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Reflexiones peruanas
Publicado el 6 de junio de 2011 Sin comentarios aún ...Ollanta llegó a insinuar que podía haber fraude en su contra.
También dijo muchas veces que Alan García jugaba con la camiseta naranja (fujimorista).
Se arrepentirá de estas palabras? Seguro que no.
También Toledo dijo que Ollanta era un salto en el vacío. Pues ahora él ha saltad con él. Esperemos que haya red abajo.
Es la última gran oportunidad del fujimorismo de llegar de nuevo al poder. Lo habrá lamentado mucho la buena de Keiko. Habrá desesperación en la Diores donde mora Alberto Fujimori.
Quienes debes estar felices son Evo Morales y Hugo Chávez. Es un nuevo aliado. Habrá que ver cuánto de comprometido. Seguramente Humala mantendrá buena sintonía con ellos pero mirará de reojo al este.
Porque allí debe estar sonriendo en silencio es Dilma y Lula. Su ahijado está en el poder.
Perú es la salida natural hacia Asia de Brasil. La victoria de Humala mete un cuña en el Arco del Pacífico.
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La ironía peruana
Publicado el 31 de marzo de 2011 Sin comentarios aún ...El 80% de los peruanos vota por candidatos (Toledo, Kuczinsky, Keiko o Castañeda) que aceptan el actual modelo económico y el 60% por candidatos intachablemente democráticos (Toledo, Kuczinsky, o Castañeda).
Pero podría producirse una trágica ironía: que pasaran a segunda vuelta Ollanta y Keiko. Entonces, el electorado debería elegir entre una mujer que encarna al autoritarismo fujimorista o un candidato tendente también al autoritarismo y que en el fondo suspira por el modelo chavista.
Terrible dilema para una población en su mayoría demócrata y que aprecia el actual modelo económico.
Perú funciona muy bien económicamente, y va mejorando socialmente.
Pero en el terreno político sigue siendo un país en pañales. Carece de sistema de partidos, de liderazgos nacionales y de proyectos inclusivos. El APRA es alandependiente (sin él ni siquiera presenta candidato), la derecha es limadependiente (fuera de la capital no existe) la izquierda, más allá de Susana Villarán, no computa. Todos los demás convergen en un centro político atestado de pretendientes.
En ese batiburrillo el voto duro de los extremos ideológicos (fujimorismo y Ollanta) pasa de ser anecdótico a decisivo.
Una clase política poco profesional y un electorado caprichoso, voluble y poco instruido provocan situaciones así.
El futuro en paz, democracia y prosperidad de Perú está en juego. No es poca cosa.
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La última amenaza populista
Publicado el 14 de marzo de 2011 Sin comentarios aún ...La primera década del siglo XXI trajo una nueva oleada populista encarnada en la figura de Hugo Chávez y sus aliados (Daniel Ortega, Rafael Correa y Evo Morales). La segunda puede ser la década que entierre estas experiencias para siempre. De todas formas, no hay que olvidar que este fenómeno político tiene una gran capacidad para sobrevivir: comenzó en los años 30-40, luego renació en los 90 bajo formas neoliberales, y ahora con características de socialismo del siglo XXI.
Hasta ahora se ha visto a los líderes populistas en sus momentos de auge, con mucho dinero para repartir y hacer clientelismo. Pero las vacas gordas están pasando y las flacas están por llegar (Ecuador), o ya están pastando, como ocurre en Bolivia y Venezuela.
Las preguntas que surgen son por lo tanto: ¿cómo se irán estos caudillos populistas del poder cuando les llegue la hora? ¿De que serán capaces para mantenerse en el poder y conservar el respaldo popular?
En realidad, tres son las opciones. La primera que acepten democráticamente los resultados de unos comicios en los que resulten derrotados. En este caso dependerá de la situación del país y, sobre todo, de la magnitud de la derrota.
Otra alternativa es morir matando, al estilo Gadafi, algo que se antoja difícil pues en las sociedades latinoamericanas, afortunadamente, no suele haber inmolaciones de ese estilo.
