ESPECIAL PARA INFOLATAM

Análisis realizado por Alfonso Cuéllar

La jugada de las Farc

 
 

Infolatam
Bogotá. 20 de diciembre 2007


Especial para Infolatam.-

"... Que las Farc hayan cambiado su táctica, demuestra que sí le están viendo inmensos réditos políticos a la reciente internacionalización del tema humanitario colombianos. Evidentemente, consideran que este ‘gesto' puede servir para acorralar al presidente Álvaro Uribe... Como si las Farc no fueran quienes raptaran a esas personas de sus seres queridos".

El 2007 termina para Colombia igual como comenzó: con los colombianos pendientes de la liberación de secuestrados en manos de las Farc. El año arrancó con la fuga del ex ministro Fernando Araújo que llevaba más de 61 meses en manos de los guerrilleros. Araújo, quien hoy es Canciller, se escapó luego de un intento de rescate por parte de la fuerza pública. En mayo, fue el subteniente de Policía, John Frank Pinchao, quien llenó de esperanza a los colombianos, al lograr huir de las Farc después de varios año. Pero esa sensación de que de repente el camino era por allí - la fuga- se derrumbó con el asesinato de 11 diputados por Farc.

En circunstancias aún no determinadas, los guerrilleros mataron a sus rehenes en sangre fría; incluso a uno de los muertos le encontraron un cepillo de dientes en la boca. La muerte de los secuestrados generó un repudio nacional - hubo manifestaciones jamás vistas por este tema humanitario- y exigencias de que las Farc hicieran algún gesto compasivo liberando a alguno de sus retenidos. Pero no pasó nada. Los secuestradores no se conmovieron, como nunca lo han hecho. Hace unos años no devolvieron al papá de un niño que se estaba muriendo de cáncer y cuyo único deseo era ver a su progenitor.

Si hay una constante desde que las Farc decidieron a utilizar la toma de rehenes como instrumento político, es que a mayor clamor popular, mayor su intransigencia. En su lógica muy particular, consideran que: primero eso los hace más fuertes y segundo, les confirma el valor del bien (los secuestrados).

Por eso ha generado sorpresa la anunciada decisión de las Farc de liberar a tres rehenes: la compañera de la fórmula presidencial de Ingrid Betancourt, Clara Rojas, su hijo Emmanuel - nacido en cautiverio- y la ex congresista Consuelo González. Es tanto el asombro que incluso se cuestionó la veracidad del comunicado donde se publicó la noticia: salió en Prensa Latina. Las Farc nunca había utilizado ese medio para divulgar sus opiniones- en los últimos años la inmensa mayoría de la información de esta guerrilla sale publicada en un portal de Internet llamado Anncol, basado en Estocolmo, en su página oficial de Farc-EP y en entrevistas que provee el comandante Raúl Reyes.

A pesar del escepticismo de la opinión pública- las Farc no se han caracterizado por sus sinceridad-, se espera que esta vez sí se cumple lo prometido. La razón: la promesa va dirigido al presidente venezolano Hugo Chávez, a quien han elogiado profusamente en anteriores declaraciones. Parecería un contrasentido dejarlo colgado de la brocha, como dicen coloquialmente los colombianos. Además, ha llamado la atención el comunicado incluyera nombres propios de los rehenes y que no fuera genérico.

Aunque las Farc llevan más de 43 años en la vida colombiana, aún hoy es difícil interpretar sus motivaciones. Como Al Qaeda, han logrado una eficaz compartamentilización de la información y como ese grupo terrorista, no siempre se adjudican atentados. Prefieren el misterio. Es diciente que se demoraran más cuatro años para enviar pruebas de supervivencia de Ingrid y de los tres contratistas estadounidenses- sin duda los rehenes de mayor importancia.

Que las Farc hayan cambiado su táctica, demuestra que sí le están viendo inmensos réditos políticos a la reciente internacionalización del tema humanitario colombianos. Evidentemente, consideran que este ‘gesto' puede servir para acorralar al presidente Álvaro Uribe. En ese mismo comunicado, reiteran su exigencia del despeje de dos municipios para hacer el intercambio por los otros secuestrados. Desde el punto de vista humanitario, un despeje de un área para negociar no tiene sentido, a fin al cabo sólo hay que intercambiar listas: de secuestrados por guerrilleros presos en las cárceles colombianos. Pero desde el punto de vista político y militar, sí es lógico. Si Uribe cede y despeja esos dos municipios, las Farc creen que sería una inmensa victoria propagandística. Y además sube la moral a la tropa guerrillera en momentos en que en el campo militar no les está yendo bien.

Sin duda la liberación de Clara Rojas y su hijo será una bomba atómica mediática; más en esta época navideña. Y si en Colombia el impacto será inmenso, en Francia para qué hablar; paradójicamente los franceses están más obsesionados que los colombianos con el tema. Incluso ya se está sintiendo la presión del gobierno galo sobre su similar en Bogotá: el primer ministro francés dijo ayer miércoles que la liberación de Ingrid depende de Uribe. Chávez dice lo mismo. Otros gobernantes latinoamericanos están en la misma onda - Daniel Ortega de Nicaragua dijo que si algo la pasaba a los secuestrados sería culpa del gobierno colombiano. Como si las Farc no fueran quienes raptaran a esas personas de sus seres queridos. Hasta hoy Uribe se ha negado a aceptar las intimidaciones de las Farc. La pregunta es si podrá aguantar la de los franceses y los venezolanos.

 

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