• La renuncia de R. Zapatero: nada bueno para nadie

    Publicado el 3 de abril de 2011 Consuelo Álvarez de Toledo 1 comentario

    Resulta que no era verdad. Siempre se dijo que una de las cualidades de José Luis Rodríguez Zapatero es el manejo de los tiempos. La habilidad con el calendario político. Pues no es verdad, y contrapongo dos argumentos: la crisis económica y su renuncia a la reelección. En ambos casos acertar no era difícil y en ambos casos ha actuado de tal manera que las decisiones tomadas ya son perjudiciales por tardías. Se equivocó al negarse a admitir la crisis económica, error que pagará España con el 21 por ciento de paro en la próxima encuesta de Empleo. Y error al pensar que podrá mantenerse en el gobierno para hacer las reformas desde una Presidencia carente de autoridad moral y credibilidad.

    El presidente José Luis R. Zapatero ha desvelado al fin su pensamiento.

    La renuncia a la reelección en aras “del bien de España” o del bien del PSOE (más bien me inclino por esta seguda opción) deja tanto a España como los socialistas ante unos meses que van a estar cargados de inestabilidad política y por tanto económica. Bien es cierto que continuar en la indefinición sobre su futuro tampoco era bueno para nadie. Y si hubiera decidido volver a presentarse tambien sería realmente catastrófico. R. Zapatero es el Presidente que ha logrado tener la más baja popularidad de todos los gobernantes de la democracia. Más que Aznar en sus peores momentos de la guerra de Irak.

    Pero es que la renuncia a la reelección y pretender quedarse en el Gobierno hasta agotar la legislatura es otro error de cálculo de los tiempos. ¿Por qué?

    1) Porque el 22 de mayo hay elecciones municipales y autonómicas que condicionan la vida política. Los partidos estan en campaña y obligados a enfrentarse y el PSOE tendrá que aguantar los palos de todo el resto de la oposición.

    2) Internamente porque despues de la previsible derrota del PSOE, aunque será menor que si fueran elecciones generales , pondrá de los nervios a los que a partir de entonces volverán a ser “nadie”, condenados a ser oposición o a irse a sus casas.

    3) Porque quienes tienen ambiciones sucesorias no tienen minuto que perder para ganar posiciones. Y en el PSOE desde hace días hay una lucha abierta, implacable y sin piedad entre dos candidatos: Alfredo Pérez Rubalcaba y Carmen Chachón. Es decir: entre “felipistas”  que apuestan por el Ministro de Interior y Vicepresidente, A. P. Rubalcaba,conocidos como los “policías” que cuentan con el apoyo  grupo Prisa (El País, la SER, la Cuatro TV etc.. ) y “renovadores”, conocidos como “los soldados” que apuestan por Chacón, minsitra de Defensa, apalancados con el grupo zapaterista de medios de comunicacion (la Sexta, Público, etc). La guerra entre ambos empezó hace días y ahora se recrudecerá.

    4) Porque las reformas económicas que  R. Zapatero quiere hacer en su papel de víctima propiciatoria tras su reconversión al capitalismo no darán frutos antes de que termine la legislatura y eso va a crear un ambiente de malestar social que hará ineludible el adelante electoral. R. Zapatero se desangrará en el ara sagrada de los mercados mientras la derecha contempla con regocijo como el Presidente cesante les resuelve la papeleta de las reformas laborales.

    Es un problema de credibilidad y de autoridad moral que solo pueden otorgar las urnas. Para tomar decisiones que afectan a sindicatos, a empresarios, a pensionistas, a jovenes desempleados, hay que tener representatividad. ¿A quien representa hoy el Presidente del Gobierno?. No a la izquierda que rechaza las reformas. No a la derecha, que no olvida los seis años de gobierno radical. No a la clase media que ha visto angustiada el destrozo de la economía nacional.  Otra vez confunde R. Zapatero sus deseos con las realidades al proclamar su determinación de permanecer en el poder para dar estabilidad.

    Afortunadamente en una democracia como la de España las sociedades tienen la última palabra que es la que se pronuncia con el voto y en las urnas.