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Error, inmenso error
Publicado el 1 de febrero de 2011 Sin comentarios aún ...Leonel Fernández es la figura política más determinante de la historia de la República Dominicana desde mediados de los 90. Ha logrado conducir muy bien su país, por la senda de la moderación y el desarrollo. Incluso, ha tenido un relevante papel internacional en crisis graves en la región.
Teóricamente, tras gobernar desde 2004, debería por imperativo constitucional dejar la presidencia. Pero todo indica que está escuchando peligrosos cantos de sirena.
Leonel Fernández reiteró hace unos días que el pueblo tiene la última palabra en cuanto a su reelección, tras aclarar que él es un servidor del pueblo dominicano: “La última palabra la tiene el pueblo ya que yo soy un servidor del pueblo dominicano que me acogeré a la democracia y a la decisión que tomen los ciudadanos”.
Como señala el diario Hoy ”La debilidad de los grupos de oposición está imponiendo en el debate nacional el liderazgo político del presidente Leonel Fernández, en opinión de Belarminio Ramírez Morillo, politólogo y catedrático de derecho constitucional. Aseguró el asesor presidencial que la actual Constitución, la cual entró en vigencia el 26 de enero del pasado año, permite que el presidente Fernández opte por nuevo período y la situación política actual lo favorece. “Ninguna norma rige para el pasado”, dijo, y la prohibición de repostularse la impone la actual Constitución para un próximo período porque el actual ya había transcurrido en más de la mitad cuando entró en vigencia”.
Excelentisimo señor don Leonel Fernández, son las instituciones las que crean país. Los caudillismo construyen un espejismo de estabilidad que explosiones populares acaban devorando.
Un hombre culto y preparado, y preocupado como usted por el futuro del país, debe saber que los caudillos acaban mal (Lilis, Trujillo, Ben Alí o Hosni Mubarak).
No concurra a la reelección, no fuerce la constitución. Retírese y ayude a construir institucionalidad. Su país se lo agradecerá y ese será el mejor legado que deje a su patria. No estropee su magnifica labor cayendo en una tentación inútil. Imite Washington no a Chávez.
Como dijo en su día Carlos Malamud “es de esperar que un presidente serio y responsable como Leonel Fernández no cometa semejante deslizamientos antidemocráticos”
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El legado de Alan García
Publicado el 26 de enero de 2011 2 comentariosQuién lo iba a decir. El mismo Alan García que en 1990 dejó Perú como un erial, abandonará en julio el poder dejando un país estable, próspero y creciendo a tasas chinas.
Pero incluso hay más. Deja un proyecto internacional ambicioso como es el del Arco del Pacífico. Alan García es el padre de la criatura y no busca “el mesianismo internacional… No pretendemos ningún liderazgo ni exportación de ideas, sino simplemente tener criterios comunes con los países de América Latina que pertenecen al APEC, con los países que tienen tratado de libre comercio (TLC) o están en vías de tenerlo con Estados Unidos y con los países que confían que la inversión y el comercio son instrumentos esenciales para derrotar a la pobreza. Y esos criterios los cumplen México, Chile, Perú y Colombia, que aún no forma parte del APEC ni tiene un TLC con Estados Unidos, pero que está en camino de integrarse a este grupo. Este modelo, que llamo modelo social moderno, tendrá resultados mucho más claros y exitosos de los que podrán exhibir otros modelos ideológicos”.
Por eso, me permito hoy reproducir un artículo de la Revista Atenea, en donde se analiza las implicaciones del Arco del Pacífico:
Iberoamérica tiene ante sí un gran reto si desea tener peso en la escena internacional que se está gestando en estos momentos. Solo una integración seria, realista, alejada de tópicos y exaltaciones pseudo-históricas daría una voz internacional y una fuerte presencia a la región. Continuar dividida y fracturada solo conduce a la levedad y al ostracismo internacional.
