Infolatam
Brasilia, 22 de junio de 2007
El gobierno brasileño está paralizado mientras se decide el futuro del presidente del Senado, Renan Calheiros, aliado político de Lula, quien está acusado de corrupción y que no parece dispuesto a renunciar, pese a no tener el apoyo de su partido. Incluso ha amenazado con revelar los nexos entre empresas y políticos.
El presidente del Congreso brasileño, el senador Renán Calheiros, descartó que vaya a renunciar al cargo pese a las presiones que viene recibiendo de sus propios colegas, que estudian investigarlo por denuncias de corrupción.
"La palabra renuncia no existe en mi diccionario", declaró a los periodistas el legislador, miembro del mayoritario y centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) e importante aliado del presidente del país, Luiz Inácio Lula da Silva.
Compañeros del propio Calheiros en el PMDB dijeron que la situación del presidente del Congreso es "insostenible" y le recomendaron la renuncia para que su situación no siga afectando la imagen del Senado. Según las acusaciones en su contra, una empresa contratista de obras públicas viene pagando desde hace dos años la pensión de una hija que Calheiros tiene fuera del matrimonio con una periodista, así como el alquiler del apartamento en que ambas viven.
El presidente del Congreso ha entregado supuestas pruebas de que los recursos utilizados para la pensión, superiores a su salario de congresista, proceden de las ganancias que ha obtenido como criador de ganado en el empobrecido estado de Alagoas. Tales pruebas, sin embargo, han sido cuestionadas por informaciones de prensa y por algunos congresistas, ya que convertirían al senador en uno de los más exitosos vendedores de reses del país ante los elevados precios que supuestamente ha obtenido por animales poco demandados.
Según versiones de prensa, los técnicos de la Policía Federal que examinaron los documentos detectaron algunas irregularidades, pero el resultado de tal evaluación aún no ha sido divulgado. El Consejo de Ética del Senado debe decidir esta semana si abre una investigación contra el presidente de la Cámara Alta, que puede costarle hasta la pérdida del mandato.
El Consejo de Ética del Senado brasileño postergó su decisión sobre si procesará con fines de destitución al presidente de esa cámara, Renán Calheiros, por sospechas de corrupción, agravadas con nuevos documentos. La suspensión fue acordada después de que la Policía Federal dijo haber encontrado "incongruencias" en documentos presentados por el senador Calheiros para intentar demostrar que cuenta con los medios financieros necesarios para pagar la pensión de una hija que tuvo fuera del matrimonio. También se decidió citar para los próximos días a Calheiros para que preste las explicaciones necesarias sobre las imputaciones en su contra.
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