El ministro del Interior rechazó la protesta piquetera prevista para mañana, la primera de la era de Cristina Kirchner en el poder.
Infolatam
Buenos Aires, 13 de diciembre de 2007
Los sindicatos lanzaron ayer un fuerte desafío a Cristina Fernández de Kirchner cuando apenas lleva veinticuatro horas como presidenta. El líder de la CGT Hugo Moyano advirtió que si el Gobierno no respeta los derechos de los trabajadores se pondrá "en la vereda de enfrente" y amenazó con que "no va a faltar mucho tiempo en que solamente los camioneros vamos a llenar la Plaza de Mayo".
Moyano aseguró que "los dirigentes pueden ser muy lúcidos, muy capaces, rosqueros, pero si no tienen el apoyo de la gente, no existen", y subrayó que "me siento representado por ustedes, que son los que me dan el apoyo permanente".
Hugo Moyano y Cristina Fernández de Kirchner se reunieron la semana pasada para acercar posturas en torno al pacto social, pero el líder sindical se sintió molesto con la nueva Presidenta ya que ésta le aseguró que no intervendría en "la puja interna gremial" y que por lo tanto no favorecería a ningún dirigente. La CGT elige nueva dirección en junio de 2008. Además, Moyano y la nueva presidenta tampoco están de acuerdo en el tema de las subidas salariales: los sindicalistas piden que sean de más del 25% para 2008, lo cual no ha sentado bien en el gobierno que defiende subidas del 15% y en los sectores empresariales.
Moyano fue un importante aliado de Néstor Kirchner desde 2003 y ahora pugna por el control de la CGT con el dirigente gremial Luis Barrionuevo. Dentro del gobierno hay dos líneas claramente definidas: Alberto Fernández, el jefe de gabinete, que respalda al sector barrionuevista y el ministro de Planificación, Julio De Vido, aliado de Moyano. Fernández y De Vido están enfrentados.
Barrionuevo atacó ayer duramente a Moyano y calificó las palabras del líder sindical como "una cllara amenaza a un gobierno que asumió hace 24 horas...un desconocimiento absoluto de todo cuanto hizo el presidente Néstor Kirchner en el campo laboral" ya que "se olvida de todo lo que hizo Kirchner por los trabajadores, incluso de su gremio",
Incluso, en su discurso de toma de posesión, Cristina Fernández lo recalcó al decir que "no vine a ser presidenta para convertirme en gendarme de la rentabilidad empresarial ni a ser parte de una interna sindical". A este acto no acudió Moyano ni los sindicatos: "nos hubiese gustado participar" pero "48 horas antes nos dijeron que iban a provocar a nuestra gente para crear una situación dificultosa".
Moyano viene perdiendo poder dentro de la CGT desde hace un año. Primero fue por el enfrentamiento entre sectores sindicales con motivo del traslado de los restos de Juan Domingo Perón, en 2006. Luego siguió la pelea de camioneros y taxistas contra la policía frente a la Legislatura porteña cuando se analizaba la ley de tránsito. Y por último se unió se unió el crimen del tesorero del gremio, Abel Beroiz, en Rosario, que parece responder a tensiones internas en la CGT.
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