Infolatam
La Paz, 1 de mayo de 2007
El presidente de Bolivia, Evo Morales, defendió su "nacionalización" de los hidrocarburos, que solo se ha concretado en parte en su primer año, y explicó que tuvo que ser moderada, sin expulsar ni expropiar a empresas extranjeras, porque su país necesita inversiones.
Evo Morales no hizo ningún anuncio espectacular sobre nuevas nacionalizaciones, como auguraban medios de prensa y temían algunas empresas, durante su discurso en la plaza Murillo de La Paz. Allí se concentraron unos pocos miles de personas, en paralelo con el mitin organizado por la Central Obrera Boliviana (COB) en otro lugar para celebrar el 1 de mayo.
"Entendiendo que Bolivia necesita inversión, era imposible expulsar o confiscar a las empresas", justificó Morales, al señalar que en las primeras dos nacionalizaciones, en 1937 y 1969, el Estado echó a las petroleras pero luego tuvo que privatizar otra vez la gestión del petróleo y el gas. "El grave problema es que no tenemos mucha plata para invertir".
Morales sostuvo que los ingresos por el gas se triplicaron, hasta lograr US$ 1.620 millones en 2006, gracias a que Bolivia recibe un 82% en impuestos y las empresas ganan un 18% sobre el valor de su producción.
No obstante, ese 82% lo tributan sólo tres petroleras, la brasileña Petrobras, la hispano-argentina Repsol YPF y la francesa Total, pero lo dejarán de hacer cuando entren en vigor los nuevos contratos.
El mandatario citó cifras de los nuevos ingresos por hidrocarburos que reciben Prefecturas e incluso municipios de zonas remotas, al recordar que en alguna alcaldía sus autoridades dijeron que la nacionalización era una "bendición del Dios Evo".
"Yo no soy Dios, soy Evo no más. A veces considerado Diablo, junto a Fidel (Castro) y Hugo Chávez", dijo, en broma, Morales.
También mandó saludos a los dos líderes, que son sus amigos y aliados, pero no aludió a su reciente anuncio de que Castro podía aparecer hoy públicamente en La Habana y que quedó finalmente frustrado.
Ni siquiera hubo anuncios sobre las dos refinerías de Petrobras y las subsidiarias de otras compañías multinacionales que, según la prensa local, podían pasar hoy a la órbita del Estado, para completar la nacionalización decretada hace un año.
Al respecto, el ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, ratificó hoy que las refinerías, la empresa Andina, filial de Repsol; Chaco, de British Petroleum; Transredes, de Shell y Ashmore; y una compañía de almacenaje de carburantes, de capitales alemanes y peruanos, serán del Estado, pero no especificó cuándo.
INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal - Publicidad: Magnoliart SCom. - Programación: Taller Digital