Honduras se incorpora a ALBA pese a la oposición de varios sectores


Zelaya con Hugo Chávez, promotor de ALBA.



Las Claves:
  • Zelaya dijo que la ALBA no es un acuerdo entre empresarios de Venezuela y Honduras, sino un proyecto social entre dos Estados para favorecer a los pobres.
  • El ex presidente Ricardo Maduro dijo que la adhesión al ALBA sería como "morderle la mano a Estados Unidos", principal aliado comercial del país.

Infolatam
Tegucigalpa, 25 de agosto de 2008


Honduras se suma a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que impulsa Venezuela, con la oposición de la empresa privada hondureña y a pesar de que los gobiernos de ambos países no son afines. La adhesión será suscrita en Tegucigalpa por el presidente del país centroamericano, Manuel Zelaya, y su homólogo de Venezuela, Hugo Chávez.

Como "testigos de honor" asistirán los presidentes Evo Morales, de Bolivia, y Daniel Ortega, de Nicaragua, y el vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, confirmó la Presidencia de Honduras.

La incorporación de Honduras a la iniciativa de Venezuela ha sido marcada por el rechazo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), que alega que la ALBA es una "alianza política, militar e ideológica, contraria a nuestra historia, valores y compromisos éticos".

En términos similares se expresaron la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT) y los empresarios de la maquila (industria ensambladora), que tienen en Estados Unidos su principal mercado.

El ex presidente hondureño Ricardo Maduro, por su parte, dijo el sábado que la adhesión de su país a la ALBA sería como "morderle la mano a Estados Unidos", principal aliado comercial de Honduras y donde viven más de un millón de hondureños que anualmente envían remesas que oscilan entre 2.500 y 3.000 millones de dólares.

Entre los sectores que se oponen a la incorporación de Honduras a la ALBA figuran el opositor Partido Nacional, también conservador, y corrientes internas del gobernante Partido Liberal, aunque Zelaya define su administración como de "centro izquierda".

Hace dos semanas el ambiente contra la ALBA se calentó por supuestas afirmaciones del vicepresidente de la República, Elvin Santos, quien según Zelaya, habría dicho que el Gobierno pagó varios millones de lempiras para que diputados liberales votarán a favor de la iniciativa venezolana en el Parlamento hondureño. Zelaya rechazó las presuntas declaraciones de Santos, quien aspira a la candidatura presidencial por el Partido Liberal en las elecciones generales de 2009.

Algunos sectores opuestos a la ALBA, cuya adhesión debe ser aprobada por el Parlamento, también alegan que desconocen los alcances del acuerdo que Zelaya firmará con Chávez, el cual respaldan organizaciones obreras y grupos indígenas.

Zelaya comenzó a precisar detalles de los objetivos de la ALBA hasta la semana pasada, y hoy reiteró que sus adversarios quizá "no conocen el documento al pie de la letra, específico, pero sí se les ha informado, lo que pasa es que ellos andan buscando algo que no existe en el ALBA". Agregó que la ALBA es un proyecto social y calificó a sus opositores de atacar a su Gobierno para que Honduras no se suscriba a la iniciativa venezolana, por "intereses particulares que no están privilegiando los intereses sociales de todos los hondureños".

 
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