Política      

México/Brasil: Pemex en quiebra técnica y Petrobras sigue su expansión


La corrupción, el clientelismo y el endeudamiento son los principales males de Pemex.



Las claves:
  • Petrobras, Braskem y Ultrapar compran Ipiranga por US$ 4.000 millones.
  • En 9 años México dejará de ser un país exportador de petróleo.

Infolatam
México D.F., 20 de marzo 2007


Pemex y Petrobras representan la cara y la cruz de las empresas petroleras estatales en América latina. La mexicana se encuentra en quiebra técnica y Felipe Calderón llama a su urgente modernización. La brasileña compró ayer el Grupo Ipiranga, uno de los mayores del país y con negocios en refino, distribución de combustibles y petroquímica.

La brasileña Petrobras se alió al grupo petroquímico Braskem y al distribuidor de gas Ultrapar para adquirir, por 4.000 millones de dólares, el Grupo Ipiranga, uno de los mayores del país y con negocios en refino, distribución de combustibles y en petroquímica. El Grupo Ipiranga, uno de los mayores conglomerados empresariales de Brasil, posee una refinería de petróleo, la segunda mayor red de distribución de combustibles del país (4.240 estaciones) y destacada participación en el sector petroquímico, con una producción de unas 650.000 toneladas de resinas petroquímicas. El mismo grupo comparte con la petroquímica Braskem el control de la Compañía Petroquímica del Sur , la segunda mayor central de materias primas petroquímicas de Brasil.

El Grupo Ipiranga registró el año pasado ventas por 31.000 millones de reales (cerca de 14.832,5 millones de dólares) y ganancias líquidas por 534 millones de reales (unos 255,5 millones de dólares). De acuerdo con la negociación, Ultrapar, el mayor distribuidor de gas licuado de petróleo de Brasil, asumirá los negocios de distribución de combustibles y lubricantes de Ipiranga en las regiones sur y sudeste, las más ricas del país y que incluye los estados de Sao Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais.

La transferencia convertirá a Ultrapar en el segundo mayor distribuidor de combustibles de Brasil después de Petrobras, con cerca del 15 por ciento del mercado. Petrobras, por su parte, asumirá la red de distribución de combustibles de Ipiranga en las regiones norte, nordeste y centro-oeste de Brasil, lo que elevará significativamente su actual participación en el mercado, que es del cerca de 33,8 por ciento con 6.200 estaciones.

Braskem se quedará con el 60 por ciento de los activos en el área petroquímica del Grupo Ipiranga y Petrobras con el 40 por ciento restante. La refinería de Ipiranga, una de las dos privadas que existen en Brasil y en la que tenían interés empresas como Petróleos de Venezuela S.A (PDVSA), será dividida en partes iguales por las tres empresas compradoras. De acuerdo con el anuncio enviado hoy por las tres empresas a la Bolsa de Valores de Sao Paulo, la negociación tendrá cinco etapas y comenzará por la compra, por parte de Ultrapar, de las acciones del Grupo Ipiranga que poseen las cinco familias que controlan el conglomerado.

Los controladores de Ipiranga recibirán cerca de 2.000 millones de reales (unos 956,9 millones de dólares) por sus acciones. Posteriormente, Ultrapar realizará una oferta pública de adquisición (OPA) sobre los papeles de los accionistas minoritarios de la red de distribución de combustibles Ipiranga, a los que les será ofrecido un precio equivalente al 80 por ciento del que fue pagado a los controladores.

Braskem y Petrobras, por su parte, realizarán una oferta pública de adquisición para quedarse con los papeles de los minoritarios en Ipiranga Petroquímica, que agrupa los negocios del grupo en esa área. "En línea con su planificación estratégica, Petrobras refuerza su presencia activa en la petroquímica nacional, consolida sus posiciones en la distribución, y amplia su presencia en los varios segmentos en que actúa", afirmó el presidente de la petrolera estatal, José Sergio Gabrielli.

Muy distinta es la situación de la petrolera mexicana Pémex, tal como informó ayer Infolatam. Según el diario El Universal, Pemex se encuentra en quiebra técnica. Como explica el diario "el pasivo total de la empresa (deuda) alcanzó ya los 107.8 mil millones de dólares al 31 de diciembre de 2006, los cuales sólo podrían ser cubiertos vendiendo todos los activos que posee: fierros, edificios, plantas, plataformas, etcétera, cuyo valor asciende a 111.2 mil millones de dólares. Las obligaciones asociadas al pasivo laboral de la empresa, en donde 147 mil trabajadores están en activo y 67 mil más son jubilados, se han incrementado de manera sustantiva en los últimos años, creciendo a una tasa real promedio de 17% anual entre 2001 y 2005".

Además, el diario asegura que México en breve acabará siendo importador de petróleo y no exportador como lo es ahora, debido a que "México podría estar importando nuevamente petróleo en muy poco tiempo, porque los grandes rezagos, las limitaciones financieras, la caída de la producción y la corrupción en la paraestatal siguen siendo el gran obstáculo".

El Universal sentencia que a lo único que México aspira es "como país petrolero ... mantener un promedio de producción de 3.3 millones de barriles y de 6 mil 500 millones de pies cúbicos de gas natural hasta 2021, es decir, no hay capacidad para abrir más las válvulas porque nos estamos quedando sin petróleo y gas económicamente explotable y ahora tenemos una relación de reservas". El propio presidente mexicano, Felipe Calderón, dijo el domingo que México sólo cuenta con reservas probadas de crudo para 9,3 años, por lo que convocó a tomar medidas urgentes para restituirlas y garantizar el futuro de próximas generaciones. Calderón reiteró que Pemex no se privatizará pero hizo un llamamiento a su modernización.

 
NEWSLETTER
 
REVISTA DE PRENSA
Enlaces de interésENLACES DE INTERÉS
Guía del ocioGUÍA DEL OCIO
 



 

SINDICACIÓN RSS

INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal  - Publicidad: Magnoliart SCom.  - Programación: Taller Digital