
Clarín
Buenos Aires, 19 de agosto de 2007
"... El destino está escrito: en sólo cuatro meses deberá ceder el mando a Cristina Fernández, si las cosas salen como piensa, o a alguno de los opositores, si el humor social se llega a dar vuelta como una media antes de la votación de octubre". (Clarín. Argentina)
"Corrido por escándalos políticos que nunca imaginó y por una fatiga que desde siempre fue un presagio, Néstor Kirchner empieza a transitar los tiempos finales como propietario exclusivo del Gobierno y del poder.
El destino está escrito: en sólo cuatro meses deberá ceder el mando a Cristina Fernández, si las cosas salen como piensa, o a alguno de los opositores, si el humor social se llega a dar vuelta como una media antes de la votación de octubre. ... Tampoco parece simple casualidad que los peores días de gestión coincidan con el tiempo electoral y con aquel mismo crepúsculo.
¿Una fuga de poder? No hay ningún indicio de que Kirchner sea ahora un Presidente débil. Como lo fueron en sus postrimerías Raúl Alfonsín o Eduardo Duhalde. Tampoco se avizoran pronósticos de inestabilidades como las que martirizaron a esos dos ex presidentes...
Las cosas que le están sucediendo a su Gobierno tampoco son detonadas sólo por la competencia electoral, por alguna intriga imprecisa o por el fatalismo. El caso Skanska, más allá de la conclusión que tenga, desnudó un mecanismo de financiación de la obra pública que siempre fue cuestionado y nunca fue revisado por Kirchner. La bolsa con dinero en el baño de Felisa Miceli llevó al límite de lo inentendible la designación de esa mujer como sucesora de Roberto Lavagna. La valija con los 800 mil dólares que quiso ingresar el venezolano Guido Antonini Wilson en un avión contratado por el Estado trasunta el perfil de una relación bilateral en la cual los negocios encandilaron a las partes y tendieron a ocultar otras cosas y otros costos.
El Gobierno no previó, como le ocurrió a muchos gurúes, que la escalada económica iba a terminar poniendo en apremios al sistema energético. No dispone ahora de herramientas para solucionar ese problema que caerá sobre la administración venidera. El calor de diciembre y marzo podría convertirse en amenaza del futuro Presidente. Aquella misma escalada económica empezó a distorsionar los precios. El Gobierno apeló a una respuesta política -la injerencia en el INDEC- que sirvió para un tiempo breve. Cuando se hizo inservible tampoco supo cambiar. Le queda poco tiempo y energía para hacerlo.
Cuando eso sucede en el poder suelen desaparecer los cuidados y las vacilaciones de los otros. Elisa Carrió comenzó a ser juzgada en una causa por calumnias e injurias porque en el 2004 vinculó a una empresa del hijo del ex dirigente peronista Jorge Antonio con el asesinato de un empresario pesquero. La dirigente tiene dos juicios similares aún pendientes, uno de ellos del ministro de Planificación, Julio De Vido. Carrió presentó un recurso ante la Corte Suprema objetando la sustanciación de esos juicios. Los miembros de la Corte fueron expeditivos y en 48 horas desestimaron la validez de esa presentación. Los juicios en medio del fragor de la campaña son una vidriera atractiva para Carrió y un incordio para el Gobierno...".
Extracto del artículo publicado por el diario Clarín
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