Si América Latina quiere tener peso dentro de ese nuevo mundo que está naciendo (lenta, pero progresiva, decadencia de las viejas potencias y ascenso de las potencias emergentes) sólo tiene un camino: la integración pragmática (sin megaproyectos irrealizables repletos de palabrería y pomposas cumbres presidenciales) a fin de hablar con una sola voz en los foros internacionales e impulsar proyectos que realmente tengan una traducción en el mejoramiento y bienestar de la población.
Muchos han sido los proyectos de integración desarrollados hasta ahora. La mayoría signados por palabras grandilocuentes, mucha historia y poco emprendimiento práctico con mirada de futuro.
Hasta ahora eso parecía una quimera pues el Mercosur está encallado, UNASUR en gestación, el Pacto Andino herido, el ALBA al servicio de Hugo Chávez, la CELAC aún non nata y el SICA, el más activo, no deja de ser una iniciativa centroamericana.
Pero poco a poco emerge un proyecto que tiene rasgos diferenciadores que va mucho más a lo que realmente importa al ciudadano y que plantea una unidad en pos de favorecer la seguridad energética de la región y fortalecer el papel de la misma en el escenario internacional.
Se trata de la iniciativa que lleva por nombre el Arco del Pacífico, ideada en 2007 por Alan García y que ha cobrado fuerza desde el año pasado. Como dice María Teresa Romero “No todo en América Latina es populismo, demagogia y retórica integracionista. También hay iniciativas sensatas y maduras, basadas en la realidad de los mercados y sistemas políticos de sus miembros, que apuntan hacia la modernización común respetando las diferencias entre sus pares y sin caer a los pies de los países más desarrollados, más bien buscando el beneficio de sus crecimientos”.
El proyecto busca acelerar el proceso de integración económica en la zona Asia-Pacífico con la adopción de medidas encaminadas a crear una región de libre circulación de bienes, servicios y capitales y a facilitar la movilidad de personas. Además es un proyecto ambicioso porque Alan García quiere integrar a Panamá, Colombia, Ecuador y Chile.
¿Por qué el Arco del Pacífico es un proyecto ejemplar para la región? Porque responde a una realidad insoslayable: que el eje del mundo ha cambiado. Ya no pasa por el Atlántico, sino por el Pacífico y, por eso, esta iniciativa no hace sino reconocer la creciente importancia de la región Asia-Pacifico para sus exportaciones y como fuente de inversión extranjera directa. Enfrentarse al gigante chino a solas es un error (que tarde o temprano pagarán caro los países africanos).
Ese es el error que trata de evitar el Arco del Pacífico, pues unidos podrán negociar mejor con China, como uno de los documentos de este foro deja entrever cuando asegura que aspiran a “desarrollar una estrategia de vinculación que nos permita proyectarnos de manera coordinada y más competitiva hacia la región del Asia Pacífico”.
Además, el proyecto tiene una virtualidad en lo que se refiere al tema de la seguridad energética de la región como señaló Sebastián Piñera (la economía chilena tiene en su matriz energética un cuello de botella que puede estrangular su desarrollo): “Estamos trabajando con las naciones del Arco del Pacífico, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Bolivia, que están avanzando hacia una integración de sus redes eléctricas dentro de un programa al amparo del Banco Mundial”.
El Gobierno del presidente Sebastián Piñera busca que el petróleo, gas natural, carbón y abundante energía hidráulica que poseen Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia, llegue a Chile, creándose sinergias mutuamente positivas. Se calcula que esta interconexión regional haría bajar los costos eléctricos en, al menos, un 25 por ciento.
Si el Arco del Pacífico resulta un éxito, la región no solamente tendrá más peso en el escenario mundial sino que asegurará uno de los flancos débiles para su desarrollo: la seguridad energética, clave en el mundo hacia el que nos dirigimos.