Lo más probable es que los líderes populistas opten por huidas hacia delante y apelen a los sentimientos más primarios de sus seguidores y de la población en general. Dado que, en el fondo, no son sino líderes populistas ultranacionalistas (Hugo Chávez anticolombiano-antiimperialista; Evo Morales, antichileno.) la tentación estará clara: excitar las pasiones nacionalistas de la población.
Eso ya está ocurriendo en el caso boliviano y sirve de ejemplo y aviso para navegantes de lo que puede venir. Evo Morales, acosado por las protestas populares, ha encontrado dos vías de fuga reactivando sus ataques a Estados Unidos y a Chile.
Morales lanzó un ultimátum a su vecino del sur cuando dijo que espera que Chile ofrezca a su país una respuesta sobre su centenario reclamo de una salida al mar, antes del próximo 23 de marzo, fecha en que los bolivianos recuerdan la pérdida de su acceso al litoral en 1879: “Esperamos una propuesta concreta.ya es hora de que haya propuestas concretas para debatirlas..esta propuesta será una base para debatir. No es la solución, por supuesto”. Prueba de que era un ultimátum en toda regla fue la respuesta del canciller chileno Alfredo Moreno: “Chile trabaja por resultados y no por fechas”.
La segunda víctima de sus ataques ha sido Estados Unidos, buscando incentivar a su favor los tradicionales sentimientos “antiimperialistas” tan extendidos en Bolivia y en toda la región. Morales, por ejemplo, ha ratificado que, mientras esté en el cargo, no va a permitir la vuelta del Departamento Antidrogas de Estados Unidos (DEA): “Primero está la dignidad y soberanía de Bolivia, además de que Estados Unidos y otras naciones utilizan como pretexto la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo para ejercer control político y hegemónico en las naciones”.
Además, Morales afirmó que el incidente del avión militar norteamericano en Argentina demuestra que Estados Unidos “negocia con la droga en el mundo” y agregó que Washington no tiene moral para hablar de la lucha contra el narcotráfico. Para él, el incidente es una acción “arbitraria e ilegal, y viola no solamente la soberanía e integridad de Argentina y los países latinoamericanos, sino que es una demostración de cómo Estados Unidos negocia con la droga en el mundo”.El caso de Evo Morales no es el único. Daniel Ortega, para ganar las elecciones presidenciales de este año, ha recurrido a estimular un conflicto limítrofe con Costa Rica. Es una jugada política en un año electoral para intentar tapar las críticas que recibe así como las dudas constitucionales sobre su reelección, algo, en principio, prohibido por la Constitución.
Así, Ortega ha encontrado en Costa Rica -país sin ejército- un enemigo útil para sus intereses: “¿Si ya se nos llevaron el (provincia) Guanacaste, y se han intentado quedar con el San Juan, quién tiene dudas de que ha estado en la visión geopolítica de Costa Rica, alimentada por Colombia, adueñarse del río San Juan?”.
Huida hacia delante
Esto sólo es el principio. A medida que las economías de los países del socialismo del siglo XXI se vayan deteriorando aún más (inflación, estancamiento, alto endeudamiento, ineficacia administrativa) los líderes populistas cada vez más acosados por demandas sociales no satisfechas irán teniendo las vías de escape más acotadas. Esto les llevará a buscar alocadas huidas hacia delante. Y qué mejor que un conflicto con el enemigo centenario (Chile en el caso de Bolivia).
El populismo es un gato salvaje que, en ocasiones, parece manso y confiable. Es lo que ocurre en estos momentos. Juan Manuel Santos ha sabido aprovechar esa situación para acercarse a Venezuela y mejorar las relaciones políticas y, sobre todo, comerciales. Pero Santos debe guardarse las espaldas y pensar que Chávez vive el día a día, no tiene políticas a largo plazo (salvo mantenerse y acrecentar su poder). En la actual coyuntura necesita llevarse bien con Colombia, lo cual quizá no ocurra en el futuro cuando un conflicto con su vecino le vuelva a ser funcional a sus intereses.
Vista la actual situación, Laura Chinchilla, Juan Manuel Santos o Sebastián Piñera deben tener muy presente el viejo adagio que asegura que “el patriotismo es el último refugio de los canallas”.
