EL ANÁLISIS
¿Como lleva Obama los temas de América Latina?
Inter American Dialogue
Washington, 16 septiembre 2009
"...La polarización política de Washington está haciendo difícil que la administración Obama monte su equipo latinoamericano y pondrá obstáculos importantes para reformar la política de inmigración y la lucha contra el narcotráfico así como nuevas iniciativas comerciales. Las divisiones políticas latinas de América también están alterando la agenda de los EE.UU. en la región. Nada de esto, sin embargo, es motivo para que la administración Obama abandone su curso actual. Puede producir resultados, aunque no rápida ni fácilmente". (Nota publicada por Inter-American Dialogue. Estados Unidos)
Mientras el presidente de los EE.UU., Barack Obama, está sumergido en la discusion interna sobre la reforma sanitaria, los problemas latinoamericanos no se han borrado totalmente de la agenda de su administración, como quedo en evidencia con la reunión celebrada el 3 de septiembre entre la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya.
¿Cómo se ha manejado Obama con América Latina y el Caribe en los primeros 200 días de la su administración? ¿Qué problemas específicos considera Obama prioritarios en América Latina? ¿Los problemas nacionales, (economía, terrorismo) o las preocupaciones extranjeras (Iraq, Afganistán) alejarán los problemas latinoamericanos de las prioridades de la administración de Obama, como hizo el anterior presidente, George W. Bush,?
La administración de Obama va por buen camino en América Latina. Con una notable excepción en cuestiones comerciales, las declaraciones y decisiones políticas de la administración han sido bien recibidas sobre todo en América Latina, y el propio presidente está bien visto por los líderes regionales y los ciudadanos de a pie.
Ha progresado asimismo en el logro de acercamientos más multilaterales y una mejor coordinacion de las agendas de Estados Unidos y Latinoamérica. Pero recientemente, la administración se ha dejado llevar por una serie de vientos de proa entre Washington y la región. Aunque fue aprobada con el acuerdo de los EE.UU. y consecuente con la política anunciada por Washington sobre Cuba, la resolución de la OEA que fija una trayectoria para el regreso de Cuba a la organización, pone claramente en dificultades al Gobierno.
La calculada posición de Estados Unidos en la crisis de Honduras, construida conjuntamente con otros gobiernos del hemisferio, ha sido criticada por muchos; algunos piensan que ha sido imprudente y mal dirigida, otros que ha sido demasiado tímida. El amplio rechazo en Suramérica del acuerdo sobre el uso de las bases en Colombia por Estados Unidos, abona la continuidad, casi reflexiva, del recelo hacia EE.UU. en América Latina.
Por otra parte, la polarización política de Washington está haciendo difícil que la administración Obama monte su equipo latinoamericano y pondrá obstáculos importantes para reformar la politica de inmigración y la lucha contra el narcotráfico así como nuevas iniciativas comerciales. Las divisiones políticas latinas de América también están alterando la agenda de los EE.UU. en la región.
Nada de esto, sin embargo, es motivo para que la administración Obama abandone su curso actual. Puede producir resultados, aunque no rápida o fácilmente".
Nota publicada por Inter-American Dialogue