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Haití, un estado fallido
Publicado el 30 de noviembre de 2010 Sin comentarios aún ...Las elecciones celebradas en Haití este pasado domingo lejos de traer la calma ha provocado temores renovados: denuncias de fraude, disturbios y una perspectiva inquietante para el futuro: pasa a la segunda vuelta el cantante de kompa Michel Martelly quien se enfrentará en segunda vuelta a Mirlande Manigat.
¿Se imaginan a Haití un país devastado por el terromoto de enero, azotado por el cólera y sin estado efectivo gobernado por un cantante antisistema?
Aquí dejo una propuesta políticmente incorrecta, atrevida y muy difícil de llevar a cabo para Haití, país para el que me atrevo a reclamar en la revista Atenea un protectorado:
“Haití es el principal problema de gobernabilidad que afecta en estos momentos a la región porque, a diferencia de México, se ha convertido en un estado fallido en pleno Caribe, lugar geoestratégicamente vital para las rutas y los cárteles del narcotráfico.
Además de la tragedia humana que se está viviendo desde el terremoto de enero, en su suelo se está propagando una enfermedad mortal muy peligrosa (el cólera), se encuentra el borde del estallido social (los ataques a la misión de la ONU lo demuestran) y, finalmente, el riesgo de colapso total del anémico estado haitiano no debe descartarse. Algo, que de producirse, provocaría una avalancha migratoria (lógica en un país donde el 80% de la población es pobre) que terminaría afectando a la República Dominicana, ya está ocurriendo, de hecho-.
El despliegue de la MINUSTAH fue en su momento un paso trascendental pero evidentemente no ha alcanzado todos los objetivos deseados y tiene que dar un salto cualitativo para resultar eficaz.
Como aseguraba un editorial del diario chileno El Mercurio la semana pasada, la Minustah ha dado aspirinas para curar un cáncer: “hasta ahora, nos hemos preocupado de reducir la fiebre y no de atacar su causa. Están pendientes, entre otros, el necesario consenso sobre la primacía del estado de derecho, un sistema electoral apropiado, reformar el sistema judicial y carcelario, la compleja formación de la policía, la ausencia de generación permanente de trabajo, educación, salud, etc.”.
Hay que ser conscientes de la situación y asumir que la reconstrucción será un camino largo, difícil y que, sin ayuda internacional e implicación exterior, Haití acabará siendo la Somalia o el Afganistán del Caribe.
Por todo esto, Haití necesita un nuevo gobierno, que va a salir de la segunda vuelta a celebrar en enero. Más si cabe si es un gobierno con poca legitimidad salido de unos comicios poco trasparentes y en medio del caos. Ese gobierno debería aceptar una especie de protectorado de la ONU (o una fórmula similar) para llevar a cabo las reformas necesarias. Las posturas nacionalista no son la solución pues no hay estado, ni aparato administrativo ni medios para afrontar la tragedia.
No hay otra salida pues el Estado haitiano es frágil y no tiene capacidad para gestionar la ayuda que recibe. Miles de ONG desarrollan su trabajo pero no se coordinan y las fuerzas internacionales están limitadas y ahora poco legitimadas, como se ha visto en los recientes ataques que la población ha lanzado contra ellos.
La intervención de la ONU en Haití con la implicación activa de EEUU y un protagonismo destacado de Iberoamérica serviría para relanzar el alicaído papel de la ONU y dar a la región un mayor protagonismo internacional.
Como Paulo Collier y Andrés Oppenheimmer recordaban hace unos meses “los actores clave en la ayuda internacional a Haití –Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Naciones Unidas, Brasil y el propio gobierno haitiano-deben embarcarse en una acción coordinada y simultánea para la reconstrucción del país.Haití necesita una solución supranacional”.
El gobierno de Haití no tiene los medios para desarrollar una estrategia viable de desarrollo económico por lo que “para evitar una nueva explosión social y una posible hambruna, debería permitir que los donantes extranjeros expandieran su labor actual y redactaran un plan conjunto de reconstrucción económica con el gobierno haitiano”.