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La impaciencia de Evo
Publicado el 18 de febrero de 2011 Sin comentarios aún ...Evo Morales mete presión a Chile con sus últimas palabras: ”Qué bueno sería que haya una propuesta concreta hasta el 23 de marzo (sobre la salida al mar de Bolivia). Aprovecho esta oportunidad para pedirlo de manera respetuosa al Presidente (Sebastián Piñera), al Gobierno, al pueblo chileno”.
Hay avances en la negociación. Marchan en secreto y “piano piano”. Evo Morales con sus prisas (azuzadas por la delicada situación interna que atraviesa Bolivia) en realidad añade más dificultades.
En estas cosas es donde queda claro donde hay un gobierno serio y donde uno que improvisa, cortoplacista y sin altura. Unos chantajean mientras otros trabajan “trabajan por resultados, no por fechas”
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Por una nueva política de Estados Unidos hacia América latina
Publicado el 8 de febrero de 2011 Sin comentarios aún ...El viaje que el próximo marzo emprenderá Barack Obama por América latina (a Brasil, Chile y El Salvador) ha creado mucha polémica. Esos tres países se sienten recompensados, otros indignados (Argentina), algunos aliviados (Venezuela, Bolivia, Ecuador o Nicaragua) y otros injustamente olvidados (Colombia).
Evidentemente, salvo los adscritos al socialismo del siglo XXI, todos querrían haber recibido al presidente de Estados Unidos que, claro está, no puede visitar en una gira 14 ó 15 países. Hubo una selección previa (se excluyó a los que viven, o van a vivir en breve, procesos electorales -Argentina, Guatemala, Perú) y los que mantienen una posición crítica con Estados Unidos.
Pero por qué no a Colombia. La versión oficial es que Obama irá a este país en 2012 con motivo de la cumbre de las Américas en Cartagena de Indias. Más allá de que eso sea cierto, que lo es, Colombia es un aliado muy especial de Estados Unidos, al menos desde los años 50. Obama, y cualquier gobierno estadounidense sea del signo que sea, debe apostar por Colombia, lo cual se ha echado en falta desde que asumió la presidencia (más allá de su compromiso de que impulsará la aprobación del TLC con Colombia).
Esta falla remite a otro problema de la administración Obama. Es necesario mantener unas relaciones diferenciada además de diversificadas con la región. No todos los países son lo mismo, y, por lo tanto, es necesario mantener una serie de prioridades y apuestas en la región. Mantenerlas en el tiempo y con convicción.
En un contexto de un mundo que ya es no unipolar, Estados Unidos debe construir dos relaciones estratégicas en la región: con Brasil y con México. Estados Unidos debe de apoyarse en ellos para preservar la gobernabilidad de la región Ambos será decisivos en el mundo que se está gestando por su potencialidad económica -Brasil es ya un Bric y México lo será en breve.
Brasil además es claramente una potencia emergente en otros aspectos: en el regional sudamericano, a escala mundial e incluso militar. Con México la alianza estratégica nace por múltiples razones (una amplia frontera, problemas compartidos como la lucha contra los cárteles o la emigración, los intensos vínculos económicos etc.).
Junto a estas dos relaciones estratégicas, Estados Unidos debe tener un conjunto de “relaciones prioritarias” con otros países de la región o conjunto de países. La primera relación prioritaria debe ser con Colombia que posee una posición geoestratégica clave en la lucha contra el narcotráfico (con acceso al Pacífico y al Caribe, puente entre Centroamérica, y Sudamérica) y con una trayectoria de aliado fiel y confiable. Además, hace frontera con tres de los cuatro bastiones del bolivarianismo.
Otra de las relaciones prioritarias debe ser la que mantenga con Centroamérica pues si existe en la región una zona de peligro, en la que pueda anidar con fuerza el poder de los cárteles e incluso riesgo de que un estado se convierta en fallido, esa es la región centroamericana.
El próximo conflicto a gran escala que va a mantener Estados Unidos no va a ser en Oriente Medio, va a ser contra los cárteles, muy cerca de su casa, en México y sobre todo en Centroamérica.
