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EL ANÁLISIS

El Congreso Admirable

 

Semana
Bogotá, 26 de abril de 2008


"...Y es admirable de verdad este Congreso, porque dudo que haya en la historia del mundo muchos casos como este, donde decenas de congresistas de la coalición del gobierno estén detenidos e investigados por asociación con un grupo terrorista..." (Semana, Colombia)

"...Si de algo puede uno acusar a la Corte no es de justicia expedita, sino de excesiva parsimonia en los juicios, pues hasta ahora no ha condenado ni absuelto a ninguno de los congresistas implicados. "La lentitud del juicio es lo mismo que impunidad", decía Robespierre, que siempre juzgó y cortó cabezas con la velocidad del rayo

 La crisis institucional es honda y gravísima, pero no por culpa de los jueces de la República -en sus más altas instancias- sino por culpa de unos políticos que, con tal de ser elegidos, no han dudado en aliarse con los grupos armados más sanguinarios del país. No los podemos juzgar por su rostro (que es el espejo del alma, creían los antiguos), ni por las brutalidades que dicen, ni por las injusticias que defienden, pero al menos la Corte sí los puede juzgar, basada en indicios seguros y con testimonios confiables -cuando los haya-, para tratar de limpiar un país que está podrido hasta la médula en su clase política.

Tan podrido está, que si hoy convocaran de nuevo a elecciones parlamentarias, unos electores mantenidos en la miseria y en la ignorancia, un pueblo intimidado o dispuesto a vender su voto, volvería a elegir a estos mismos congresistas presos. La solución no es cambiar las normas (la silla vacía), ni la revocatoria, ni la reforma política, ni otra constituyente ni un nuevo tribunal que reemplace a la Corte.

La única solución es apoyar y dejar actuar a la justicia, para que absuelva o condene basada en estrictos criterios jurídicos, con las leyes vigentes y con la Constitución que tenemos, que son suficientes. Una manía colombiana es cambiar las leyes cada vez que hay una crisis. Como vivimos en crisis, se cambian la Constitución y las leyes en cada legislatura. Si queremos estabilidad, tendríamos que empezar por la estabilidad jurídica..."

Extracto del artículo de opinión publicado por Héctor Abad en Semana.

 

 

 
 

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