Iberoamérica puede tener en el futuro escenarios parecidos al de Haití: estados fallidos que pongan en peligro la estabilidad de la región y hasta la gobernabilidad mundial. El primero es Haití. Luego podrían venir otros (¿Guatemala?, ¿Cuba?, ¿Venezuela?). Ante esa coyuntura, la región (en especial las potencias emergentes iberoamericanas -Brasil, México, Chile, Colombia y hasta Perú) deben estar alertas y preparadas. Son los garantes del orden regional y por eso deben estar dispuestos a hacer sacrificios para mantener ese orden y demostrar el porqué son líderes.
Ya lo dijo en mayo de 2010 el escritor Carlos Fuentes, y ahora se antoja más urgente que nunca: “Para poder restaurar Haití es necesario que las Naciones Unidas se auxilie de la comunidad internacional para crear un protectorado que gobierne ese país, porque de lo contrario, los esfuerzos serían en vano. Es que en Haití existe una elite corrupta que no permitirá el avance de ese país (…) la restauración sólo será posible de esa manera (un protectorado) que asuma la dirección y control de lo que hay que hacer para ayudar a esa nación”.
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Cuba corre riesgo de explosión social
Publicado el 24 de noviembre de 2010 2 comentariosQue Cuba corre riesgo de explosión social no lo digo yo. El último, y excelente artículo de Carmelo Mesa Lago lo muestra claramente.Titulado “El desempleo en Cuba:de oculto a visible” y publicado en Espacio Laical http://espaciolaical.org/contens/24/5966.pdf advierte sobre los riesgos que vive la isla.
Léanlo con detenimiento aquí recojo sólo un extracto:
“En conclusión, estas reformas
abren la esperanza de que parte de la
población mejore su ingreso y nivel de
vida, y si son exitosas a mediano y largo
plazo, que incrementen la producción
de bienes y provisión de servicios
con un efecto general positivo en el
bienestar social. El Gobierno enfrenta
una disyuntiva: las restricciones e impuestos
excesivos versus la creación de
empleo privado productivo; hasta ahora
da prioridad a la primera a costa de
la segunda. Si no consigue emplear al
millón de desempleados, esta reforma
no ayudará a salir de la crisis y generará
una situación social peligrosa. Para
lograr sus objetivos, debe hacerse de
manera apropiada, maximizando sus
efectos positivos y minimizando los negativos;
además, hay que avanzar con
más rapidez y profundidad en otras reformas
estructurales imprescindibles”.
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Costa Rica y Nicaragua, o como sacar las cosas de quicio
Publicado el 22 de noviembre de 2010 Sin comentarios aún ...“Costa Rica y Nicaragua llevan dos semanas dando un espectáculo bochornoso por el pleito limítrofe que les enfrenta. Según el Gobierno de Laura Chinchilla, Managua pretende construir, en suelo costarricense, un canal de 3 kilómetros para desviar el curso del río San Juan. Costa Rica asegura, además, que los trabajos de dragado del cauce fluvial, que hace frontera natural entre ambos países, han dañado los humedales de la Isla Calero.
En este tipo de conflictos cada país suele sacar a relucir “incontestables” pruebas históricas que apoyan su postura (muchas veces pruebas tergiversadas) y sus mejores abogados y diplomáticos acuden a los organismos internacionales para defender sus respectivas posiciones.
Hasta ahí todo normal. Lo risible (o peor aún, preocupante) en el caso de Costa Rica y Nicaragua es que ambos países han utilizado un lenguaje muy elevado y un tono excesivamente agresivo para un tema en principio mínimo.