Ya en Sudamérica, Estados Unidos debe apoyarse en Chile y prestar una especial atención a Perú. Chile por ser un ejemplo regional de economía seria y desarrollada. Perú por su magnitud como país y porque su cada vez mayor vinculación económica con China es un dato que no debe pasar por alto la administración estadounidense. Además, es el primer exportador de cocaína del mundo y Sendero Luminoso crece día a día, no como guerrilla maoista, sino como brazo armado de los cárteles.
Del resto de la región, destaca el caso de Argentina, importante país pero poco previsible y confiable. Hoy por hoy, y con un Kirchner en el poder, las relaciones deben ser buenas pero Estados Unidos no puede contar con Argentina para crear ni impulsar nada.
Es cierto que América latina importa poco para Estados Unidos. Pero con el tiempo la propia potencialidad de países con México y Brasil y el peligro que supone la presencia de los cárteles o la posible desestabilización en ciertas zonas (Centroamérica, Cuba o quizá Venezuela) obligará a Estados Unidos a replantearse sus prioridades, una de las cuales será tener bien definida sus relaciones con la región.
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El legado de Alan García
Publicado el 26 de enero de 2011 2 comentariosQuién lo iba a decir. El mismo Alan García que en 1990 dejó Perú como un erial, abandonará en julio el poder dejando un país estable, próspero y creciendo a tasas chinas.
Pero incluso hay más. Deja un proyecto internacional ambicioso como es el del Arco del Pacífico. Alan García es el padre de la criatura y no busca “el mesianismo internacional… No pretendemos ningún liderazgo ni exportación de ideas, sino simplemente tener criterios comunes con los países de América Latina que pertenecen al APEC, con los países que tienen tratado de libre comercio (TLC) o están en vías de tenerlo con Estados Unidos y con los países que confían que la inversión y el comercio son instrumentos esenciales para derrotar a la pobreza. Y esos criterios los cumplen México, Chile, Perú y Colombia, que aún no forma parte del APEC ni tiene un TLC con Estados Unidos, pero que está en camino de integrarse a este grupo. Este modelo, que llamo modelo social moderno, tendrá resultados mucho más claros y exitosos de los que podrán exhibir otros modelos ideológicos”.
Por eso, me permito hoy reproducir un artículo de la Revista Atenea, en donde se analiza las implicaciones del Arco del Pacífico:
Iberoamérica tiene ante sí un gran reto si desea tener peso en la escena internacional que se está gestando en estos momentos. Solo una integración seria, realista, alejada de tópicos y exaltaciones pseudo-históricas daría una voz internacional y una fuerte presencia a la región. Continuar dividida y fracturada solo conduce a la levedad y al ostracismo internacional.
Si América Latina quiere tener peso dentro de ese nuevo mundo que está naciendo (lenta, pero progresiva, decadencia de las viejas potencias y ascenso de las potencias emergentes) sólo tiene un camino: la integración pragmática (sin megaproyectos irrealizables repletos de palabrería y pomposas cumbres presidenciales) a fin de hablar con una sola voz en los foros internacionales e impulsar proyectos que realmente tengan una traducción en el mejoramiento y bienestar de la población.
Muchos han sido los proyectos de integración desarrollados hasta ahora. La mayoría signados por palabras grandilocuentes, mucha historia y poco emprendimiento práctico con mirada de futuro.
Hasta ahora eso parecía una quimera pues el Mercosur está encallado, UNASUR en gestación, el Pacto Andino herido, el ALBA al servicio de Hugo Chávez, la CELAC aún non nata y el SICA, el más activo, no deja de ser una iniciativa centroamericana.
Pero poco a poco emerge un proyecto que tiene rasgos diferenciadores que va mucho más a lo que realmente importa al ciudadano y que plantea una unidad en pos de favorecer la seguridad energética de la región y fortalecer el papel de la misma en el escenario internacional.
Se trata de la iniciativa que lleva por nombre el Arco del Pacífico, ideada en 2007 por Alan García y que ha cobrado fuerza desde el año pasado. Como dice María Teresa Romero “No todo en América Latina es populismo, demagogia y retórica integracionista. También hay iniciativas sensatas y maduras, basadas en la realidad de los mercados y sistemas políticos de sus miembros, que apuntan hacia la modernización común respetando las diferencias entre sus pares y sin caer a los pies de los países más desarrollados, más bien buscando el beneficio de sus crecimientos”.
