
Infolatam
Madrid, 10 de septiembre de 2008
(Especial para Infolatam).-
"... Íngrid merece el respeto y la admiración de todos por su sufrimiento y las torturas a las que fue sometida. Pero hay que recordar que la principal responsable de su secuestro, después de las FARC, fue ella misma por su imprudencia y por no atender los consejos del Presidente Pastrana que le desaconsejó ir a la zona guerrillera.
Íngrid mantuvo la dignidad durante su secuestro pero su actitud rebelde en ocasiones provocó que empeoraran las circunstancias del secuestro de sus compañeros. Por último, su ambigüedad calculada sobre lo sucedido durante el secuestro tiende a centrar en ella, y sólo en ella, un sufrimiento de cientos de secuestrados".
La tortura a la que fue sometida Íngrid Betancourt por las FARC ha convertido su figura en mítica y haga lo que haga le acompaña una aureola especial. El mito ha dejado en la oscuridad a la Íngrid de carne y hueso, a la más humana, en definitiva, a la figura política.
Sin restar un ápice a la tragedia que vivió, se olvida muy frecuentemente que su secuestro de debió a una imprudencia imperdonable por su parte. El entonces Presidente Andrés Pastrana le aconsejó en repetidas ocasiones que no fuera hasta El Caguán porque el Estado no podía garantizar su seguridad en plena ofensiva militar contra la guerrilla.
Íngrid, en una decisión más pensando en la campaña electoral que en la racionalidad, no hizo caso y se plantó en una zona en manos de la guerrilla. El 23 de febrero de 2002, Ingrid Betancourt, fue secuestrada por las FARC, junto con Clara Rojas, su mejor amiga y directora de su campaña electoral.
Luego Íngrid aseguró haberse sentido traicionada por Pastrana, pero la más mínima prudencia desaconsejaba aquel viaje. Además, Pastrana no podía ofrecerle un helicóptero como pedía porque habría sido considerado como un acto de favoritismo político del Presidente. No hay que olvidar que 2002 era año electoral e Íngrid Betancourt era candidata a la Presidencia por el partido Oxígeno Verde.
Íngrid mantuvo la dignidad durante su secuestro, se enfrentó a los secuestradores en muchas ocasiones e incluso trató de escapar en cinco oportunidades. Pero, a veces, su actitud y decisiones pusieron en peligro a sus compañeros e incluso provocaron que empeoraran las condiciones del secuestro de los demás pues ella era intocable dado que representaba una carta ganadora para las Farc a la hora de forzar el "intercambio humanitario".
Su mala relación actual con Clara Rojas evidencia que las tensiones en el grupo de secuestrados fueron grandes. Clara Rojas ha señalado como las actitudes arrogantes de Íngrid complicaban la existencia de los demás: "Me preocupé, porque aunque acordamos lo que ella diría, Ingrid estaba diciendo cosas muy tenaces frente a treinta guerrilleros armados".
Hay que destacar que la ambigüedad de Íngrid tras su liberación y sus palabras con doble sentido han provocado que se especule mucho sobre lo que realmente sucedió durante sus 6 años de cuativerio. En vez de terminar de forma definitiva con las especulaciones sobre los posibles abusos sexuales a los que estuvo sometida, ella siempre ha respondido con un ambiguo: "No voy a responder a esa pregunta, hay cosas que deben quedarse en la selva", lo cual deja el camino muy abierto para toda clase de especulaciones.
Incluso, llegó a insinuar que ella había salvado la vida del hijo de Clara Rojas, Emmanuel, porque Rojas intentó ahogarlo en un río. Clara respondió: "no sé de dónde saca eso, pero Ingrid tiene algo de teatro". Y luego subrayó que "lo que dice Ingrid es una locura. No sé qué le pasa o qué tiene contra mí. Por un lado me duele y por otro me sorprende. También está el tema de mi hijo, que debieran manejar con respeto. Ellos se han zafado conmigo y estoy muy aburrida de esa actitud".
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