Análisis realizado por Marifeli Pérez-Stable

Otra política

 
 

Cuba Encuentro
Madrid, 21 de marzo de 2008


"México, España, Canadá y otros aliados de EEUU se disponen a abrir más líneas de comunicación con La Habana. Una dictadura de medio siglo no se borra de la noche a la mañana y eso es una realidad que la actual política de EEUU no considera. De hecho, Washington está mejor preparado para el escenario más improbable: la implosión rápida del régimen". (Cuba Encuentro. España)

 

"Cuba sigue siendo una dictadura a pesar de los cambios en los cargos y de los movimientos en los puestos dentro del círculo de poder. Ni Fidel ni Raúl Castro toleran a la oposición política o respetan las libertades civiles. Ambos se sienten amenazados por los ciudadanos que reúnen firmas, como hizo Osvaldo Payá; por los que promueven la sociedad civil, como hace Martha Beatriz Roque; por los que defienden una izquierda democrática, como los integrantes del Arco Progresista; o por los que se unen al movimiento Yo No Coopero, que busca la no participación de los ciudadanos en la Cuba oficial.

Raúl representa, sin embargo, un cambio potencial, aunque no hacia la democracia. Al no gozar de carisma, tiene que gobernar a través de las instituciones y buscar el mejoramiento de los niveles de vida...

Hoy, Cuba satisface sus necesidades energéticas gracias a Venezuela y a sus propias, aunque hasta ahora modestas, reservas petroleras.

Brasil y Cuba acordaron aumentar su cooperación económica, incluyendo la industria azucarera. El etanol no se mencionó, pero no había necesidad de mencionarlo: las ganancias no están en el azúcar refino. Lula y Raúl pudieran, quizás, compartir cierta antipatía hacia Hugo Chávez. La disminución de la dependencia de Venezuela es de interés nacional para Cuba, para Brasil y para los Estados Unidos.

México, España, Canadá y otros aliados de EEUU se disponen a abrir más líneas de comunicación con La Habana. Una dictadura de medio siglo no se borra de la noche a la mañana y eso es una realidad que la actual política de EEUU no considera. De hecho, Washington está mejor preparado para el escenario más improbable: la implosión rápida del régimen. Si se adoptaran medidas modestas, alejadas de la política actual, es decir, una mayor flexibilidad en las restricciones sobre los viajes y las remesas, el próximo gobierno tendría más posibilidades de establecer una política común con sus aliados.

Utilizar el sentido común

Si persiste en su rumbo, el llamado de Washington para adoptar una política común seguirá sin ser atendido. Estados Unidos, en varias ocasiones desde la Guerra Fría, reforzó el embargo con la convicción de que el fin del régimen cubano estaba cerca. La Habana ha sobrevivido a todas las medidas. El sentido común dicta la necesidad de una nueva política que, sin dudas, implicaría tanto riesgos como beneficios. La política actual, sin embargo, también los supone, pero el gobierno de Estados Unidos nunca ha llevado la cuenta de los costos en que incurre. Dos décadas después del fin de la Guerra Fría, otro Castro preside en Cuba".

Extracto del artículo publicado por Cuba Encuentro

 

NEWSLETTER
 
Últimas noticias de América Latina
REVISTA DE PRENSA
PAÍSES
 
 

SINDICACIÓN RSS

INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal  - Publicidad: Magnoliart SCom.  - Programación: Taller Digital