Rafael Correa, analizó durante todo el día con varios de sus ministros las eventuales consecuencias en las relaciones con Colombia.
Infolatam
Bogotá, 25 de marzo de 2008
El Gobierno colombiano considera que la crisis con Ecuador no debe agravarse por la muerte de un ciudadano de ese país en el ataque a una base de las FARC en territorio ecuatoriano. El presidente Rafael Correa, analizó durante todo el día con varios de sus ministros las eventuales consecuencias en las relaciones de su país con Colombia.
El ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, declaró a varias radios locales que espera que no se enrarezcan las relaciones con Ecuador una vez que se tenga la identificación plena del cadáver que fue traído a Bogotá junto al de "Raúl Reyes", "número dos" de las FARC.
El extranjero puede ser "Lucho", alias de Franklin Ponelia Molina, "miembro activo" de las FARC en Ecuador, según advirtió el domingo por la noche el despacho del ministro Santos.
El Ministerio explicó que las fotografías del cadáver fueron cotejadas con registros fílmicos obtenidos en los seguimientos que permitieron, en enero de 2004, detener en Quito a "Simón Trinidad", alto mando de las FARC extraditado luego a Estados Unidos.
Los documentos muestran a "Lucho" junto a Nubia Calderón Trujillo ("Esperanza"), según el Ministerio de Defensa, que los acusó de "facilitar el desplazamiento e identificación falsa de miembros de esta organización narcoterrorista en territorio ecuatoriano".
El ministerio de defensa concluyó que, con la comparación de las fotografías y registros fílmicos, "se ha podido establecer que posiblemente se trata de la misma persona", y que "por consiguiente, lo que presumimos es que sea ecuatoriano", aunque reconoció que para comprobarlo de manera plena falta "la prueba dactilar o la prueba de ADN".
El ministro colombiano consideró que a Correa lo pueden estar asaltando en su buena fe "cuando tratan de decir que este individuo ('Lucho') era un pobre personaje que nada tenía que ver con las FARC". "No le queda bien al presidente Correa salir a defender a una persona que después resulte con conexiones con las FARC", subrayó Santos.
Las FARC sostienen que con "Reyes" fueron abatidos quince rebeldes y que los otros muertos, nueve, eran civiles. Cuatro mexicanos han sido ya identificados como víctimas del ataque colombiano, pero sus familiares niegan que fuesen guerrilleros.
Santos advirtió de que debe entenderse que "cualquier persona que esté en un campamento de terroristas, como era este campamento de Raúl Reyes', se expone a un altísimo riesgo, sea o no guerrillero, a que sea atacado, porque es que es un objetivo militar legítimo".
Para Correa, en cambio, en caso de confirmarse que el muerto es ecuatoriano "tendría más cola este gravísimo problema, porque ya sería el asesinato de un ecuatoriano en suelo del Ecuador por fuerzas extranjeras".
El nuevo cruce se declaraciones se produjo cuando el Ejecutivo colombiano espera una pronta normalización de las relaciones diplomáticas con Ecuador, cuyo Gobierno las rompió dos días después del bombardeo y aceptó, en la Cumbre del Grupo de Río celebrada el pasado día 7 en Santo Domingo, restablecerlas de manera gradual.
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