El proyecto busca acelerar el proceso de integración económica en la zona Asia-Pacífico con la adopción de medidas encaminadas a crear una región de libre circulación de bienes, servicios y capitales y a facilitar la movilidad de personas. Además es un proyecto ambicioso porque Alan García quiere integrar a Panamá, Colombia, Ecuador y Chile.
¿Por qué el Arco del Pacífico es un proyecto ejemplar para la región? Porque responde a una realidad insoslayable: que el eje del mundo ha cambiado. Ya no pasa por el Atlántico, sino por el Pacífico y, por eso, esta iniciativa no hace sino reconocer la creciente importancia de la región Asia-Pacifico para sus exportaciones y como fuente de inversión extranjera directa. Enfrentarse al gigante chino a solas es un error (que tarde o temprano pagarán caro los países africanos).
Ese es el error que trata de evitar el Arco del Pacífico, pues unidos podrán negociar mejor con China, como uno de los documentos de este foro deja entrever cuando asegura que aspiran a “desarrollar una estrategia de vinculación que nos permita proyectarnos de manera coordinada y más competitiva hacia la región del Asia Pacífico”.
Además, el proyecto tiene una virtualidad en lo que se refiere al tema de la seguridad energética de la región como señaló Sebastián Piñera (la economía chilena tiene en su matriz energética un cuello de botella que puede estrangular su desarrollo): “Estamos trabajando con las naciones del Arco del Pacífico, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Bolivia, que están avanzando hacia una integración de sus redes eléctricas dentro de un programa al amparo del Banco Mundial”.
El Gobierno del presidente Sebastián Piñera busca que el petróleo, gas natural, carbón y abundante energía hidráulica que poseen Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia, llegue a Chile, creándose sinergias mutuamente positivas. Se calcula que esta interconexión regional haría bajar los costos eléctricos en, al menos, un 25 por ciento.
Si el Arco del Pacífico resulta un éxito, la región no solamente tendrá más peso en el escenario mundial sino que asegurará uno de los flancos débiles para su desarrollo: la seguridad energética, clave en el mundo hacia el que nos dirigimos.
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Haití, un estado fallido
Publicado el 30 de noviembre de 2010 Sin comentarios aún ...Las elecciones celebradas en Haití este pasado domingo lejos de traer la calma ha provocado temores renovados: denuncias de fraude, disturbios y una perspectiva inquietante para el futuro: pasa a la segunda vuelta el cantante de kompa Michel Martelly quien se enfrentará en segunda vuelta a Mirlande Manigat.
¿Se imaginan a Haití un país devastado por el terromoto de enero, azotado por el cólera y sin estado efectivo gobernado por un cantante antisistema?
Aquí dejo una propuesta políticmente incorrecta, atrevida y muy difícil de llevar a cabo para Haití, país para el que me atrevo a reclamar en la revista Atenea un protectorado:
“Haití es el principal problema de gobernabilidad que afecta en estos momentos a la región porque, a diferencia de México, se ha convertido en un estado fallido en pleno Caribe, lugar geoestratégicamente vital para las rutas y los cárteles del narcotráfico.
Además de la tragedia humana que se está viviendo desde el terremoto de enero, en su suelo se está propagando una enfermedad mortal muy peligrosa (el cólera), se encuentra el borde del estallido social (los ataques a la misión de la ONU lo demuestran) y, finalmente, el riesgo de colapso total del anémico estado haitiano no debe descartarse. Algo, que de producirse, provocaría una avalancha migratoria (lógica en un país donde el 80% de la población es pobre) que terminaría afectando a la República Dominicana, ya está ocurriendo, de hecho-.
El despliegue de la MINUSTAH fue en su momento un paso trascendental pero evidentemente no ha alcanzado todos los objetivos deseados y tiene que dar un salto cualitativo para resultar eficaz.
