Infolatam
Tegucigalpa, 25 de agosto de 2008
(Especial para Infolatam, por Rogelio Núñez).-
Centroamérica y Caribe se han convertido en claves para la política exterior de Hugo Chávez. Con la entrada de Honduras en el Alba ya son dos los Estados centroamericanos en esta organización que podrían aumentar a tres si el año que viene la exguerrilla del FMLN triunfa en El Salvador.
Además, Chávez posee una fuerte presencia en el Caribe por su alianza con Cuba, su cercanía con la República Dominicana y la dependencia de los microestados isleños del petróleo venezolano.
La Venezuela de Hugo Chávez ha logrado acrecentar su influencia en Centroamérica y Caribe debido a la carencia de petróleo en la región. Los gobiernos centroamericanos no poseen unas cuentas fiscales saneadas por la tradicional debilidad de sus sistemas recaudatorios que además han sufrido la presión por la escalada de los precios del petróleo. Todo esto ha provocado Guatemala y Honduras se acerquen a Chávez pese a que sus respectivos gobiernos estén lejos de compartir los postulados chavistas.
Si bien Chávez tiene en Daniel Ortega un aliado incondicional, el guatemalteco Álvaro Colom, y el hondureño Manuel Zelaya han decidido adherirse respectivamente a Petrocaribe y al Alba por razones puramente pragmáticas: adelgazar el peso de los pagos por la importación de crudo. De forma idéntica, la influencia de Chávez en el Caribe se debe en la mayoría de los casos más a la dependencia del petróleo que tienen tanto los grandes Estados (Cuba y República Dominicana) como los microestados caribeños.
Chávez está consiguiendo ganar la iniciativa en la región a Estados Unidos y, sobre todo, a México y Colombia que impulsan un renovado Plan Puebla Panamá, ahora Plan Mesoamérica, centrado en el impulso a las infraestructuras regionales. Álvaro Uribe y Felipe Calderón promueven un plan a largo plazo, pero Chávez tiene un proyecto, Petrocaribe, que responde a corto plazo mejor a las necesidades coyunturales de los gobiernos regionales.
Chávez y Centroamérica
La influencia de Chávez en Centroamérica es más reciente que la que posee en el Caribe. Hasta 2006 con el triunfo de Daniel Ortega en Nicaragua, Chávez no contaba con aliados en esta región. Ortega desde los inicios de su gobierno se ha convertido en un fiel seguidor de las iniciativas de Venezuela como demostró su alineamiento con Chávez y Rafael Correa durante la crisis provocada por el asunto Raúl Reyes en marzo pasado.
El propio Chávez reconocía la importancia del triunfo sandinista en 2007: "El triunfo (de los sandinistas) ha sido un poderoso impulso a un cambio geopolítico en América Latina" y esto "apenas está comenzando y es de mucha importancia".
El siguiente país centroamericano en unirse a una iniciativa de Chávez fue Guatemala tras asumir el poder el centroizquierdista Álvaro Colom. Las necesidades energética de Guatemala, acosada por la subida de los precios del petróleo y un endeble sistema fiscal explican el movimiento de Colom quien siempre ha tratado de presentarse como un izquierdista moderado.
Ahora es Honduras la que se adhiere al Alba por idénticas razones que Guatemala aunque el sesgo político de Manuel Zelaya está caracterizado por su fuerte tendencia al populismo. En ambos países esta vinculación ha sido motivo de fuertes controversias y críticas de la oposición.
El año que viene Chávez puede ganar un aliado más ya que se celebran elecciones presidenciales en El Salvador. Por primera vez en 20 años el derechista ARENA puede perder los comicios y salir triunfante la exguerrilla del FMLN. Su candidato Mauricio Funes, pese a haber realizado un giro hacia la moderación, buscará acercarse a Chávez e ingresar en Alba.
Chávez y el Caribe
La vinculación de Chávez con el Caribe es de más larga data. En 1996 fue recibido como un héroe por Fidel Castro, con quien mantuvo relaciones privilegiadas desde entonces. En 1999 esas relaciones se convirtieron en alianza de estado por el apoyo económico venezolano al régimen de Fidel.
Pese a que Raúl Castro mira con mayor prevención a Chávez que su hermano, hoy por hoy el régimen cubano depende de la ayuda chavista: 90 mil barriles de petróleo al día a un precio político.
Leonel Fernández, el presidente de la República Dominicana, también ha optado por el pragmatismo en sus relaciones con Chávez. Pese a su moderación política, este líder del centroizquierda dominicano ha buscado en Chávez los recursos energéticos de los que carece su país y adelgazar la cuenta por la importación de crudo.
Fernández y Chávez han construido una alianza estratégica que incluye la construcción de un gasoducto entre Haiti y Repóblica Dominicana, la compra de las acciones de la Refinería Dominicana de Petróleo, Refidomsa, en manos de la compañía Shell, y una refinería en Haiti, que sería utilizada conjuntamente con la de República Dominicana
Chávez además ha conseguido tener un fuerte liderazgo entre los pequeños estados insulares del Caribe. Entre ellos destaca el caso de Dominica, miembro del Alba. En 2005, Chávez otorgó a 13 países del Caribe un acuerdo petrolero preferencial que para el presidente venezolano es parte de un plan para retar el dominio económico de Estados Unidos en la región.
En el convenio firmado en julio se contempla que si el precio del barril está en 100 dólares, los países pagan 50% de la factura en 90 días y Venezuela financia el resto a un plazo de 25 años con dos años de gracia y un interés anual de 1%.
Si bien el peso geoestratégico de estos países es pequeño, en determinadas circunstancias, como las votaciones dentro de la OEA pueden tener mucho peso, como se demostró en 2006 cuando la mayoría de estos Estados se decantaron por la candidatura venezolana a la secretaría general de la OEA e impidieron la victoria de la candidatura avalada por EE.UU.
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