Infolatam
Buenos Aires, 6 de mayo 2008
El gobierno de Cristina Kirchner está dispuesto a modificar el sistema de impuestos móviles a las exportaciones de granos que desencadenó la huelga de 21 días en marzo, revelaron líderes agrarios al término de una reunión con representantes gubernamentales.
"El gobierno reconoció que hay errores en el sistema de retenciones (impuestos a las exportaciones) y en consecuencia está dispuesto a modificarlo", informó a los periodistas Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria Argentina, entidad que nuclea a unos 100.000 pequeños y medianos productores. De todos modos, Buzzi se mostró cauto y adelantó que mañana seguirán las discusiones a nivel técnico porque aún no se informó cuáles serán los cambios".
La reunión entre el jefe de Gabinete Alberto Fernández y la dirigencia agraria generó expectativas; centenares de productores permanecen al costado de las rutas desde el fin de semana, dispuestos a retomar la huelga si no se atienden sus demandas.
"No salgo demasiado satisfecho. Teníamos una expectativa más fuerte en el tema de las retenciones", dijo Luciano Miguens, titular de la Sociedad Rural Argentina, que nuclea a los 10.000 productores más ricos del país sudamericano, una potencia agrícola, cuyo principal producto de exportación es la soja. De todos modos, el dirigente consideró positivo que el gobierno haya admitido que el sistema de impuestos es incorrecto.
"Lo positivo es la aparición de las retenciones móviles en la agenda de diálogo" con el Gobierno, dijo en la misma sintonía Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, que congrega a unos 100.000 medianos productores, fundamentalmente ganaderos. "Es importante el reconocimiento de que los gravámenes son un error. Nosotros sabemos que la lucha es larga y no se resuelve con una reunión", acotó.
La prolongada y contundente huelga de 21 días, durante la que no se comercializaron granos ni carnes y se realizaron unos 400 bloqueos de rutas, provocó desabastecimiento de alimentos en las grandes ciudades y originó la primera crisis en el gobierno de Cristina Kirchner desde su asunción en diciembre.
El sistema de retenciones móviles -- que costó el puesto al ministro de Economía Martín Lousteau -- significa que la tasa de tributos aumenta en igual proporción que los precios internacionales, lo que para el campo fue considerado confiscatorio.
La semana pasada, el Gobierno y los productores habían llegado a acuerdos en el tema de las exportaciones de trigo y de carnes, pero los dirigentes indicaron que todavía no se instrumentaron en la práctica. Antes del crucial encuentro, la presidenta Kirchner atribuyó una creciente inflación a la huelga agraria que fue suspendida el pasado 2 de mayo, cuando se inició una tregua para negociar.
La inflación se ubica entre 20% y 30% anual según consultoras privadas y organizaciones de consumidores, y es el tema que más preocupa a los argentinos, de acuerdo con recientes sondeos de opinión. Sin embargo, el cuestionado ente oficial de estadísticas INDEC coloca el avance del costo de vida por debajo del 10% anual.
El resultado de la puja entre los agricultores y el gobierno definirá quién se queda con la mayoría de la renta de la soja, cuya cosecha fue calculada este año en unos 24.000 millones de dólares, de los cuales se espera recaudar unos 11.000 millones en impuestos.
La inflación, entre 20% y 30% anual según consultoras privadas y organizaciones de consumidores, es el tema que más preocupa a los argentinos.
Con el sistema de retenciones móviles que costó el puesto al ministro de Economía Martín Lousteau la tasa aumenta con los precios internacionales.
Hoy habrá una reunión con Banco Nación en busca de una solución para 5.000 productores que adeudan unos 800 millones de pesos (cerca de 250 millones de dólares).
ENTRADAS RELACIONADAS
INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal - Publicidad: Magnoliart SCom. - Programación: Taller Digital