Como aseguraba un editorial del diario chileno El Mercurio la semana pasada, la Minustah ha dado aspirinas para curar un cáncer: “hasta ahora, nos hemos preocupado de reducir la fiebre y no de atacar su causa. Están pendientes, entre otros, el necesario consenso sobre la primacía del estado de derecho, un sistema electoral apropiado, reformar el sistema judicial y carcelario, la compleja formación de la policía, la ausencia de generación permanente de trabajo, educación, salud, etc.”.
Hay que ser conscientes de la situación y asumir que la reconstrucción será un camino largo, difícil y que, sin ayuda internacional e implicación exterior, Haití acabará siendo la Somalia o el Afganistán del Caribe.
Por todo esto, Haití necesita un nuevo gobierno, que va a salir de la segunda vuelta a celebrar en enero. Más si cabe si es un gobierno con poca legitimidad salido de unos comicios poco trasparentes y en medio del caos. Ese gobierno debería aceptar una especie de protectorado de la ONU (o una fórmula similar) para llevar a cabo las reformas necesarias. Las posturas nacionalista no son la solución pues no hay estado, ni aparato administrativo ni medios para afrontar la tragedia.
No hay otra salida pues el Estado haitiano es frágil y no tiene capacidad para gestionar la ayuda que recibe. Miles de ONG desarrollan su trabajo pero no se coordinan y las fuerzas internacionales están limitadas y ahora poco legitimadas, como se ha visto en los recientes ataques que la población ha lanzado contra ellos.
La intervención de la ONU en Haití con la implicación activa de EEUU y un protagonismo destacado de Iberoamérica serviría para relanzar el alicaído papel de la ONU y dar a la región un mayor protagonismo internacional.
Como Paulo Collier y Andrés Oppenheimmer recordaban hace unos meses “los actores clave en la ayuda internacional a Haití –Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Naciones Unidas, Brasil y el propio gobierno haitiano-deben embarcarse en una acción coordinada y simultánea para la reconstrucción del país.Haití necesita una solución supranacional”.
El gobierno de Haití no tiene los medios para desarrollar una estrategia viable de desarrollo económico por lo que “para evitar una nueva explosión social y una posible hambruna, debería permitir que los donantes extranjeros expandieran su labor actual y redactaran un plan conjunto de reconstrucción económica con el gobierno haitiano”.
Iberoamérica puede tener en el futuro escenarios parecidos al de Haití: estados fallidos que pongan en peligro la estabilidad de la región y hasta la gobernabilidad mundial. El primero es Haití. Luego podrían venir otros (¿Guatemala?, ¿Cuba?, ¿Venezuela?). Ante esa coyuntura, la región (en especial las potencias emergentes iberoamericanas -Brasil, México, Chile, Colombia y hasta Perú) deben estar alertas y preparadas. Son los garantes del orden regional y por eso deben estar dispuestos a hacer sacrificios para mantener ese orden y demostrar el porqué son líderes.
Ya lo dijo en mayo de 2010 el escritor Carlos Fuentes, y ahora se antoja más urgente que nunca: “Para poder restaurar Haití es necesario que las Naciones Unidas se auxilie de la comunidad internacional para crear un protectorado que gobierne ese país, porque de lo contrario, los esfuerzos serían en vano. Es que en Haití existe una elite corrupta que no permitirá el avance de ese país (…) la restauración sólo será posible de esa manera (un protectorado) que asuma la dirección y control de lo que hay que hacer para ayudar a esa nación”.
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Irlanda de modelo para América latina a apestado internacional
Publicado el 16 de noviembre de 2010 1 comentarioHay que tener cuidado con los modelos. Porque un día los son y al siguiente dejan de serlo. Irlanda es un caso paradigmático. En unos años ha pasado de ser el ejemplo de lo que debía hacer América latina a un apestado que puede contagiar su crisis financiera a Portugal y Portugal a España.
