
Infolatam
Quito, 14 de junio 2006
"... Al concentrarse en esos dos temas (EE.UU y UE) referidos a las relaciones externas de la CAN, ... lograron evadir los problemas internos y, al mismo tiempo, dejaron establecida su voluntad de mirar hacia adelante".
La palabra agonía rondó la reunión de los presidentes de los países integrantes de la Comunidad Andina de Naciones realizada el martes 13 en Quito. La decisión venezolana de abandonar el acuerdo de integración regional constituyó el golpe más duro desde que Chile tomó similar decisión en la década de los setenta.
Paralelamente, la posición entre crítica y dubitativa de Bolivia ?cuyo presidente, Evo Morales encabeza el Consejo Presidencial del acuerdo- contribuye a sembrar dudas sobre el futuro del tratado de integración. Por ello, con la prolijidad que suele caracterizar a las negociaciones diplomáticas en situaciones de este tipo, la agenda desarrollada se orientó más bien a los temas que podían causar menos fricción y que constituían, como lo han señalado los voceros oficiales, un relanzamiento de la CAN.
El primero de esos temas fue el de las preferencias arancelarias concedidas por Estados Unidos dentro del ATPDEA a cambio de la acción de cada uno de los países en el control del tráfico de drogas. Aunque este es un tratado establecido de manera bilateral con cada uno de los países, los presidentes andinos han decidido abordarlo como un asunto de interés del conjunto y darle así más fuerza a la negociación orientada a lograr la extensión de las preferencias que terminan en diciembre de este año.
Hubo discrepancias internas al respecto, debido a que Perú consideraba innecesaria esa extensión porque confía en que el Congreso norteamericano aprobará el tratado de libre comercio en un plazo relativamente corto. También Bolivia hizo algunas observaciones ya que considera que el ATPDEA ha sido utilizado por Estados Unidos para presionar a los países andinos. Sin embargo, la declaración final recogió la posición conjunta y se materializó en una carta que será entregada de inmediato por el presidente colombiano a su homólogo norteamericano.
El otro tema fue el de la negociación de un amplio acuerdo de la CAN con la Unión Europea. En gran medida, este es el resultado de la Cumbre realizada en Viena el mes pasado, donde se establecieron condiciones y se definieron plazos para iniciar las conversaciones. Estas están orientadas a establecer un tratado que no se limitará a los aspectos comerciales ya que incluirá cooperación para el desarrollo y diálogo político, con el fin de llegar a la asociación de las dos entidades supranacionales. Aparte del acuerdo establecido en términos muy generales con el Mercosur, éste sería el primero y el de mayor importancia que impulsaría la Comunidad en conjunto.
Al concentrarse en esos dos temas referidos a las relaciones externas de la CAN, los cuatro países que actualmente la conforman lograron evadir los problemas internos y, al mismo tiempo, dejaron establecida su voluntad de mirar hacia adelante. Se trata, evidentemente, de un nuevo estilo dentro de un acuerdo regional que generalmente ha estado sometido a las tensiones internas, lo que puede ser una buena plataforma para su renovación.
Sin embargo, los resultados aún son inciertos, ya que en gran medida dependen de terceros ?Estados Unidos y la Unión Europea- y sobre todo están sujetos a lo que suceda internamente con cada uno de los países integrantes y en las relaciones entre ellos. Siempre están sobre la mesa los cálculos de costos y beneficios de la participación en este instrumento de integración, no han sido eliminadas las fricciones y aún hay países, como Bolivia, que dudan de su permanencia en éste. De cualquier manera, en esta ocasión lograron minimizar el efecto de la salida de Venezuela y enfrentar en conjunto dos temas de fundamental importancia, lo que es bastante para un enfermo considerado en agonía.
INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal - Publicidad: Magnoliart SCom. - Programación: Taller Digital