Infolatam
México D.F., 28 de enero de 2009
Los mexicanos resentirán en el primer semestre de este año el mayor impacto de la de la recesión anunciada por el Banco de México, que ha pronosticado una caída del Producto Interior Bruto (PIB) de entre el 0,8% y 1,9%, destacaron analistas financieros.
Al dar a conocer su informe trimestral sobre la inflación, el emisor vaticinó que la caída del PIB derivará en un incremento del déficit en la cuenta corriente del 1,4%, una reducción en la remesas que envían los mexicanos residentes en el exterior, principalmente en Estados Unidos, y una reducción de las exportaciones.
El analista del Grupo Financiero, Ixe Luis Flores explicó que la economía registró este año un arranque muy difícil, después de que al cierre de diciembre surgiera una leve esperanza en que las medidas anticíclicas y los planes de inversión en infraestructura del Gobierno podrían atenuar los efectos de la crisis. "Estamos por ver los peores resultados en los dos primeros trimestres de este año en el consumo y el empleo. Será una situación muy grave para muchas personas", alertó.
Para este analista, es importante que el Gobierno mexicano instrumente diversas medidas, adicionales a la anunciada inversión en infraestructura, como apoyos al empleo o a la economía popular, o el establecimiento de precios fijos en los combustibles.
Por su parte, el director del Grupo de Análisis Financiero Bursamétrica, Ernesto O'Farril, dijo que pese a que el informe del Banco central es "pesimista", la situación dependerá en gran medida de las decisiones que tome el Congreso de Estados Unidos, que podría aprobar un paquete de estímulos fiscales hasta por 825.000 millones de dólares en febrero próximo. "Aunque la situación en materia de empleo y consumo será difícil, no llegará a la situación tan grave como la se ha vivido en otras crisis similares con hiperinflación y sobreendeudamiento de las familias", aclaró O'Farril.
Además, en la anterior crisis la deuda que asimiló el Estado ascendió a 75.000 millones de dólares en 1995, cifra que representaba el 20% del PIB de ese año, y se registraron cuatro trimestres consecutivos con caídas, para sumar una contracción de cerca del 6 por ciento anual, explicó. El experto indicó que el mayor problema es el descenso en la generación de empleos, debido a que la economía mexicana requiere de la creación de un millón de puestos al año para atender la incorporación de nuevos demandantes al mercado de trabajo.
Sobre la dependencia que tiene la economía mexicana de la de EE.UU., consideró que el presidente estadounidense, Barack Obama, debe rescatar a la banca y asumir los créditos incobrables para que el sistema financiero pueda empezar a recuperarse. Estados Unidos es el destino del 90 por ciento de las exportaciones de la nación latinoamericano y lugar de acogida de centenares de miles de inmigrantes mexicanos cada año.
Flores, que coincidió con O'Farril en que México está a expensas de las medidas que tome Obama, explicó que actualmente muchos capitales se han refugiado en bancos suizos, japoneses o en los Bonos del Tesoro estadounidense, los cuales apenas ofrecen un rendimiento del 2%, con lo que una vez que se recupere la confianza, los capitales puedan emigrar a mercados con más atractivos.
ENTRADAS RELACIONADAS
INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal - Publicidad: Magnoliart SCom. - Programación: Taller Digital