Otto Pérez Molina parte como favorito para ganar las elecciones presidenciales del domingo en Guatemala
Infolatam
Madrid, 2 de noviembre de 2007
(Especial para Infolatam, por Rogelio Núñez) .- Álvaro Colom fue el ganador, con el 28,23% de los votos, de las elecciones presidenciales del 9 de septiembre, siendo segundo Otto Pérez Molina con el 23,51%. Enseguida, ambos candidatos se lanzaron a la conquista del electorado que habían votado por los candidatos que no pasaron a la segunda vuelta.
Colom se apoyó en su bien estructurado partido para cooptar el poder local en manos de alcaldes de la GANA y del FRG, en especial. Además, basó su campaña en hacer evidente las grandes diferencias que le separan de su rival. Pérez Molina, por su parte, buscó seducir al electorado de la derecha (la oficialista Gana y los de Eduardo Suger) para consolidar su ventaja en la capital y a la vez contener una eventual subida de Colom en el interior.
El gran éxito del general fue lograr el apoyo de Alejandro Giammattei, el candidato más votado en la capital (110 mil votos) en la primera vuelta del 9 de septiembre y el tercero a escala nacional. Se trató de una decisión individual del candidato, no seguida por la dirigencia de la GANA, la agrupación del presidente Óscar Berger.
Si bien Pérez Molina atrajo a gran parte de las bases y los alcaldes de la GANA, ninguno de los dos consiguió el apoyo explícito del alcalde de Guatemala, Álvaro Arzú, verdadero árbitro de la situación pues en las elecciones de septiembre consiguió el apoyo del 70% de los votantes. Dirigió buenas palabras para ambos pues no en vano el expresidente, viejo zorro, sabe que necesita llevarse bien con el futuro presidente, sea éste quien sea.
Tras la publicación de la primera encuesta por el diario Prensa Libre, el 29 de septiembre, que daba 9 puntos de ventaja a Pérez Molina sobre Colom, éste acrecentó los ataques personales contra su rival: le acusó, entre otras cosas, de esconderse detrás de una mujer para atacarle -insulto especialmente duro en un país tan machista como Guatemala.
Colom hacía referencia al protagonismo de la mano derecha de Pérez Molina, Roxana Baldetti en la campaña electoral del general: "él nunca me lo ha dicho a la cara, porque es un cobarde; no tiene los pantalones para reconocer sus propias mentiras (...). Yo no necesito una mujer para que me defienda; yo defiendo a mi mujer"
El diputado Mario Taracena, contraparte de Baldetti con Colom, fue más lejos y acuso a Pérez Molina de "experto en tortura, asesino de pilotos, chafarote miedoso y maricón", que "siempre anda con su traída (amante), eso sí, una prieta bonita". Así haciendo hincapié en su condición de militar y de presuntamente "infiel" trataron de desprestigiar al candidato: "la hoja de vida de Colom no huele a sangre; de la de Pérez brota sangre". Taracena, además, hizo afirmaciones como "quien no respeta a sus hijos y traiciona a su mujer va a hacer lo mismo con el pueblo de Guatemala"
Incluso, mucho más grave fue la insinuación de que Pérez Molina habría estado relacionado con el asesinado del obispo Juan Gerardi. También, Colom buscó descalificar el pilar en el que se asienta la estrategia de Pérez Molina, la mano dura al asegurar que "una mano dura que por 50 años le hizo tanto daño al país... La mano dura traerá más pobreza, más balazos, más destrucción, y eso no es lo que el país necesita".
Pérez Molina siguió apelando a lo emocional, apoyándose en su idea fuerza ("mano dura" contra la inseguridad). Tampoco se quedó atrás en cuanto a ataques al calificar a Colom de candidato financiado por el narcotráfico: "identificamos a quién esta financiando el narcotráfico, y es a la UNE y sus candidatos". Además siguió haciendo hincapié en la falta de carácter de Colom para dirigir el país por su "mano aguada e incapaz para combatir la inseguridad que hay en Guatemala".
Otro punto de inflexión en la campaña fue el asesinato de Aura Esperanza Salazar Cutzal, la secretaria del PP que le sirvió a Pérez Molina parta reiterar que el crimen organizado era el responsable e indirectamente a Colom pues el exgeneral asegura que el crimen organizado y el narcotráfico pagan la campaña de su rival "los grupos del crimen organizado (...) que desde hace diez años financian a nuestro adversario", son los responsables de este hecho".
Otro golpe para Colom fue que a 23 días de la segunda vuelta electoral, José Carlos Marroquín, quien hasta ese momento era el estratega de la UNE, renunció al cargo y denunció la infiltración del crimen organizado en la agrupación de Colom.
En esos días, El Periódico publicó que elementos del crimen organizado ocupaban puestos importantes en la UNE y cercanos al propio Colom: los militares Jacobo Salán Sánchez y Francisco Ortega Menaldo, señalados de tener vínculos con el contrabando y el crimen organizado, así como figuras del FRG, como Julio Girón y Napoleón Rojas, son parte del círculo que rodea a Colom, a través del diputado César Fajardo, rival del propio Marroquín dentro del partido.
La encuesta publicada por El Periódico el 29 de octubre que señalaba una remontada de Colom y un empate técnico encendió las alarmas en el equipo de Pérez Molina. Los errores de las últimas semanas estaban pasando factura (sus contactos con el FRG, con los radicales del sindicalismo estudiantil o su negativa a asistir a un debate con Colom al que previamente se había comprometido). Por contra, la dedicación de Colom al área metropolitana indicaba un acierto en la estrategia que le había situado por delante en las encuestas.
ENTRADAS RELACIONADAS
INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal - Publicidad: Magnoliart SCom. - Programación: Taller Digital