El ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas acusa a las compañías de no invertir lo establecido en el decreto de nacionalización.
Infolatam
La Paz, 23 de octubre 2006
Evo Morales, reiteró hoy que se mantiene invariable el plazo que tienen las petroleras para firmar nuevos los contratos, que vence el próximo sábado, y acusa a las compañías de engañar a Bolivia al comprar gas natural de sus filiales en el país a un tercio del precio fijado en los contratos.
"Hay un decreto supremo. Ayer ratificamos que las normas bolivianas deben ser respetadas", dijo Morales en alusión al decreto que firmó el 1 de mayo pasado para nacionalizar los hidrocarburos, en el que fijó 180 días para que las petroleras firmen nuevos contratos si quieren seguir en Bolivia.
"Hay una decisión de una reunión que sostuvimos esta mañana de hacer respetar nuestro decreto supremo", agregó el presidente en rueda de prensa con corresponsales de prensa internacional, al ser consultado sobre si se ampliará ese plazo que expira el sábado.
"Estamos abiertos a las negociaciones -indicó Morales-. Tenemos una fórmula propuesta para todas las empresas, que maneja el ministro de Hidrocarburos (Carlos Villegas) con los asesores y con el presidente de YPFB" (la petrolera estatal, Juan Carlos Ortiz).
Además, negó que el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, haya enviado una carta al gobierno de Brasil o a Petrobras, sobre una ampliación del plazo.
"Quintana no viajó a Brasil. El ministro tampoco envió una carta. Es totalmente falso que haya una carta al gobierno de Brasil o a Petrobras. Absolutamente nada", dijo Morales.
La segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, en las que la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia es uno de los ejes de debate, tendrá lugar el próximo domingo, un día después de acabar el plazo para que las petroleras acepten los nuevos contratos. El ministro Villegas aseguró el jueves pasado, en entrevista con Efe, que preveía que las negociaciones se prolongarían "hasta el último minuto" del sábado próximo.
"Vamos a trabajar hasta el último minuto del día 28 y después de ese último minuto recién sabremos cómo nos fue", dijo Villegas, quien señaló que recientes negociaciones con petroleras en Ecuador, Rusia y Venezuela mostraron que las definiciones suelen llegar al filo de los plazos fijados.
El ministro de Planificación para el Desarrollo de Bolivia acusó a transnacionales petroleras, que no identificó, de haber engañado a Bolivia al comprar gas natural de sus filiales en el país a un tercio del precio fijado en los contratos. Según unas declaraciones difundidas hoy por la Agencia Boliviana de Información (Abi), Villegas sostuvo que las compañías extranjeras pagaron 1,09 dólares por millón de BTU (unidad térmica británica) en largos periodos, cuando el precio del gas exportado a Brasil era de 3,35 dólares.
El ministro boliviano precisó que una de las firmas que provee gas a Brasil puso ese precio "tremendamente bajo", en relación al precio oficial fijado en el contrato, y eso tuvo "graves consecuencias" económicas para Bolivia.
El gas boliviano que se envía a territorio brasileño es provisto por las filiales de Petrobras, de la hispano-argentina Repsol YPF, de las estadounidenses Amoco y Vintage y del grupo británico British Petroleum. La exportación a Argentina es surtida por las subsidiarias de Pertrobras y Repsol YPF, además de por una filial de la argentina Pluspetrol.
Según Villegas, el bajo precio al que se vendió el hidrocarburo causó pérdidas permanentes a las filiales en Bolivia y así quedó patente en los estados financieros presentados al gobierno.
Sin embargo, la operación produjo ganancias extraordinarias a la matriz de las empresas proveedoras, "porque el gas que llevaban de aquí era materia prima para otro país", según la versión de Abi.
El ministro puntualizó que las ganancias se multiplicaban porque la empresa que compraba el gas boliviano era la misma en el exterior. La operación, que aparentemente violaba los contratos, no constituía un fraude por la simple razón de que las empresas tenían libertad para fijar precios, encontrar mercados y definir políticas, según la normativa nacional, indicó el ministro.
Villegas recordó que las trasnacionales llegaron a mediados de la década pasada a Bolivia atraídas por la Ley de Hidrocarburos, aprobada en el primer gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997), que también privatizó parcialmente media docena de empresas estatales.
Esa ley petrolera, derogada en el 2005, dio pie a la nacionalización de hidrocarburos dictada por el actual presidente, Evo Morales, el 1 de mayo pasado. El gobierno del socialista Morales, que ha obligado a las petroleras a negociar nuevos contratos de operación, ha realizado auditorías para determinar, entre otros asuntos, si las extranjeras cumplieron sus compromisos con Bolivia.
El ministro Villegas confirmó a Abi que, según el resultado preliminar de las auditorías, las trasnacionales obtuvieron millonarias ganancias al "inflar" las inversiones dedicadas al desarrollo de los campos.
La semana pasada, el Ministerio de Hidrocarburos reveló que algunas empresas no invirtieron 1.300 millones de dólares comprometidos en exploración de nuevos yacimientos, como establecen sus convenios.
En su declaración, el titular del Ministerio de Planificación para el Desarrollo ratificó que el plazo para la suscripción de los nuevos contratos con las multinacionales vence el próximo 28 de octubre. "Todas las empresas están negociando y con una buena actitud y disposición", añadió. Las autoridades bolivianas han insistido en que las petroleras que no alcancen un arreglo con el gobierno deberán abandonar sus operaciones en el país.
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