Infolatam/Efe
Buenos Aires, 18 de julio de 2007
La primera dama de Argentina, Cristina Fernández, lanzó ayer jueves su candidatura para las próximas elecciones presidenciales mientras los escándalos de corrupción rodean al Gobierno de su esposo, Néstor Kirchner. La senadora peronista, de 54 años, fue la única oradora de un acto al que asistieron su marido y todos los ministros del Ejecutivo en el Teatro Argentino de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires y su ciudad natal.
En el acto celebrado ayer Cristina Kirchner hizo hincapié en que si gana las elecciones su futuro gobierno estará marcado por dos palabras: continuidad y profundización del modelo económico y social impuesto por Néstor Kirchner desde 2003. Así, la senadora aseguró que seguirá "en una misma dirección, evitando los cimbronazos que tuvimos en el pasado" para lo cual prometió "institucionalizar el modelo económico de acumulación e inclusión social". Intentará, eso sí, llevar a cabo "una planificación estratégica a mediano y largo plazo" y apostar al diálogo social. Además enfatizó que "el país necesita empresarios inteligentes y sindicatos fuertes" y rechazó categoricamente el "modelo de transferencia y exclusión".
Su discurso duró 45 minutos y en el tramo final hubo un mensaje hacia el actual mandatario y su esposo, Néstor Kirchner cuando dijo que "los argentinos no lo van a olvidar. Espero que no lo extrañen demasiado". Además del Presidente arroparon a Cristina, como va a ser conocida en la campaña y en los carteles electorales, todo el gabinete, 17 gobernadores tanto peronistas como "radicales K", unos 20 intendentes del conurbano, Hugo Moyano y la cúpula de la CGT, Luis D,Elía y varios líderes piqueteros ahora reconvertidos.
En el discurso Cristina aseguró que su gestión estará dedicada a impulsar tres "construcciones": "la reconstrucción del Estado democrático", la del "modelo económico y social" para lo cual propuso un "diálogo social" entre trabajadores y empresarios para mantener lo que definió como un "modelo de acumulación y de inclusión social" y "el cambio cultural", a fin de "recuperar la autoestima perdida". Además, explicó cuál es el significado del lema de su campaña "el cambio recién empieza", algo muy alejado de peligrosos giros o cambios radicales: "las elecciones a presidente no pueden ser más una ruleta rusa, donde si gana uno vamos para allá y si gana el otro, vamos para el otro lado. Esto no lo tolera más ni el país ni la sociedad".
Aseguró finalmente que el diálogo social marcará su gestión y alundiendo sin nombralo a Eduardo Duhalde dijo "que nunca más un presidente tenga que anticipar las elecciones porque unos argentinos habían matado a otros argentinos". Pragmática y reivindicadora de la figura de la mujer alabó a su esposo cuando dijo "usted tiene autoridad por lo que hizo. Es un ejemplo. Tampoco se la crea, no es un héroe, pero es un hombre fuera de lo común".
La presentación formal de Cristina Fernández como postulante a la presidencia ocurre en una semana marcada por la renuncia de la ministra de Economía, Felisa Miceli, a raíz del escándalo por la aparición de una bolsa con una fuerte suma de dinero en su despacho. A ese caso se suma el de la secretaria de Ambiente, Romina Picolotti, quien pese a haber sido denunciada por el desvío de fondos, contratos irregulares y gastos injustificados en el organismo fue confirmada en su cargo por el Gobierno. Y el último el que implica a la ministra de Defensa Nilda Garré en un caso de contrabando de armas. Cristina, como es llamada por los argentinos, busca convertirse en la primera presidenta de su país elegida por el voto popular, ya que en la década de los años 70 Isabel Martínez ocupó ese cargo pero en sustitución de su fallecido esposo, Juan Domingo Perón.
Durante los últimos meses la candidatura de Fernández fue el secreto mejor guardado por el Gobierno, que hasta el 1 de julio último mantuvo el suspenso sobre la posibilidad de que Kirchner aspirase a la reelección. De hecho, desde que accedió al poder, en 2003, el jefe del Estado supera a su esposa en cuanto a índices de popularidad, si bien en las últimas semanas la intención de voto de la primera dama creció hasta alcanzar el 48 por ciento. La senadora, que ha instalado su perfil de estadista recorriendo distintos países de Latinoamérica y Europa, realizará la semana próxima una visita a España, donde será recibida por el rey Juan Carlos y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. En tanto, el 28 de julio el gobernador de la provincia de Mendoza (oeste), el radical Julio Cobos, será confirmado como compañero de fórmula de Fernández y la proclamación de la dupla de postulantes oficialistas está prevista para el 9 de agosto en Buenos Aires.
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