ESPECIAL PARA INFOLATAM

Análisis realizado por Ibsen Martínez

RCTV: una causa imprevista para los jóvenes

 
 

Infolatam
Caracas, 30 de mayo 2007


(Especial para Infolatam).- "Este cronista estima que, con el paso dado contra Rctv -no sólo arbitrario e ilegal, sino sobre todo imputable por completo a la voluntad personal del Máximo Líder- , Chávez no ha logrado sino "calentar" la calle. Justo cuando más necesitaba de un clima de normalidad democrática, así fuese falaz y socarrón, para promover la reforma constitucional que busca darle a Venzuela un régimen socialista de partido único".

Las incesantes manifestaciones estudiantiles en protesta por la no renovación de la señal radioléctrica para el canal privado RCTV, anunciada por Hugo Chávez desde enero pasado, han traído una sorpresa que no dudo en calificar de mayúscula para casi todos aquí en Venezuela, incluídos el presidente Hugo Chávez y sus ministros.

Ella no ha sido Tves, el canal sustituto de RCTV, anunciado como de "función social" que , veinte minutos después de salir del aire RCTV, se dejó ver como un parto los montes: un repetidora de material enlatado cubano, y de anodinos porgramas de propaganda progubernamental.

La sorpresa ha sido, más bien, la aparición de un personaje colectivo, insospechado hasta el lunes pasado como parte del elenco político opositor: los estudiantes universitarios, tanto de instituciones públicas y privadas. Y de los aquí llamados "liceístas", alumnos de planteles de educación media.

A diferencia de lo que ha sido una tradición latinoamericana, y tema de frecuente lamento por parte de los más caracterizados voceros de la oposición venezolana, a partir de 1999, la juventud universitaria venezolana no había sido un estamento, por así decirlo, particularmente protagónico en los continuos enfrentamientos de la sociedad civil opositora y el gobierno crecientemente autoritario de Hugo Chávez.

Entiéndaseme bien: no quiero decir que no ha habido momentos en que los estudiantes universitarios no alzacen su voz ante muchas de las ya innúmeras arbitrariedades de la "revolución pacífica y bonita" que Chávez ofreciera tantas veces. De hecho, mientras escribo esta nota, Nixon Moreno, un respetado líder estudiantil de la Universidad de Los Andes (ULA) , se encuentra asilado desde hace ya semanas en la nunciatura apostólica, sin que el salvoconducto esté a la vista.

Moreno ha resultado un líder sumamente incómodo desde hace años para el gobierno de su región que a comienzos de año ordenó su detención bajo cargos sumamente especiosos. Entre otros, el de haber violado a una mujer policía a pleno sol, en el curso de una manifestación estudiantil en la ciudad de Mérida. La feroz persecución desatada contra él por parte de grupos irregulares armados afines a Chávez, lo llevó a asilarse en la embajada vaticana en Caracas luego de pasar muchos meses actuando clandestinamente.

Varias características, hasta ahora nunca antes advertidas en el sin duda novedoso proceso político venezolano de los últimos años, hablan del singular cariz que la irrupción de la masa universitaria aporta a la lucha opositora.

El más llamativo e inquietante para todos los observadores es el carácter espontáneo de la protesta. Ninguno de entre el casi centenar y medio de jóvenes detenidos durante los disturbios acaecidos en Caracas, Valencia, Maracaibo, Maracay y Mérida, adscribe a ninguna organización política de oposición tradicional. Sus líderes, si los hay, están por ser conocidos por la prensa y el público en general.

El otro elemento, es que haya sido la salida del aire de un canal privado de tv lo que ha disparado la protesta. A simple vista, y según cierta sabiduría convencional, los problemas de un consorcio comunicacional privado no suelen ser motivo de la solidaridad contestataria estudiantil de las universidades públicas.

Pero las consignas que vocean y las declaraciones que brindan estos muchachos a los reporteros de radio y tv hablan del innegable valor que otorgan a la libertad de expresión. Anteriores amenazas del régimen chavista, aun vigentes, contra el sistema educativo en general no habían generado tan virulenta repulsa entre quienes habrían de ser sus primordiales afectados: los estudiantes.

Muchos de ellos han dado en llamarse genéricamente a sí mismos " la nueva generación del 28", en alusión a los estudiantes que, en 1928, iniciaron las protestas contra el régimen dictatorial del general Juan Vicente Gómez.

Aquella generación dio a la política partidista venezolana los nombres más señalados de su vida democrática durante el siglo XX : fundadores de los modernos partidos, diarios y figuras importantes de la vida cultrual y académica: Rómulo Betancourt, Raúl Leoni (ambos presidentes de Venezuela, andando el tiempo), Gustavo Machado (fundador del Partido Comunista), Miguel Otero Silva (escritor de izquierdas y fundador del influyente diario El Nacional), fueron sólo algunos de ellos.

