
Tal Cual
Caracas,5 de noviembre 2007
"Millones (opositores y chavistas) lo harán con la abstención y otros millones con el voto por el "no". Ambas formas de rechazo sumarán más de 70% (ya 60 % sería un triunfo) y dejarán en evidencia que, con minoría de 30%, el Gobierno quiere imponer como obligación constitucional un régimen autoritario y un modo de vida rechazado". (Tal Cual. Venezuela)
Con lo que llego a mi asunto, que no es más que difundir en la medida a mi alcance las ideas polares de un artículo del padre Luis Ugalde, S.J., titulado muy atinadamente El día después y publica- do el pasado jueves 15 de octubre en el matutino El Nacional. Para ello me permitiré trasponer algunos de sus párrafos, trastocando el orden en que Ugalde los ofrece, pero desde luego sin traicionar su sentido.
El padre Ugalde confía a sus lectores que comparte el juicio de un amigo suyo: "El día después en cada elección, los candidatos y los líderes se desaparecieron en la tarde de los votos y se desbandaron al día siguiente. Políticamente no hubo `día después’ opositor." Y se pregunta lo que todos: "¿Qué posibilidades le quedan a la mayoría democrática de diversas tendencias para impedir esa constitución dictatorial y el `socialismo’ estatista?" Ugalde piensa lo que quizá no muchos opositores piensen: "que las posibilidades son buenas, siempre que los demócratas trabajen en lo fundamental, se liberen de sus pequeñeces y sean capaces de sumar las diversas expresiones de rechazo contra este atentado anticonstitucional." Hasta allí su hipótesis que, modestamente, compartimos. Lo que ofrece luego Ugalde es la nuez de un imprescindible plan de acción político: "Lo primero es informar a todos y por todos los medios durante 40 días sobre las amenazas concretas que entraña la nueva carta magna".
Lo segundo es aceptar que, guste o no, el día del referéndum el rechazo se expresará de dos maneras, ambas con fuertes razones y motivos: por la abstención y por el "no". No será posible acordar una única forma de rechazo. Millones (opositores y chavistas) lo harán con la abstención y otros millones con el voto por el "no". Ambas formas de rechazo sumarán más de 70% (ya 60 % sería un triunfo) y dejarán en evidencia que, con minoría de 30%, el Gobierno quiere imponer como obligación constitucional un régimen autoritario y un modo de vida rechazado.
Para el padre Ugalde, en la hora actual se hacen imprescindibles dos cosas: "que la abstención y el voto negativo desde ahora se acepten mutuamente (aunque no se gusten) y se sumen como dos formas complementarias del mismo rechazo." Y concluye: "Desde la noche del referéndum, la mayoría del país tiene que sentirse como tal y ser capaz de celebrar que el apoyo a la nueva Constitución autoritaria haya quedado en franca minoría. Hay que prepararse desde ahora para convertir ese rechazo mayoritario en actividad política y evitar que se aplique un régimen que reduzca los derechos humanos y elimine la democracia pluralista. Esto requiere una voz y una dirección que, antes y después, explique e interprete los hechos ante el país y el mundo. (...) El `día después’ –advierte el padre Ugalde– es la clave para salvar la democracia venezolana y ésta sólo puede ser victoriosa si desde ahora se trabaja sabiendo que Chávez no reconocerá la derrota al verse en minoría frente al no y la abstención. Hay que informar sobre el drama que amenaza el futuro de Venezuela, trabajar con convicción y eficacia por el rechazo masivo y prepararse para sumar las dos formas en que se manifestará: la abstención y el voto negativo".
Amén."
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