
El Tiempo
Bogotá, 4 de abril de 2008
"... "Sembrar petróleo" -lamenta Ibsen Martínez- es una frase incorporada a los "enseres intelectuales con que Venezuela afronta su vida material desde hace casi un siglo"... El uso chavista de la renta petrolera no difiere del de sus antecesores. Pero la "siembra petrolera" de la "revolución bolivariana" -con su populismo morrocotudo, el hostigamiento de la iniciativa privada y, además, su "carrera armamentista y su desaforada injerencia en la política interna de los países vecinos"- presenta ya todas las señales de cosechas bien desastrosas". (El Tiempo. Colombia)
"...Un ensayo reciente de Francisco Rodríguez en la revista Foreign Affairs examina de manera convincente la desastrosa ruta seguida por las políticas económicas de Chávez ('An Empty Revolution', marzo-abril del 2008). Rodríguez, quien fue Economista Jefe de la Asamblea Nacional venezolana entre el 2000 y el 2004, refuta a quienes como el Nobel Joseph Stiglitz creen que Chávez está por fin haciendo lo que sus predecesores no hicieron: distribuir entre los pobres la riqueza petrolera.
El presidente venezolano ha "transformado" la economía de su país con el fin de llevarlo hacia el "socialismo del siglo veintiuno". Entre los cambios introducidos, Rodríguez destaca cuatro: la expansión "dramática" del Estado -medida por el crecimiento del gasto gubernamental y la nacionalización de sectores claves como la electricidad y las telecomunicaciones-; la rígida regulación de precios y salarios; el deterioro de los derechos de propiedad; y un revolcón en las políticas sociales, a través de las llamadas "misiones" -dirigidas a combatir problemas específicos en sectores populares-.
No hay evidencias, sin embargo, para poder comprobar si el paquete está dando los resultados prometidos. Rodríguez no niega que la pobreza pueda haberse reducido desde el 2003. Pero el interrogante que postula es saber si Chávez ha sido particularmente "efectivo" en aprovechar el período reciente de extraordinario crecimiento como fruto de los altísimos precios petroleros. La respuesta sería negativa. Más aún, la administración chavista no parece comportarse de manera distinta de las anteriores. En algunas áreas sociales, otros países (Chile o Mexico) lo estarían haciendo mejor. Antes de logros sostenibles, Rodríguez advierte los pésimos manejos económicos, visibles en la escasez de productos básicos (leche o fríjoles), la espiral inflacionaria, el deterioro del bienestar general.
En vez de expandir la capacidad productiva venezolana, las políticas gubernamentales han estimulado el incremento de las importaciones: el logro "admirable" de Chávez -observa Rodríguez- ha sido el manejar un déficit fiscal en medio de una bonanza petrolera. De paso, está destruyendo la industria. La producción petrolera ha caído "dramáticamente" desde la "toma" de PDVSA por el gobierno, mientras las operaciones de la empresa han sido afectadas por la "pérdida de capacidad técnica", el crecimiento del clientelismo y la diplomacia petrolera para favorecer regímenes afines en Cuba o Nicaragua.
"Sembrar petróleo" -lamenta Ibsen Martínez- es una frase incorporada a los "enseres intelectuales con que Venezuela afronta su vida material desde hace casi un siglo". Lejos del sueño de Uslar, la expresión ha servido para legitimar la construcción de un petro-Estado gigante. En muchos aspectos, el uso chavista de la renta petrolera no difiere del de sus antecesores. Pero la "siembra petrolera" de la "revolución bolivariana" -con su populismo morrocotudo, el hostigamiento de la iniciativa privada y, además, su "carrera armamentista y su desaforada injerencia en la política interna de los países vecinos"- presenta ya todas las señales de cosechas bien desastrosas".
Extracto del artículo publicado por el diario El Tiempo
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