
Miami Herald
Miami, 4 de agosto de 2007
"Irlanda es una demostración de que los países pueden subir rápidamente de los últimos puestos a los primeros si atraen inversiones y se dedican a exportar productos cada vez más sofisticados. De manera que no sería una mala idea difundir las últimas noticias de Irlanda en toda la región, como un recordatorio de que el tamaño no es crucial, ni la historia tampoco". (Miami Herald. Estados Unidos)
"...La pequeña Irlanda es un magnífico ejemplo a seguir --y un motivo de esperanza-- para la mayoría de los países en la región.
Al igual que muchos países de América Latina, Irlanda era hasta hace muy poco un país pobre, agrícola, amante del fútbol, católico, conocido por tener una buena parte de su población viviendo en el extranjero, y una economía en gran medida dependiente de las remesas familiares de sus emigrantes en los Estados Unidos...
La economía irlandesa ha crecido a pasos agigantados desde que el país comenzó a albergar a unas 1,100 compañías multinacionales a comienzos de los noventa. Hoy día, es uno de los centros más improtantes de alta tecnología y productos farmacéuticos del mundo.
¿Cómo logró Irlanda progresar tan rápidamente? Contrariamente a lo que muchos piensan, el factor clave del éxito irlandés no fue la ayuda económica que recibió el país después de incorporarse a la Unión Europea en 1973.
... el éxito de Irlanda se debe a una combinacion de factores, incluyendo la tregua social entre empresarios y obreros iniciada en 1987, la eliminación de barreras burocráticas que desalentaban las inversiones extranjeras, una amnistía para todos los evasores fiscales, una reducción de impuestos corporativos para incentivar las inversiones, un fuerte apoyo a la ciencia, tecnología e ingeniería en las universidades, y la decisión de los sucesivos gobiernos de no desviar el rumbo económico a pesar de las tensiones sociales que se produjeron al principio de la apertura económica.
Claro que los escépticos diran que --además de que los irlandeses hablan inglés-- los $14,000 millones que Irlanda recibió de la Unión Europea en los noventa le dieron al país una red de protección que les permitió una transición más suave a una economía globalizada.
Pero la mayoría de países de América Latina --especialmente en Sudamérica-- están obteniendo más que eso actualmente gracias a los altos precios de sus materias primas de exportación, y las compras masivas de China. Deberían estar usando esas ganancias inesperadas para seguir los pasos de Irlanda, y producir más productos de mayor valor agregado.
Mi opinión: Aunque los países latinoamericanos no deberían seguir el modelo irlandés --ni ningún otro modelo-- a ciegas (la región tiene los niveles de desigualdad más altos del mundo, y debería hacer una mejor labor que Irlanda en la distribución de la riqueza), la región podría aprender mucho del ejemplo irlandés.
Irlanda es una demostración de que los países pueden subir rápidamente de los últimos puestos a los primeros si atraen inversiones y se dedican a exportar productos cada vez más sofisticados. De manera que no sería una mala idea difundir las últimas noticias de Irlanda en toda la región, como un recordatorio de que el tamaño no es crucial, ni la historia tampoco".
Extracto del artículo publicado por el diario Miami Herald
INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal - Publicidad: Magnoliart SCom. - Programación: Taller Digital