
Clarín
Buenos Aires, 1 de julio de 2007
"Macri y Ríos no competirán en octubre. El arco opositor continúa fragmentado, pero ha recuperado una mística y un temple que parecían perdidos. Esa escalada... Hubiera reabierto, tal vez, el debate sobre la reelección de Kirchner". (Clarín. Argentina)
"...Cristina Fernández será la candidata del Gobierno para octubre. Siempre lo fue para Néstor Kirchner, que comenzó a barajar la posibilidad de esa herencia incluso antes de las legislativas del 2005 que ganó. Mantuvo el suspenso, entre insinuaciones y chicanas, sólo para fomentar las expectativas políticas y encontrar las circunstancias adecuadas para realizar aquel lanzamiento.
¿Son éstas las circunstancias adecuadas? Más que las adecuadas son las inevitables. El Presidente soñó con un paisaje más apacible y colorido que el actual...
A aquel paisaje imaginado lo empezaron a atravesar también las ráfagas que produjo el repunte opositor. Las victorias de Mauricio Macri en Capital y de Fabiana Ríos en Tierra del Fuego parecieron remolinos que desplazaron al Gobierno a un segundo plano. Cuando Kirchner recuperó la línea lo hizo ladeado por aquel par de dirigentes de la oposición. Aquí podría estar una de las claves de la decisión de empujar ahora mismo a Cristina al ruedo electoral. El Presidente hubiera querido, quizás, esperar hasta agosto con la esperanza de presentar a su mujer en un escenario político menos inhóspito que el de hoy. Pero no pudo ser.
La oposición ha ganado un espacio público objetivo, aunque ese espacio sea todavía más aparente que real. Macri y Ríos no competirán en octubre. El arco opositor continúa fragmentado, pero ha recuperado una mística y un temple que parecían perdidos. Esa escalada, si el Gobierno continuaba en actitud pasiva, hubiera podido convertirse en un cerco y volcarse como duda sobre las reales chances de Cristina. Hubiera reabierto, tal vez, el debate sobre la reelección de Kirchner.
El lanzamiento tiende a proteger a Cristina de la instalación de aquellas dudas. Entierra, además, la hipótesis sobre la continuidad de Kirchner. Hay dos cosas que, a esta altura de la historia, escapan a cualquier conjetura: hace rato que el Presidente tenía decidido no seguir otro turno; una marcha atrás con el lanzamiento de su mujer hubiera representado ahora, después de tantos aprontes, una inconfundible señal de vacilación política.
Kirchner suponía que de continuar en el poder el ciclo kirchnerista se hubiera consumido inexorable en el 2011. La irrupción de Cristina, si triunfa, le daría otra oportunidad. ¿A él mismo? El Presidente ya empezó a decir que no regresará tampoco en el 2011 aún lejano. Lo ha dicho delante de sus funcionarios más íntimos. Barrunta, en cambio, un segundo período de Cristina. U otro candidato de la geografía kirchnerista que pueda ser moldeado en los años que vienen.
...Aquella estrategia de Kirchner exhibe, sin embargo, un punto de razón. Las primeras elecciones de este año demuestran que el kirchnerismo carece todavía de un sistema partidario afiatado. La concertación con los gobernadores radicales asoma como un experimento inmaduro... Si el Presidente no logra articular una fuerza cuando regrese al llano, su futuro y el de Cristina se vería ensombrecido.
...El Presidente y su mujer tienen a priori una clara ventaja sobre la oposición que describen los sondeos de opinión pública que son y no son confiables. Pero el Gobierno viene, desde hace meses, de tropiezo en tropiezo.
...Kirchner tendrá injerencia en el supuesto próximo Gobierno como la tiene ahora Cristina con sus opiniones. Pero resulta difícil imaginar que la candidata no pretenda marcar con sus convicciones e identidad el poder atrapado con sus propios votos.. La novedad de Cristina quizás le sirva también al Gobierno para limitar el protagonismo actual de Macri...".
Extracto del artículo publicado por el diario Clarín
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