Lula con Dilma Rousseff
Infolatam
Brasilia, 18 diciembre 2008
El Congreso brasileño aprobó un recorte de 10.300 millones de reales (unos 4.383 millones de dólares) en el presupuesto de 2009 por la previsión de una reducción en la recaudación debido a la crisis. El presupuesto para el próximo ejercicio, que todavía deberá ser sancionado por el presidente Lula da Silva, asciende a 1,685 billones de reales (unos 717.021 millones de dólares).
La mayor parte de los cortes se realizó en las partidas destinadas a los gastos corrientes de las diferentes administraciones del Estado, principalmente de varios ministerios. También se contempló una reducción de 800 millones de reales (cerca de 340 millones de dólares) en la partida destinada al pago de la deuda externa, puesto que se prevé una reducción de la tasa de tipos de interés.
El Banco Central divulgó hoy el acta de su última reunión, en la que mantuvo los tipos en el 13,75 por ciento, reveló que estudió aplicar una bajada del 0,25 por ciento y abrió la posibilidad de reducir los tipos a partir de su próxima cita, a finales de enero. Para evitar cortes mayores en el presupuesto, se aprobó una fuente de recaudación adicional de unos 2.500 millones de reales (1.063 millones de dólares) relativa a la venta de los activos de la extinta Red Ferroviaria Federal, que deberían haber sido subastados este año.
Los ingresos originados por esta fuente se depositarán en un fondo de estabilización fiscal, que será distribuido por el Ejecutivo, previsiblemente entre ministerios como el de Salud, el de Educación y el de Ciencia y Tecnología, que fueron los principales afectados por los reajustes presupuestarios.
A pesar de los recortes, el Congreso aprobó un aumento de 9.500 millones de reales (4.042 millones de dólares) en el apartado de inversiones del Gobierno, que se sumará a los 37.900 millones de reales (16.127 millones de dólares) ya programados. Otra alteración introducida fue aligerar las exigencias de ahorro del Gobierno para cumplir las metas de superávit primario destinado al pago de la deuda externa y sus intereses.
El Ejecutivo podrá ahorrar 1.500 millones de reales menos (unos 638 millones de dólares), pero esta cantidad tendrá que ser compensada por entes públicos como el Banco Central y el Tesoro, para mantener la meta de ahorro del 3,5 por ciento del PIB. La recaudación de impuestos experimentó su primer dato negativo desde hace cuatro años en noviembre, mes en el que el Fisco ingresó un 1,85 por ciento menos que en el mismo período del año anterior a raíz de la desaceleración de la economía brasileña.
Además, la semana pasada el presidente Lula da Silva anunció una serie de reducciones tributarias por valor de unos 3.900 millones de dólares, para impulsar el consumo y evitar que se agrave la crisis.
ENTRADAS RELACIONADAS
INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal - Publicidad: Magnoliart SCom. - Programación: Taller Digital