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EL ANÁLISIS

¿Por qué 2009 no será tan malo?

 

Reforma
México, 5 enero 2009


".... Dependeremos mucho más de nosotros mismos. Había la fantasía de que el hecho de que dependiéramos de la economía más grande del mundo nos iba a generar un mayor potencial de crecimiento. Muchos lo pensamos así. Hoy descubrimos que en Estados Unidos la economía estaba sujeta a un tremendo ajuste, que quizá la lleve a varios años de estancamiento o crecimiento lento, lo que nos va a obligar a depender más de nuestro mercado". (Reforma. México)

Prolifera la idea de que 2009 será un año terrible. La realidad es que será mejor de lo que muchos creen. Aquí le van algunas razones

... 3.- Porque nos va a obligar a repensar los negocios... y también la vida. Somos humanos y, por lo tanto, nos resistimos a ver el mundo de una manera diferente hasta que las circunstancias nos obligan a hacerlo. Regularmente nos complace estar en nuestra zona de confort. Sabemos cómo operar nuestro negocio; tenemos un rol definido en la empresa en la que trabajamos; vemos nuestra vida con un plan preconcebido... hasta que todo se pone patas arriba y nos vemos obligados a repensarlo. Ese es un privilegio que no siempre tenemos y que debemos aprovechar.

4.- La crisis nos obligará a regresar a los básicos. Es muy diferente el mundo cuando predomina la idea de que con buen ojo y un poco de fortuna uno se puede hacer millonario con algunas inversiones atinadas, que un mundo en el que sabemos que la clave para acumular riqueza es el trabajo y el ahorro. Las apuestas a las inversiones afortunadas quedaron atrás. Se convirtieron en el engaño del fraude de Madoff. Quedó atrás también la arrogancia de los grandes bancos de inversión. Hoy se reivindican el trabajo duro y la austeridad como vías para el crecimiento. Y esa es una de las mejores noticias con las que podemos iniciar este año.

...6.- Dependeremos mucho más de nosotros mismos. Había la fantasía de que el hecho de que dependiéramos de la economía más grande del mundo nos iba a generar un mayor potencial de crecimiento. Muchos lo pensamos así. Hoy descubrimos que en Estados Unidos la economía estaba sujeta a un tremendo ajuste, que quizá la lleve a varios años de estancamiento o crecimiento lento, lo que nos va a obligar a depender más de nuestro mercado. Si al final entendiéramos que un mercado interno robusto es condición para aventurarse a cualquier destino externo, habría sido una gran fortuna atravesar por esta crisis.

7.- Nuestro peso, nuestra moneda, estará ubicado en la realidad. En el año 2000, el salario medio del sector formal mexicano era de 13.70 dólares por día. Al final del año pasado fue de 16.4 dólares, pese a la devaluación. Con todo y la crisis, la ganancia en dólares de los ingresos en México respecto a las cifras de hace 8 o 9 años, es muy considerable. En realidad, la devaluación que tuvimos sólo colocó a nuestro poder adquisitivo en dólares en una dimensión más cercana a la realidad.

8.- Tendremos más aversión a las deudas. Las sociedades que más han crecido en el mundo durante los últimos años son las que ahorran más y se endeudan menos. Casi todas del Oriente. Es casi imposible que tengamos niveles de ahorro asiáticos por la valoración que damos al consumo material, pero seguramente por algún tiempo tendremos una mayor aversión a las deudas y un mayor aprecio al ahorro, lo que hará mucho bien a nuestra economía.

9.- Nos olvidaremos de las ideologías. La dictadura del mercado en la que todo lo que haga el Estado es condenable será una idea arcaica. Descubrimos -una vez más- que los mercados también se equivocan y que la racionalidad económica, es cierto, a veces puede expresarse en decisiones del Estado. No será el regreso a Keynes, como muchos piensan, pero sí el fin de la visión que admitía que sólo el mercado podía tomar decisiones correctas."

Extracto del articulo publicado en Reforma (México)

 
 

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