
Folha de Sao Paulo
Sao Paulo, 24 de octubre de 2007
"(...)La reunión con los empresarios ocurrió el mismo día en que la FIESP (Federación de las industrias del Estado de Sao Paulo) comenzó a distribuir entre sus afiliados una carta en la que califica al CPMF como 'una contribución superflua e inoportuna'". (Blog de Josias, Brasil)
Acompañado de cuatro ministros, Lula se reunió este miércoles con ejecutivos de las cien mayores empresas brasileñas. Los empresarios, como es normal, defendieron la reducción de la carga tributaria, que hoy es de aproximadamente del 39% del PIB. Lula, en la línea opuesta, defendió la mantención del volumen actual de impuestos. Dice que Brasil "necesita" los impuestos para mantener inalterados los programas sociales y la transferencia de rentas para los compatriotas pobres.
Aunque el discurso de Lula incluía, implicitamente, una apelación del gobierno para la prórroga del CPMF hasta el 2011, no hubo mención expresa al impuesto al cheque. El ministro Guido Mantega (Hacienda), uno de los presentes, llegó a irritarse con los periodistas que preguntaron acerca del CPMF: "Ustedes son de ideas fijas. Voy a tratar sobre eso en la reunión del Consejo Político", dijo, refiriéndose al encuentro realizado posteriormente a la conversación con los empresarios.
Lula también pidió a la nata del empresariado que contribuya al desarrollo del país aumentado el volumen de inversión privada. "Debemos tener lealtad con el país", dijo el presidente. La reunión con los ejecutivos ocurrió el mismo día en que la FIESP (Federación de las industrias del Estado de Sao Paulo) comenzó a distribuir entre sus afiliados una carta en la que califica al CPMF como "una contribución superflua e inoportuna".
INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal - Publicidad: Magnoliart SCom. - Programación: Taller Digital