Laura Chinchilla, presidenta de Costa Rica ha hablado de “invasión” y Daniel Ortega acusó al gobierno costarricense de “estar manejado “por el narcotráfico” “Todo (el conflicto) empezó por la denuncia de unos narcotraficantes que huían de Nicaragua… Los narcotraficantes dirigiendo la política exterior costarricense; esto nos tiene que preocupar. Esa desesperación por retirar el Ejército de la zona… ¿quiénes serían los beneficiados con esa exigencia de Costa Rica?”.
Incluso, un pequeño incidente como éste, que debió ser abordado con diplomacia, sutileza y de forma bilateral, Ortega lo elevó a un asunto regional cuando aseguró que “no quieren que Nicaragua combata el narcotráfico. Como que les dieron la línea (en la OEA). ¿Qué intereses están detrás de esas posiciones políticas de Colombia, de Panamá, Costa Rica y México, que son países que están totalmente contaminados por el narcotráfico?”.
Las opiniones públicas de ambos países tampoco han estado a la altura porque en vez de realizar una labor de pedagogía han echado más leña al fuego. El siempre moderado diario La Nación de Costa Rica llegó incluso a comparar lo sucedido con la agresión de la Alemania de Hitler a Checoslovaquia: “El mundo no ignora que en Nicaragua no hay una democracia, sino un régimen autoritario que actúa conforme al patrón chavista.En este sentido, todavía están vivos los recuerdos del capítulo de Chamberlain, la cita de Múnich y el abandono de Checoslovaquia a la voracidad territorial del despotismo que ensombreció esa época”.
Como destaca el periodista nicaragüense Carlos F. Chamorro se ha desatado “una ola de xenofobia contra los nicas” en Costa Rica, mientras que en Nicaragua “se escuchan voces extremistas que apelando a un falso patrioterismo abogan por sanciones contra el pueblo costarricense, y convocan alegremente a los trabajadores nicaragüenses “a regresar a su patria y trabajar en lo que sea”.
Pero de qué “gran” problema estamos hablando, a fin de cuentas. Pues como afirmó el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, lo que enfrenta en estos momentos a Costa Rica con Nicaragua es “una porción muy pequeña de territorio” la llamada “Isla Calero”, aproximadamente tres kilómetros cuadrados “un suampo, humedal, donde no caben más de 20 ó 30 soldados”.
Entre los sublime y lo ridículo a veces sólo hay un paso y en este caso ya se ha pasado ese límite. Sólo cabe esperar que ambas parte entre en razón y que, como dice Laura Chinchilla, ambas partes demuestren a “las Américas y al mundo que nuestros países son capaces de resolver sus discrepancias de manera fraternal”.
Privilegiar la vía diplomática frente a los encendidos discursos nacionalistas (que en el caso de Ortega persigue también réditos electorales pues aspira a al reelección en 2011) para potenciar como afirma Carlos F. Chamorro “las relaciones entre Nicaragua y Costa Rica (que) están entrelazadas no sólo por razones históricas, sino además por la complementariedad entre ambas economías”.
Publicado en la revista Atenea Digital
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Argentina sin remedio
Publicado el 18 de noviembre de 2010 Sin comentarios aún ...Los políticos argentinos se esfuerzan día a día en demostrar su escasa visión de Estado. En las últimas dos semanas dos sesiones bochornosas en el legislativo han recordado los motivos por los cuales hace menos de una década surgió de la entraña social aquel famoso “que se vayan todos”.
Hace siete días hubo presiones y posiblemente más que presiones por parte del oficialismo para que algunos diputados opositores votaran a favor del presupuesto. Las diputadas Cynthia Hotton (Valores para mi País) y Elsa Alvarez (UCR) denunciaron que habían recibido presiones de oficialistas para que se levantaran de sus bancas y permitieran la aprobación del presupuesto.
Y ayer la sesión acabó entre bofetadas e insultos. Como cuenta el diario La Nación: “A la ya consabida cachetada de Camaño a Kunkel se sumaron las ácidas críticas a Carrió, alguna palabrota del kirchnerista Alejandro Rossi y, por si fuera poco, hasta la amenaza de tres bombas en el recinto de la comisión que casi mereció el ingreso de personal de seguridad, con sus perros incluidos”.
