
The Interamerican Dialogue
México, 1 de julio 2009
"La crisis en Honduras brinda una oportunidad para reafirmar las políticas de Obama en el Hemisferio Occidental al apoyar procesos multilaterales e institucionales, atenerse a la Organización de Estados Americanos y su Carta Democrática Interamericana, y fomentar el liderazgo latinoamericano. Ésta es, como diría Rahm Emmanuel, una crisis a la que se le puede sacar provecho". (Interamerican Dialogue. EE.UU.)
El golpe militar contra el Presidente Manuel Zelaya, en Honduras, brinda una prueba temprana de la adhesión de la Administración Obama hacia su nuevo enfoque en las Américas, comprometido con el multilateralismo y la cooperación con socios latinoamericanos.
La Administración Obama rápidamente emprendió la tarea de mejorar las relaciones estadounidenses en el hemisferio fortaleciendo la relación con México y desarrollando una alianza estratégica con Brasil; asumiendo la responsabilidad estadounidense en algunos problemas regionales; indicando que forjaría coaliciones nacionales para apoyar el comercio y una reforma sostenible de la inmigración; mejorando de forma pragmática y caso por caso las relaciones con regímenes populistas; y procediendo con mucho cuidado a fabricar una relación mutuamente respetuosa con Cuba, con miras a un acercamiento futuro sin abandonar las preocupaciones de Estados Unidos en torno a los derechos humanos.
¿Perdurarán estas acciones positivas? Honduras podría resultar ser una prueba difícil. En el pasado, las Administraciónes de Estados Unidos, una detras de otra, pregonaron nuevas politicas que con demasiada frecuencia se esfumaban, boicoteadas por los burócratas de carrera y por intereses muy particulares, o por ambas, y eclipsadas por las realidades regionales o por otras cuestiones.
... Quienes se muestran escépticos de que el enfoque Obama hacia Latinoamérica perdure, apuntan a algunas señales iniciales. Los indicios de parte de la nueva Administración de que respeta el derecho de los países latinoamericanos a diversificar sus relaciones internacionales pareció contradecirse cuando la Secretaria de Estado Hillary Clinton expresó preocupación por la creciente presencia de China e Irán en la región. El llamamiento del Presidente para inciar una nueva relacion con Cuba fue seguido de la resistencia de EE.UU, a revertir la expulsión de Cuba de la OEA.
La promesa inicial de Obama de que una reforma inmigratoria exhaustiva sería una prioridad del primer año de su mandato pronto cedió lugar a un compromiso de solamente iniciar consultas en este año. Después de que la nueva Administración reconoció la necesidad de regular la exportación de armas pequeñas de Estados Unidos a México, el Presidente sugirió que, políticamente, esto era poco realista. Ninguna de estas cosas es necesariamente definitiva (lo de revertir la expulsión de Cuba de la OEA fue hábilmente resuelto mediante un arreglo diplomático, por ejemplo), pero todas han despertado dudas.
... Sin embargo, aún es posible que los primeros pasos de la Administración Obama para reformar las relaciones de Estados Unidos hacia Latinoamérica puedan sostenerse. La visión regional del nuevo equipo titular parece bien alineada con la de la administracion especializada en asuntos latinoamericanos... Además, varios grupos de interés que se oponen a las políticas de la Administración (notablemente el sector de línea dura de la comunidad cubanoestadounidense en Florida y el grupo que cabildea a favor de las armas) han sido debilitados por las elecciones del 2008 y las corrientes de opinión que reflejan. Los electores hispanos/latinos fuera de la comunidad cubanoestadounidense también han cobrado influencia, y generalmente apoyan los cambios de políticas que propone la Administración Obama.
Por lo tanto, Obama podría tener espacio para maniobrar en lo que a la política latinoamericana se refiere.
Una Administración que entiende la importancia continua de Latinoamérica para Estados Unidos y que tiene una visión estratégica incipiente para las Américas debe repeler las presiones que podrían socavar su esfuerzo prometedor de renovar la cooperación interamericana.
La crisis en Honduras brinda una oportunidad para reafirmar las políticas de Obama en el Hemisferio Occidental al apoyar procesos multilaterales e institucionales, atenerse a la Organización de Estados Americanos y su Carta Democrática Interamericana, y fomentar el liderazgo latinoamericano.
Ésta es, como diría Rahm Emmanuel, una crisis a la que se le puede sacar provecho".
Extracto del artículo publicado en Interamerican Dialogue
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