Política      

México vela hasta el domingo las elecciones más reñidas de su historia


El Gobierno de México pide que las elecciones sean una "fiesta cívica y democrática".




Las claves:
  • El escrutinio final no se conocerá hasta el próximo miércoles.
  • Mitofsky: "nada está decidido. Incluso Madrazo puede dar una sorpresa".

Efe, Infolatam
Ciudad de México, 29 de junio de 2006


México celebra este domingo las elecciones presidenciales más reñidas y plurales de su historia. Son cinco los candidatos, pero el gran duelo es entre Felipe Calderón, del partido en el Gobierno, y la coalición de A. Manuel López Obrador, entre la seguridad económica o el giro a la izquierda, entre el entendimiento con sus vecinos del norte, los EE.UU o el alineamiento con los populismos del sur. Roberto Madrazo del PRI, es el tercero además de los minoritarios Patricia Mercado y Roberto Campa.

El triunfador de las elecciones será aquel candidato que reúna más votos, independientemente del tanto por ciento de votos que consiga. Además, la ausencia de mayoría en el legislativo hace prever que la futura gobernabilidad sólo se podrá conseguir mediante pactos entre las principales fuerzas políticas del país. Las reformas fiscal y enérgetica, que Vicente Fox, no pudo impulsar, las diferencias sociales por el desigual reparto de la renta, la inseguridad y la gobernabilidad son los principales retos para el próximo presidente. Los cinco candidatos a la Presidencia de México se despidieron el miércoles de sus simpatizantes en diversos actos multitudinarios en los que intentaron dejar los mensajes bien claros para los comicios de este domingo.

Los tres principales candidatos emplearon sus últimos minutos para mostrar una imagen de triunfo. En el corazón de México, el Zócalo, principal plaza pública del país, el candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador cerró su campaña ante unos 300.000 seguidores, según los organizadores. López Obrador se mostró confiado en que ganará los comicios del domingo por amplio margen.

AMLO, como es conocido el candidato de izquierda, aparece como favorito en la mayoría de las encuestas de intención de voto -que tuvieron el viernes pasado como límite legal para su publicación-, aunque por un escaso margen sobre el derechista Felipe Calderón y con una amplia ventaja sobre Roberto Madrazo, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), ha anunciado que si llega al Gobierno habrá una gestión técnica y no ideológica de la economía, en respuesta a sus detractores, que afirman que si vence México caerá en una crisis económica. Sobre el sector energético de México, un país dependiente en gran medida de las exportaciones petroleras, López Obrador apuntó que no privatizará la industria eléctrica o del crudo y que cambiará la política basada en la venta de petróleo al extranjero y en la importación de gasolina, gas y petroquímicos desde otros países.

La misma actitud triunfalista mostró Felipe Calderón, quien eligió para cerrar la campaña la ciudad de Guadalajara, en el occidente del país, capital del estado de Jalisco. Calderón ha adelantado que su gobierno será "incluyente": "Les quiero mandar un saludo a los cuatro. Decirles que para mí ha sido un honor contender con ellos... al día siguiente de que gane la elección convocaré a un gobierno de unidad nacional e invitaré a los adversarios a que dialoguemos, y a que nos pongamos de acuerdo en favor de México".

López Obrador y Calderón, los dos grandes favoritos para el domingo, se han trenzado en una campaña de acusaciones mutuas de supuesta corrupción, tráfico de influencias y críticas a la propuesta económica del adversario por ser dañina para México. Calderón, del PAN, compara al candidato de izquierda con el presidente venezolano, Hugo Chávez, y López Obrador ha dicho que está "cansado" de esa acusación, que aparece hasta en la propaganda de televisión patrocinada por empresarios contrarios a AMLO.

En el puerto de Veracruz más de 60.000 simpatizantes, según los organizadores, acudieron al cierre de campaña de Roberto Madrazo, candidato de la Alianza por México, integrada por el PRI y el Partido Verde. Tercero en los sondeos, Madrazo ha centrado su estrategia en "no polarizar a los mexicanos con las opciones de izquierda y derecha" y en combatir el voto útil que claramente le perjudica.

La candidata Patricia Mercado, del minoritario Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina (PASC), defiende posturas feministas y aspira a convertirse en la primera presidenta de México, un país donde las mujeres no ocupan muchos espacios de poder. Mercado se sitúa en el cuarto lugar de las encuestas, por encima de Roberto Campa, del minoritario Partido Nueva Alianza (PANAL).

 
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