Política      

Cristina Fernández, presidenta de Argentina


Cristina Fernández toma posesión de la presidencia de Argentina.




Las claves:
  • La oposición se muestra escéptica y pide mejorar la calidad institucional.
  • Cristina Fernández, de 54 años, dedicó buena parte de su discurso a elogiar la gestión de Néstor Kirchner.
  • La Presidenta delineó los ejes, con advertencias y señales de continuidad.

Infolatam
Buenos Aires, 10 de diciembre de 2007


Argentina ya tiene nueva presidenta. Cristina Fernández asumió hoy la Presidencia de la República con promesas de "profundizar el cambio" iniciado por su marido, Néstor Kirchner, reproches a Uruguay por el conflicto bilateral por una papelera y reclamando al Reino Unido que negocie la soberanía de las islas Malvinas.

Cristina Fernández fue recibida con una lluvia de papeles y una estruendosa ovación al ingresar en la sede del Parlamento, en presencia de nueve presidentes latinoamericanos y del español Príncipe de Asturias. Tras dos minutos de aplausos, la hasta ayer primera dama juró su cargo y recibió la banda y el bastón presidencial de manos de Néstor Kirchner, con quien se fundió en un abrazo.

Elogios a Néstor Kirchner
Fernández,
de 54 años, dedicó buena parte de su discurso a elogiar la gestión de Néstor Kirchner, quien a su juicio "pudo revertir la frustración, el fracaso y la sensación de que no se podía" cuando asumió el gobierno, en mayo de 2003, después de una grave crisis económica. En ese sentido, enumeró los avances en la lucha contra la pobreza y la indigencia, el pago anticipado de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la renegociación de bonos en cese de pagos en manos de acreedores privados.

Elogió asimismo la política de derechos humanos al destacar que la administración de Kirchner ha "derribado el muro de la impunidad", al tiempo que deseó que en los próximos cuatro años concluyan los juicios a los represores de la dictadura militar (1976-1983). "Se lo debemos a las madres, a las abuelas, a los sobrevivientes y a las Fuerzas Armadas, para que de una vez por todas se pueda separar la paja del trigo para así volver a mirarnos a la cara todos los argentinos", afirmó.

Consideró "imprescindible" recuperar la seguridad, sostuvo que impulsará una reforma del Poder Judicial y dijo que profundizará el rol del Congreso "para discutir sin agravios, con propuestas y memoria histórica". "Quiero que Dios me ilumine para que me equivoque lo menos posible, para que me ayude a escuchar y también a decidir", concluyó la presidenta, que se emocionó al recordar a las madres y abuelas de Plaza de Mayo y a Evita Duarte de Perón.

Conflicto con Uruguay
Su discurso, de unos 45 minutos, tuvo el momento de mayor tensión cuando, después de agradecer la presencia del presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, endosó a Uruguay el origen del conflicto por la instalación en ese país de una papelera de la finlandesa Botnia a orillas del fronterizo río Uruguay. "Quiero decirle que no tendrá en mí ni un solo gesto que profundice nuestras diferencias", destacó Fernández dirigiendo su mirada al sitio en que se encontraba Vázquez. "Pero también que esta situación que hoy atravesamos no es imputable a Argentina, porque lo cierto es que nos hemos presentado ante la Corte de Justicia La Haya porque Uruguay ha violado el Tratado del Río Uruguay al instalar la papelera sin el consentimiento de nuestro país", apuntó con gesto serio.

Las Malvinas
También elevó su tono al reafirmar el reclamo "irrenunciable e indeclinable" de su país por la soberanía de las islas Malvinas, después de lo cual pidió al Reino Unido, al que llamó "país ocupante", que acepte renegociar la soberanía del archipiélago que fue motivo de una guerra en 1982. "Hay una situación de enclave colonial aquí, denunciada ante las Naciones Unidas, y es hora de volver a cumplir el mandato de esas mismas Naciones Unidas, de la que todos formamos parte", señaló.

Política exterior
En su alocución, Cristina Fernández se refirió además al conflicto en Colombia, pidió a Dios que "ilumine" al presidente de ese país, Álvaro Uribe, para que resuelva el drama de los secuestrados por la guerrilla de las FARC, entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, y dijo que Argentina ayudará "en todo lo que sea posible" para hallar una solución. La primera presidenta argentina elegida por el voto popular elogió la firma, el domingo en Buenos Aires, del acta fundacional del Banco del Sur, entidad para la financiación del desarrollo regional y a la que han adherido hasta el momento Argentina, Brasil, Bolivia, Venezuela, Paraguay, Ecuador y Uruguay.

 
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