Álvaro Uribe, junto con el ministro del Interior Fabio Valencia Cossio, y Francisco Javier Ricaurte, presidente de la Corte Suprema de Justicia.
Infolatam
Bogotá, 26 de agosto de 2008
Tras el restablecimiento del diálogo, Corte Suprema y Gobierno vuelven a enfrentarse. Álvaro Uribe justificó la reunión que tuvieron dos de sus principales asesores con emisarios de jefes paramilitares en la sede presidencial. La Corte Suprema denunció un presunto complot de paramilitares y un sector del Gobierno para afectar su funcionamiento y anunció que acudirá a la Corte Penal Internacional.
En una rueda de prensa, Uribe se refirió a las revelaciones de la prensa local sobre contactos que tuvieron en el palacio presidencial de Nariño el secretario Jurídico de la presidencia, Edmundo del Castillo; y de Prensa, César Mauricio Velásquez. "Teníamos que escucharlos porque aquí hay tráfico de testigos", manifestó el mandatario al justificar las gestiones con los emisarios.
La polémica se desató después de que la revista Semana publicara en su última edición que el abogado Diego Álvarez, representante del ex jefe paramilitar Diego Fernando Murillo, alias "Don Berna", acudió a la sede presidencial a entregar pruebas de un supuesto complot de la Corte Suprema de Justicia para involucrar al Gobierno con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Pero el Tribunal Supremo argumentó que es el Ejecutivo el que está tratando de "enlodar" su gestión en ese organismo que juzga a más de sesenta políticos oficialistas por nexos con las AUC dentro del llamado escándalo de la "parapolítica". En respuesta, Uribe subrayó que fue su Gobierno, que comenzó en 2002, el que resolvió desmontar el paramilitarismo.
"Me van a decir a mí que no tengo autoridad moral para presentar la reforma política y la reforma a la justicia cuando en el Gobierno se han desmontado los paramilitares y se ha debilitado la guerrilla", señaló el presidente al criticar a sus opositores. Precisó que dichas reuniones no fueron clandestinas y que así consta en registros de vídeo de la casa presidencial. "Yo creo que es temerario salir a decir que entraron a la presidencia clandestinamente", puntualizó el jefe del Estado colombiano.
Según la prensa, otro emisario paramilitar o de narcotraficantes, Antonio López, conocido como "Job", visitó a los asesores presidenciales antes de ser asesinado a tiros por desconocidos el mes pasado en Medellín.
Las AUC, que agrupaban a los comandos de defensa campesina creados hace más de veinte años para combatir a las guerrillas izquierdistas, celebraron un proceso de paz con el Gobierno entre 2003 y 2006 en el que se desmovilizaron más de 31.000 combatientes.
ENTRADAS RELACIONADAS
INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal - Publicidad: Magnoliart SCom. - Programación: Taller Digital