Como dijera en su día Ortega, y hoy es más prioritario que nunca “argentinos, a la cosas”. Y entre esas cosas está llegar a un amplísimo pacto entre las fuerzas políticas para consensuar una agenda mínima que devuelva al país al sendero de la cordura.
Primer objetivo: desalojar al kirchnerismo. Una vez conseguido eso todas las fuerzas no kirchneristas deben garantizar la gobernabilidad y que se lleve a cabo la agenda que otorgue fuerza a las instituciones impidjendo nuevos casos de caudillismo desenfrenado.
Posibilidades de que esto ocurra: mínimas, salvo que Argentina vuelva a asomarse al abismo. Espero equivocarme.
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Irlanda de modelo para América latina a apestado internacional
Publicado el 16 de noviembre de 2010 1 comentarioHay que tener cuidado con los modelos. Porque un día los son y al siguiente dejan de serlo. Irlanda es un caso paradigmático. En unos años ha pasado de ser el ejemplo de lo que debía hacer América latina a un apestado que puede contagiar su crisis financiera a Portugal y Portugal a España.
Recuerdo un artículo de 2007 de mi admirado Luis Rubio que decía “Lo que ocurrió en Irlanda es que, un buen día, gracias a un liderazgo efectivo, los irlandeses se percataron de lo obvio: su país se estaba rezagando no por causa de una conspiración mundial o porque el pasado fuera sagrado, ni tampoco porque las importaciones desplazaran a sus productores locales o porque faltara capital u oportunidades de inversión o exportación, sino simple y llanamente porque ellos mismos estaban inertes. Todos los irlandeses, como los mexicanos hoy, sabían que estaban atrapados, pero cambiaron porque un liderazgo efectivo llevó a la población a reconocer, comenzando por los intereses más encumbrados, que todos ganaban, incluso esos intereses, si se lograba el crecimiento. El resto, para Irlanda, es historia; para nosotros, un calvario”.
En realidad, América latina debe seguir su propio camino. Aprendiendo del pasado (parece que lo ha hecho, como se evidencia en la actual coyuntura), intentando prevenir futuros problemas (la enfermedad holandesa) y analizando que es lo que más conviene, no al partido o presidente de turno sino al país. Es decir construir una agenda país o proyecto nacional consensuado.
Dejémonos de “modelos” y construyamos nostros mismos el futuro invirtiendo en educación (antídoto contra el populismo), en infraestructuras, en nuevas tecnologías, apostando por la seguridad jurídica…Ese es el módelo, el único modelo.
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El nacionalismo, ese cáncer
Publicado el 14 de noviembre de 2010 Sin comentarios aún ...El ridículo conflicto entre Costa Rica y Nicaragua por un trozxo de tierra (la isla Calero) donde no caben ni 30 soldados, según admitió el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, evidencia el terrible mal que provoca el nacionalismo entre los pueblos latinoamericanos (en realidad en el mundo entero).
Y para ejemplo un botón: el editorial del periodico costarricense La Nación (uno de los mejores diarios de Centroamérica) que compara la “invasión” nicaragüense con las agresiones de Adolf Hitler o el fracaso de la Sociedad de Naciones.
O las palabras de Daniel Ortega denunciando connivencias entre el narcotráfico y el gobierno de Laura Chinchilla: ““Todo (el conflicto) empezó por la denuncia de unos narcotraficantes que huían de Nicaragua… Los narcotraficantes dirigiendo la política exterior costarricense; esto nos tiene que preocupar. Esa desesperación por retirar el Ejército de la zona… ¿quiénes serían los beneficiados con esa exigencia de Costa Rica? Los beneficiados son los narcotraficantes. Sabemos que tienen grandes tentáculos, que entran en las instituciones de Estado y que mueven recursos multimillonarios, como en México, que está en una guerra”.
