ESPECIAL PARA INFOLATAM

Análisis realizado por Raul Juste Lores

Brasil puede ganar una nueva Bolivia en el corazón del Mercosur

 
 

Infolatam
Sao Paulo, 7 de julio 2007


(Especial para Infolatam).- En menos de doce meses, Paraguay cambia de presidente. Gane el que gane, el pequeño país puede convertirse la "nueva Bolívia" de Brasil y de Argentina. O sea, un país pequeño que creyendose explotado por el gigante, empieza a exigirle más por sus recursos naturales compartidos.

Pero en vez de gás, Paraguay tiene 50% de Itaipú, la principal hidroelétrica brasileña, responsable por la mayor parte de la energía eléctrica de Sao Paulo y Paraná, o sea, de cerca de 50 millones de brasileños, que lo convierte en una Bolivia mucho más amenazante.

Paraguay también tiene el 50% de Yaciretá, usina que comparte con la Argentina. En los dos casos, duras negociaciones que pueden profundizar la crisis energética en que está sometida Argentina, y darle dolores de cabeza al presidente brasileño Lula. La construcción de Itaipu, durante las dictaduras brasileña y de Stroessner, es acusada por todos los lados como plagada de corrupción, y costó una fortuna. Como está en la frontera, con agua de los dos lados, sería compartida. Se creó una empresa, Itaipu Binacional. Como Paraguay no tenía ni un duro, Brasil "le prestó" su 50% del costo de la obra, Paraguay paga intereses hasta hoy (los pagará hasta el 2020, por lo menos). El pequeño país consume menos del 8% de la energía que tiene derecho (50%), entonces lo vende a precio de costo todo lo que le resta a Brasil.

Esos dos puntos son los principales de la discordia. El favorito a ganar las elecciones es el obispo izquierdista Fernando Lugo, 53 años, defiende un cálculo especial para cambiar el precio de la energia excedente que Paraguay le vende a Brasil. El valor subiría siete veces, y él promete hacerlo en su campaña. La idea de que Brasil "explota" a Bolivia es muy popular allí, y Evo Morales lo aprovechó. Al estatizar Petrobrás, en plena campaña electoral brasileña, tuvo su récord de popularidad. En Paraguay pasa lo mismo.

Su principal adversario, el vice-presidente, Luis Castiglioni, de 44 años, ya dijo que prefiere firmar un acuerdo comercial bilateral con Estados Unidos, "pues el Mercosur nos da poco". El Partido Colorado, que gobierna el país desde 1947, llega dividido a las elecciones, aunque la posibilidad de la victoria de un opositor como Lugo los puede unir nuevamente. Además de Castiglioni, otro nombre fuerte que suena como candidata es Blanca Ovelar, ministra de Educación, apoyada por el presidente Nicanor Duarte. Éste no le perdona a Castiglioni no haber apoyado una emenda constitucional que aprobaría la reelección. Los dos ya no pueden verse. Gente del gobierno brasileño cree que el duo Nicanor/Blanca es más negociador y realista, y que sería fácil llegar a un "acuerdo" con la vieja élite colorada, como se hizo por décadas, que con los nuevos y rebeldes candidatos.

Si los colorados sienten que perderán de cualquier modo a Lugo, tienen una carta de baraja en la manga: Lino Oviedo, el general nacionalista-populista encarcelado por intento de golpe, entre muchos otros imbroglios. Un acuerdo de lealtad con los colorados podría liberar a Lino a vísperas de las elecciones. Sería el único capaz de derrotar al obispo, pero es un personaje igualmente impredecible.

Hasta los 800 mil llamados "brasiguaios", terratenientes y pequeños agricultores brasileños que compraron tierras y viven en Paraguay, tienen sus riesgos. De la izquierda a la derecha, se dice de crear leyes de "seguridad nacional" para expropiar tierras en manos de "extranjeros" que estén cerca de la frontera. Los brasileños son los principales productores de soja del país, con más de 50% de las exportaciones.

Por la posibilidad real de primera derrota de los colorados en décadas, el país ya vive un clima de campaña electoral reñida. No se habla de otro tema allí, además de lo de exigir compensaciones de Brasil. Cuando Lula estuvo allí el mes pasado, el principal diario de la capital, Asunción, ABC Color, tituló "Llega Lula con los espejitos", como si fuera un conquistador regalando gangas a los pobres indígenas. ¿Por qué el país da señales de ser más independiente y amenazar a Brasil? Es que hasta 1998, 80% de las exportaciones paraguayas eran de contrabando hacia Brasil y Argentina, lo que en Paraguay se llaman "reexportaciones". Las mercancías, muchos electrónicos y juguetes, eran importadas legalmente desde Taiwan por el país, y reexportadas ilegalmente a los vecinos mayores.

La devaluación del real y del peso mató en buena parte ese comercio. La apertura de las economías de los dos grandes, más la creación de la tarifa comun del Mercosul le quitó ventajas al negocio. Pero productos genuinamente hechos en Paraguay como soja, carne y leche (y derivados) viven una alza grande de exportaciones. Con su know how de triangular todo, el país exporta esas mercancías a Uruguay, y desde allí se van a China. Oficialmente, Paraguay no tiene lazos con China, solo con Taiwan. Las exportaciones de soja llegarán a mil millones de dólares este año, las de carne a 600 millones.

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