Recuerdo un artículo de 2007 de mi admirado Luis Rubio que decía “Lo que ocurrió en Irlanda es que, un buen día, gracias a un liderazgo efectivo, los irlandeses se percataron de lo obvio: su país se estaba rezagando no por causa de una conspiración mundial o porque el pasado fuera sagrado, ni tampoco porque las importaciones desplazaran a sus productores locales o porque faltara capital u oportunidades de inversión o exportación, sino simple y llanamente porque ellos mismos estaban inertes. Todos los irlandeses, como los mexicanos hoy, sabían que estaban atrapados, pero cambiaron porque un liderazgo efectivo llevó a la población a reconocer, comenzando por los intereses más encumbrados, que todos ganaban, incluso esos intereses, si se lograba el crecimiento. El resto, para Irlanda, es historia; para nosotros, un calvario”.
En realidad, América latina debe seguir su propio camino. Aprendiendo del pasado (parece que lo ha hecho, como se evidencia en la actual coyuntura), intentando prevenir futuros problemas (la enfermedad holandesa) y analizando que es lo que más conviene, no al partido o presidente de turno sino al país. Es decir construir una agenda país o proyecto nacional consensuado.
Dejémonos de “modelos” y construyamos nostros mismos el futuro invirtiendo en educación (antídoto contra el populismo), en infraestructuras, en nuevas tecnologías, apostando por la seguridad jurídica…Ese es el módelo, el único modelo.
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El nacionalismo, ese cáncer
Publicado el 14 de noviembre de 2010 Sin comentarios aún ...El ridículo conflicto entre Costa Rica y Nicaragua por un trozxo de tierra (la isla Calero) donde no caben ni 30 soldados, según admitió el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, evidencia el terrible mal que provoca el nacionalismo entre los pueblos latinoamericanos (en realidad en el mundo entero).
Y para ejemplo un botón: el editorial del periodico costarricense La Nación (uno de los mejores diarios de Centroamérica) que compara la “invasión” nicaragüense con las agresiones de Adolf Hitler o el fracaso de la Sociedad de Naciones.
O las palabras de Daniel Ortega denunciando connivencias entre el narcotráfico y el gobierno de Laura Chinchilla: ““Todo (el conflicto) empezó por la denuncia de unos narcotraficantes que huían de Nicaragua… Los narcotraficantes dirigiendo la política exterior costarricense; esto nos tiene que preocupar. Esa desesperación por retirar el Ejército de la zona… ¿quiénes serían los beneficiados con esa exigencia de Costa Rica? Los beneficiados son los narcotraficantes. Sabemos que tienen grandes tentáculos, que entran en las instituciones de Estado y que mueven recursos multimillonarios, como en México, que está en una guerra”.
Por ahora opiniones ponderadas pocas. Una exepción a resaltar la de Carlos F. Chamorro en el Confidencial para quien “Lo negativo, y esto hay que decirlo con claridad aunque se molesten algunos sectores, es que tanto en Costa Rica como en Nicaragua se está generando una agitación extremista en torno a este diferendo, que no traerá ningún beneficio a los pueblos de ambos países. En el lado de Costa Rica, se invoca una política de defensa militar con aliados internacionales incluidos, ante una supuesta invasión que no han podido probar, y se desata una ola de xenofobia contra los nicas, exigiendo represalias contra los trabajadores inmigrantes que resultan fundamentales para la economía de ese país, y para el alivio de la pobreza en su propio país con las remesas que envían a sus familiares”.
Todo lamentable. Nicaragua por llevar a cabo acciones sin consultar, sabiendo que dañarían a Costa Rica. Los costarricenses por elevar el tono hasta extremos poco convenientes:
Costa Rica se encuentra invadida por tropas extranjeras y esto es una situación que debe llamar la atención de la comunidad internacional.
“Quizá ya se habría puesto en evidencia que esto es así si Costa Rica tuviera ejército y si hubiera muertos en esa franja territorial costarricense” (Laura Chinchilla dixit).
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Néstor Kirchner y el síndrome del Cid Campeador
Publicado el 12 de noviembre de 2010 Sin comentarios aún ...Cada vez está más claro que Néstor Kirchner gana peleas después de muerto. Y sino me creen lean por favor el artículo de ayer de Carlos Pagni en La Nación. http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1323677
Efectivamente, como dice Pagni el fallecimiento de Kirchner no ha dejado una viuda (Cristina Kirchner) sino dos (la otra es la oposición).