Por ahora opiniones ponderadas pocas. Una exepción a resaltar la de Carlos F. Chamorro en el Confidencial para quien “Lo negativo, y esto hay que decirlo con claridad aunque se molesten algunos sectores, es que tanto en Costa Rica como en Nicaragua se está generando una agitación extremista en torno a este diferendo, que no traerá ningún beneficio a los pueblos de ambos países. En el lado de Costa Rica, se invoca una política de defensa militar con aliados internacionales incluidos, ante una supuesta invasión que no han podido probar, y se desata una ola de xenofobia contra los nicas, exigiendo represalias contra los trabajadores inmigrantes que resultan fundamentales para la economía de ese país, y para el alivio de la pobreza en su propio país con las remesas que envían a sus familiares”.
Todo lamentable. Nicaragua por llevar a cabo acciones sin consultar, sabiendo que dañarían a Costa Rica. Los costarricenses por elevar el tono hasta extremos poco convenientes:
Costa Rica se encuentra invadida por tropas extranjeras y esto es una situación que debe llamar la atención de la comunidad internacional.
“Quizá ya se habría puesto en evidencia que esto es así si Costa Rica tuviera ejército y si hubiera muertos en esa franja territorial costarricense” (Laura Chinchilla dixit).
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Néstor Kirchner y el síndrome del Cid Campeador
Publicado el 12 de noviembre de 2010 Sin comentarios aún ...Cada vez está más claro que Néstor Kirchner gana peleas después de muerto. Y sino me creen lean por favor el artículo de ayer de Carlos Pagni en La Nación. http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1323677
Efectivamente, como dice Pagni el fallecimiento de Kirchner no ha dejado una viuda (Cristina Kirchner) sino dos (la otra es la oposición).
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Decadencia
Publicado el 10 de noviembre de 2010 Sin comentarios aún ...La semana pasada mi buen amigo Bruno Ayllón dijo una palabra que me ha estado rondando la cabeza desde entonces. Aseguró que España estaba en decadencia, frente a otros países emergentes, como Brasil. Decadencia es un concepto de mucho más calado que crisis, tan manido últimamente
Ayer un amigo mío chileno, un gran historiador, Alejandro San Francisco, afirmaba que se notaba en las calles de Madrid el decaimiento y la tristeza.
Estos dos buenos amigos míos no hacen sino constatar una realidad. Una parte importante del planeta (Asia y América latina) tiene ganas de comerse el mundo, mientras que otra vegeta y no sabe qué camino tomar.
En América latina hay capacidad de iniciativa, mientras que en Europa, y sobre todo en España, toda iniciativa muere non nata porque nadie se atreve a encarar las circunstancias adversas -ni suele haber ningún tipo de apoyo económico. Todo conspira para que quienes desean hacer cosas fracasen o ni siquiera lo intenten.
Todavía recuerdo en mis años en el Grupo Prisa cuando las ganas de hacer cosas nuevas que un joven periodista tenía eran sistemáticamente hundidas por compañeros, jefes inmediatos y jefes supremos.
Aquel joven periodista con ganas de luchar, de mejorar, fiel a la empresa tuvo que terminar marchándose porque aquella empresa ni siquiera le permitía la autorealización. Esa mentalidad es la que ha provocado que España expulse cerebros y se vaya empobreciendo, no solo económicamente.
Lo mismo que pasa con ciertos liderazgos en algunas empresas españolas (algunas académicas) donde el autoritarismo, la soberbia infinita o el desprecio al otro impiden que se produzca en libertad y con tranquilidad de espíritu.
El eje del mundo está cambiando muy deprisa. La época del Atlántico va desapareciendo ante nuestros ojos y en su lugar el Pacífico se levanta como el protagonista del porvenir. Y ese porvenir hablará en parte en español y portugués, pero no el de la Península ibérica.


