"Queremos acabar todo amistosamente. Si se quieren quedar aquí de socios, bienvenidos", dijo Chávez.
Infolatam
Puerto Ordaz (Venezuela), 1 de septiembre de 2008
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, conminó a la firma argentina Ternium a llegar a un acuerdo amistoso para nacionalizar la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), y le advirtió de graves consecuencias si opta por la confrontación.
"Queremos acabar todo amistosamente. Si se quieren quedar aquí de socios, (...) bienvenidos", dijo Chávez, quien advirtió que sería "con la empresa bajo nuestro pleno control (...) en una situación radicalmente distinta a la que existía".
Al mismo tiempo, calificó el comportamiento de los directivos de Ternium de "irrespetuoso" y advirtió sobre las consecuencias negativas que para ellos tendría acudir a los tribunales presentando una demanda contra el Gobierno venezolano. "Si es así quitémosle hasta el último tornillito que tengan aquí y no quiero verlos en Venezuela nunca más. (...) Iríamos al fondo con los miles de millones de dólares que no pagaron en impuestos", dijo el gobernante.
Chávez hizo estas declaraciones, en una rueda de prensa conjunta con el presidente de Ecuador, Rafael Correa, en respuesta al comunicado de Ternium en el que solicita la reanudación de las negociaciones con el Gobierno venezolano para la nacionalización de la acería.
En la nota remitida a la Comisión Nacional de Valores argentina, Ternium consideró que tiene derecho "a una compensación adecuada por su participación" en Sidor "que no esté sujeta a ajustes o reclamos". El comunicado de Ternium también señala que la empresa "continúa reservando todos los derechos que le corresponden bajo los contratos y legislación venezolana e internacional, incluyendo en particular los tratados sobre protección de inversiones recíprocas que amparan".
Las negociaciones entre Venezuela y Ternium, el conglomerado del grupo ítalo-argentino Techint que posee la mayoría del capital accionarial de Sidor, se encuentran en punto muerto después de que Chávez descartara hace dos días la posibilidad de llegar a un acuerdo con la empresa. La disputa está centrada en la supuesta solicitud de Ternium para garantizar su inmunidad frente a futuros reclamos de trabajadores o del Estado venezolano, algo que Chávez ha rechazado.
"Nos piden que la República (de Venezuela) les garantice inmunidad ante cualquier reclamo posterior. Si yo hiciera eso estaría violando la Constitución", explicó Chávez, quien añadió que la solicitud de Ternium es el "reflejo de cómo piensan estas transnacionales. Para ellos no hay ley, ellos son la ley", concluyó. Chávez, quien visitó las instalaciones de Sidor junto a su homólogo ecuatoriano, consideró que durante el proceso de negociación con Ternium el Gobierno venezolano ha tenido una "paciencia infinita".
ENTRADAS RELACIONADAS
INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal - Publicidad: Magnoliart SCom. - Programación: Taller Digital