La mención que hoy se hace del número 28 remite también a la fecha en que estos chicos nacieron a la vida política venezolana: el pasado lunes 28 de mayo, un día después de haberse cumplido la arbitraria medida de Chávez contra RCTV.

El otro elemento que acompaña esta irrupción -largamente esperada por muchos-es la astucia desplegada en el curso las escarmuzas, caracterizadas por un patrón de agrupamiento, "sentadas" y voceo pacífico de consignas.

La policía de las alcaldías oficialistas y la Guardia Nacional, ha incurrido en excesos que sus jefes justifican con los presuntos ataques con arma de fuego de que se dicen objeto. Ha habido, sin duda, exaltación opositora, pero igualmente, en muchos casos, agentes provocadores del oficialismo, cuando no bandas de motorizados han disparado a quemarropa contra las manifestaciones estudiantiles.

Con todo, y hablando con justicia, estas manifestaciones se organizan invocando consignas de no-violencia, se repliegan velozmente ante las arremetidas policiales y se reagrupan para hacer jubilosas marchas forzadas que les permiten reaparecer en los lugares más remotos e inaccesibles de esta ciudad rodeada de colinas, obligando a la policía y Guardia Nacional a constantes desplazamientos vehiculares por entre el tráfico automotor más endemoniado del contiente.

Los excesos han sido registrados por innumerables "vídeo-reporteros" aficionados. Algunos muestran como, exasperados por la ubicuidad estudiantil, la policía ha llegado a penetrar en edificios residenciales disparando sus armas de fuego contra las fachadas en retalización por brindar refugio a los manifestantes.

Chávez no sólo ha felicitado a su aparato represivo, sino que ha hecho un llamado a que "bajen los cerros", refiriéndose a las barriadas pobres caraqueñas donde, hasta ahora, se ubica su base de apoyo social.

Se trata, al decir de muchos aquí, de una "peligrosa incitación a la confrontación violenta-como afirma el editor Teodoro Petkoff-, una irresponsabilidad de marca mayor. A quien se está dirigiendo, en verdad, no es al pueblo, sino a las bandas paramilitares y parapoliciales, fuertemente armadas, que el gobierno ha promovido a lo largo de estos años. Algunas de ellas ya han dejado su huella brutal en estos días, en Caracas y en Valencia [Petkoff se refiere a un chica herida de bala en Valencia]. Eso significa sustituir a los cuerpos regulares de orden público por cuerpos irregulares, no sólo no entrenados para esa tarea sino dados a la violencia más irracional."

Esto último, sin embargo, parece estar en la mente de hasta los más bisoños manifestantes que, en lo posible, no le ofrecen blanco a estas bandas, al tiempo que mantienen en jaque a los equipos de orden público.

La sorna caribe-caraqueña hace mofa de la ostensible ventaja que tienen las chicas y los chicos -en mucho mejor forma física-, sobre los obesos y apoltronados policías y Guardias Nacionales, embarazados por su impedimenta anti-motín.

Para colmo, esta revuleta estrudiantil ocurre apenas días después de que, en uno de sus actos en recinto cerrado -el temor al magnicidio mantiene a Chávez alejado de las grandes plazas abiertas-, el presidente urgió a un contingente de jóvenes inscritos en su novísimo Partido Socialista Unido, a ponerse al frente de una lucha "contra la autonomía universitaria" (¡), a la que describió como una añagaza oligarca para perpetuar una educación "elitesca". La defensa de la autonomía universitaria ha sido, históricamente, una de las más señaladas banderas de la izquierda latinoamericana.

El hecho subyacente es que , en casi 9 años de gobierno, y aun contando con ingentes recursos económicos, las facciones universitarias de Chávez no han podido ganar una sola elección rectoral ni de directorio estrudiantil en ninguna universidad autónoma pública.

Este cronista estima que, con el paso dado contra Rctv -no sólo arbitrario e ilegal, sino sobre todo imputable por completo a la voluntad personal del Máximo Líder- , Chávez no ha logrado sino "calentar" la calle. Justo cuando más necesitaba de un clima de normalidad democrática, así fuese falaz y socarrón, para promover la reforma constitucional que busca darle a Venzuela un régimen socialista de partido único.

Chávez no solamente no ha logrado convocar suficientes militantes para el aparato electoral que, con dineros del estado y desde el poder, debería permitirle ganar el referéndum que sancionaría dichos cambios constitucionales: ahora tiene frente a sí a los estudiantes. Un cuadro que ya comienza a quitarle "originalidad" a la revolución bolivariana para asemejarse, cada vez más, a una dictadura militar latinoamericana a secas.


Muchos piensan aquí que, de persistir el clima de agitación estudiantil, la realización, durante el mes de junio, de la Copa América de fútbol, que Chávez quisiera usar como vitrina de las excelencias de su "revolución", pudiera más bien resultar lo que las Olimpiadas México 68 fueron para Gustavo Díaz Ordaz: una ocasión para la protesta y la represión generalizadas.

 

 

 

 

 

 

 

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