El Primer Ministro de Belice, Said Musa; el presidente de México, Felipe Calderón; el de Colombia, Álvaro Uribe; el de El Salvador, Elías Antonio Saca; y el de Honduras, Manuel Zelaya posan para la foto oficial.
Infolatam
Campeche (México), 10 de abril 2007
Los presidentes de América Central, México y Colombia mantienen la creación de una refinería regional en un país centroamericano pese a que México redujo su oferta de suministro de crudo. Esta ha sido la decisión mas importante de la cumbre presidencial del Plan Puebla Panamá (PPP), un mecanismo de integración de la zona conocida como Mesoamérica a partir de proyectos de infraestructura en carreteras, telecomunicaciones e interconexión eléctrica, entre otros.
Aunque la refinería pertenece al Programa de Integración Energética Mesoamericano (PIEM), en el que también está República Dominicana, la propuesta fue la estrella de la cumbre celebrada en la ciudad mexicana de Campeche, especialmente por la presión de las naciones centroamericanas que ansían albergarla. El presidente mexicano, Felipe Calderón, anunció en rueda de prensa al final de la cumbre que su país decidió reducir de los 220.000 barriles ofrecidos por su antecesor Vicente Fox para abastecer a la refinería, a 80.000 barriles. La iniciativa energética tiene su origen en una reunión multilateral realizada en 2005 en el balneario mexicano de Cancún y que cobró impulso el año pasado, cuando los mandatarios se reunieron cerca de Santo Domingo.
Inicialmente se había pactado que la empresa estatal Petróleos de México (Pemex) aportara 220.000 de los 360.000 barriles que procesará la futura refinería y que los restantes los pusiera la compañía adjudicataria de una licitación. Calderón explicó hoy que la rebaja de los volúmenes de abastecimiento "responde a una estimación objetiva de la producción petrolera de México" y admitió que se ha registrado una "declinación" en algunos yacimientos mexicanos.
"Lo que queremos es darle viabilidad al proyecto con los países centroamericanos y Colombia, presentar las alternativas realistas, veraces con los inversionistas interesados, y desde luego cuidar la propia producción y consumo petrolero de México hacia el futuro", apuntó. Según Calderón, entre las firmas extranjeras interesadas en llevar adelante el negocio hay algunas a las que no les importa el monto que suministre Pemex, pues pueden aportar ellas el crudo.
Sin embargo, fuentes diplomáticas indicaron que la única de las cuatro empresas foráneas interesadas en el negocio que aceptaría las nuevas condiciones es China National Petroleum Corporation. Además, Calderón recordó que México no desea depender de los combustibles que le venden otros países, sino producirlos, y consideró como "algo opinable" que la ley mexicana no permita la construcción de una refinería en ese país.
El que más entusiasmo mostró alrededor de la cuestión fue el mandatario guatemalteco, Óscar Berger, pese a que las fuentes mencionadas señalaron que durante la reunión en privado fue uno de los más sorprendidos por el cambio de planes de México. "Hoy más que nunca la refinería se convierte en una realidad, con unos complementos de desarrollo alrededor de la misma que interesa muchísimo a la región", afirmó Berger, para revelar luego que la licitación pública internacional está prevista para noviembre.
Por su parte, el jefe de Estado de Honduras, Manuel Zelaya, agradeció "la oferta clara en cantidades y en un cronograma de trabajo" de México y destacó el ofrecimiento de Colombia para aportar también crudo, siempre y cuando prosiga el éxito de las exploraciones de los últimos años, matizó luego el presidente colombiano, Álvaro Uribe. "Esto consolida definitivamente el proyecto y trae expectativas no solo a Centroamérica, porque el problema de petróleo en todo el mundo es la escasez de refinerías", apuntó Zelaya.
Sin embargo, el aparente relanzamiento del proyecto contrasta con la posición de Panamá, cuyo presidente, Martín Torrijos, afirmó que está buscando inversión por su cuenta para que una firma foránea construya la refinería en la nación del Canal, aunque sigue interesado en ser sede del proyecto del PIEM. También choca aparentemente con la posición del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, el gran ausente en Campeche. Ortega recibió en enero pasado un ofrecimiento de su colega y amigo de Venezuela, Hugo Chávez, para el suministro de entre 100.000 y 150.000 barriles de crudo venezolano a una refinería que se construiría en territorio nicaragüense.
Por la mañana, Felipe Calderón fue el encargado de inaugurar los trabajos de la Cumbre Extraordinaria del Plan Puebla Panamá: "Queremos un desarrollo regional equilibrado, sostenido y sustentable. La meta del plan es mejorar calidad de vida de los habitantes de la región, impulsar el desarrollo humano, por eso hemos unido esfuerzos para nuevos proyectos de infraestructura".
Calderón hizo un llamamiento a las inversiones extranjeras y nacionales: "la inversión es el requisito indispensable para crecer y crear los empleos necesarios para que la economía pueda desenvolverse y así combatir la pobreza y la migración que afecta a nuestra región".
El Presidente dijo que "la integración de Latinoamérica no es un sueño, sino una realidad que construimos día con día, como dijo nuestro gran Octavio Paz". Calderón hizo hincapié en el compromiso de México con la integración de Latinoamérica y el Caribe, "tenemos la voluntad de seguir trabajando con los gobiernos, los congresos locales, los gobiernos de las naciones hermanas de Centroamérica para el intercambio comercial, la seguridad, el desarrollo sustentable y la integración regional".
La cita de Campeche ha servido a Felipe Calderón para anunciar que México desea mayor protagonismo internacional y actuar como un factor de equilibrio en la región latinoamericana. Al inicio de la cumbre de Jefes de Estado de los países del Plan Puebla-Panamá, más Colombia, Calderón llamó a colocar a Mesoamérica como un bloque próspero que compita con otras economías del mundo.
Previamente, en un discurso pronunciado en Mérida, el mandatario mexicano dejó clara su intención de recuperar el liderazgo regional: "Es tiempo de acercarnos más a nuestros países hermanos latinoamericanos y en especial a los centroamericanos", dijo; "es tiempo de que México asuma su responsabilidad en el rol que le corresponde de equilibrio, de ponderación y de liderazgo regional". La necesidad de colocar a México como punto de equilibrio frente a la Venezuela de Hugo Chávez no fue expresada de manera explícita por el Presidente, pero sí fue abordada durante una reunión privada con Gobernadores del sureste.
Calderón considera que el Plan Puebla-Panamá debe servir para unir a Latinoamérica y acabar con sus desigualdades y anunció que revisará en profundidad el PPP. A la cita acudieron el primer ministro de Belice Said Musa así como los presidentes Óscar Berger de Guatemala; Antonio Saca de El Salvador; Óscar Arias de Costa Rica; Manuel Zelaya de Honduras; Martín Torrijos de Panamá; Álvaro Uribe de Colombia, y el vicepresidente de Nicaragua, Jaime Morales.
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