
Folha de Sao Paulo
Sao Paulo, 29 de septiembre de 2008
"...En la posición que ocupan, Mantega y Lula quizás no tengan otra alternativa si no intentar inyectar una dosis de optimismo en la escena brasileña. Pero quizás convenga sazonar las declaraciones con una pizca de realismo." (Blog de Josias, Brasil)
A despecho de los temores que seguirán al rechazo del paquete redentor en la Cámara de los Estados Unidos, el gobierno brasileño mantiene el optimismo.
El ministro Guido Mantega (Hacienda), incluso llega a decir que el megapaquete de US$ 700 billones va a acabar siendo aprobado por los congresistas americanos.
"Yo apuesto a que el Congreso americano todavía va a aprobar ese paquete de socorroy, en cuanto esto ocurra, tendremos una distensión de la situación internacional..." , "nosotros vamos a tener una reestructuración del crédito, en bases inferioires a las de anteriormente, por lo tanto, no va a haber el estrés que estamos viviendo el día de hoy".
¿En cuanto a Brasil? a despecho de la gran caída registrada en el Bovespa, Mantega dice que la economía está funcionando normalmente.
Insiste en el "que si patatín que si patatán" de que la economía brasileña está en una posición confortable. "Estamos con una situación fiscal bastante sólida...” “...La inflación está bajo control, dentro del límite superior de la meta, entonces estamos con una situación favorable para que enfrentemos esa situación internacional mayor".
Más: "Aunque haya esos problemas que yo mencioné, la economía está funcionando normalmente, el mercado doméstico está bien, las empresas están sólidas...”, “...los bancos brasileños están sólidos y el gobierno estará listo para responder a los problemas en la medida en que ellos aparezacan".
En la mañana de esta lunes (29), antes del tifón aparecido por la votación en Cámara de EE UU, Lula se había reunido, en Planalto, con auxiliares del área económica. Entre ellos el propio Mantega y el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles. Después, Lula voló para el Río. Ya en suelo carioca, el presidente dijo: "Los países emergentes, que hicieron todo cierto, no pueden ahora ser víctimas del casino que ellos hicieron en EE UU...", "...está a la hora del Congreso de EE UU de asumir la responsabilidad que le cabe. Ellos crearon el agujero y, entonces, ellos tienen que cubrir el agujero".
Haciendose eco de Mantega, Lula se dijo tranquilo: "Sabemos de la gravedad de la crisis pero estamos seguros de que las exportaciones e importaciones continúan yendo bien...” “...Nuestra industria continúa yendo bien. Estamos conscientes de lo que está aconteciendo, pero estamos tranquilos".
En la posición que ocupan, Mantega y Lula quizás no tengan otra alternativa si no intentar inyectar una dosis de optimismo en la escena brasileña. Pero quizás convenga sazonar las declaraciones con una pizca de realismo. So pena de quedar en una posición semejante a la del portugués de la anécdota. Aquel que, al entrar para la Aeronáutica, en la división de paracaidismo, recibe la primera clase práctica:
“Estamos a dos mil metros de altura. Su equipamiento ya fue chequeado. Usted va a saltar por aquella puerta...”. “...Al tirar de la primera cuerda, el paracaídas se abrirá. En la improbable hipótesis de que no se abra, tire de la segunda cuerda...” “...Si aún así el paracaídas no abrir, arrastre la tercera cuerda. Y así, seguro que se abrirá. Habrá un jeep a su espera allá abajo”.
El sujeto salta. Tira de la primera cuerda. Y nada. Tira de la segunda. Nada. La tercera. Y el paracaídas no se abre. Sólo entonces golpea una preocupación en el paracaidista novicio: “Ay, Jesus! Ahora sólo falta que el jeep no esté allá abajo!”.
Extracto de análisis publicado en Blog de Josias, Folha de Sao Paulo.
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