Ecuador, elecciones

Ecuador Elecciones (I): Los retos de Lenín Moreno si gana

Infolatam
Madrid, 30 de marzo de 2017

Las claves

  • En la primera vuelta, el candidato oficialista Moreno obtuvo el 39,36 % de los votos y Guillermo Lasso, el 28,09 %.

(Infolatam, por Rogelio Núñez)-. Lenín Moreno parte como favorito para convertirse en el próximo presidente de Ecuador: no solo fue el candidato más votado en la primera vuelta, sino que encabeza la mayoría de las encuestas para los comicios de este 2 de abril.

El candidato de Alianza País, Lenin Moreno, se quedó en febrero a menos de un punto de ganar en primera vuelta la presidencia: necesitaba alcanzar el 40% con 10 de ventaja sobre el segundo pero al final Moreno obtuvo el 39,36% de los votos y Guillermo Lasso el 28%.

La mayoría de los sondeos señalan a Moreno como ganador para este 2 de abril. Por ejemplo, según la encuestadora Perfiles de Opinión, el candidato a la presidencia por el movimiento Aliaza PAIS alcanzaría el 57,60% de votos válidos frente a Guillermo Lasso, líder del movimiento CREO, que obtendría el 42,40%.

Una posible presidencia de Moreno plantea tres importantes incógnitas referidas al tenor de la relación entre el futuro presidente (Moreno) y el próximo expresidente (Rafael Correa), en cuanto a si es posible que continúe, en plan crisis, el modelo económico del régimen correísta y cómo afectará la sombra de la corrupción sobre los hombres más importante de la Revolución Ciudadana:

a-. La relación entre Correa y Moreno:

Correa y Moreno son la cara y la cruz en cuanto a liderazgo político. Correa es puro carisma y capacidad oratoria. Moreno es la contracara: tranquilo, pausado, incluso aburrido.

El actual mandatario ha prometido que no permanecerá en Ecuador durante el próximo periodo presidencial.

El todavía presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha adelantado que después del 24 de mayo, cuando tenga lugar el traspaso de poder , se irá a vivir a Bélgica, de donde es oriunda su esposa, Anne Malherbe, y donde estudió una maestría en economía.

“Mi plan es irme a vivir unos años a Bélgica, porque mi esposa es belga, hemos pasado 25 años viviendo en Ecuador, sus padres están viejos… tiene todo el derecho y me siento con el deber de irme (con ella) a vivir un tiempo allá”, ha dicho el fundador de la Revolución Ciudadana.

También dejó entrever que si triunfa el candidato opositor Guillermo Lasso e intenta desarticular todos los proyectos que lanzó en los últimos años podría regresar a Ecuador y “me les presento y les vuelvo a derrotar”.

Pese a su deseo de poner tierra de por medio y no aparentar que controla al nuevo presidente, la actual maquinaria es correísta y su única cohesión es el propio Correa. Quiera o no, su influjo y sus palabras serán determinantes en los próximo años y a partir de 2019 la posibilidad de su vuelta será otro factor a tener en cuenta.

“Por supuesto que Correa va a tratar de seguir en la política nacional, pero un factor determinante será lo que pase en términos judiciales. El pegamento del correísmo es la persona de Rafael Correa, pero en el momento en que no esté, incluso si gana Moreno, y salten a la luz hechos de corrupción se debilitará tremendamente su movimiento político, pues muchos de sus integrantes perderán la idolatría por el líder y el temor de discrepar, tomarán distancia, habrá rupturas internas; los propios jueces ya no tendrán el terror que tienen de hacer algo en contra del Estado y del Gobierno, y aceptarán juicios que ahora no aceptan”, señala el analista Simón Pachano.

b-. El fin de un modelo

El régimen de la “Revolución Ciudadana” (2007-2017) trajo estabilidad política, crecimiento económico y mejoras sociales gracias, entre otras cosas, al auge del precio del petróleo. El crecimiento económico unido a políticas redistributivas, financiadas con el boom petrolero,permitió un aumento de la  inversión social que pasó del 4% del PIB en 2006 a más del 8% en 2016.

Las políticas implementadas en salud, educación y vivienda permitieron una reducción de la pobreza del 41,7% en 2008 aL 28,2% en 2016. Mientras que la pobreza multidimensional se redujo de del 51,5% en 2009 a 35,1% en 2016.

En 2017 la coyuntura es muy diferente y Moreno hereda un país con una economía en recesión (en 2015, en 2016 y posiblemente en 2017), afectada por un agudo déficit fiscal del 27% y graves desequilibrios externos, que conducen a la puesta en marcha de un programa de ajustes.

Para 2017 las proyecciones del FMI y del Banco Mundial indican que la economía continuaría cayendo. Según el FMI en -2,7%; según el BM en -2,9%. Solo la Cepal estimaba que se observaría un crecimiento de 0,2 % en este año.

El modelo económico de la Revolución Ciudadana se sostuvo en la prosperidad fiscal generada por los altos precios del petróleo y un aumento de las recaudaciones tributarias. Ese modelo permitió un amplio activismo del Estado a través de un fuerte crecimiento de la inversión pública y el gasto social.

Esto en los tiempos que enfrentará Moreno, eso ya es historia. El heredero de Correa elude dar detalles del posible ajuste que inevitablemente llegará. Pero “sea quien sea el que gane las elecciones de este domingo, será el sepulturero del socialismo del siglo XXI. Ya no hay beneficios para distribuir, lo único que queda para repartir son cuentas a pagar”, comentó al diario La Nación el economista Alberto Acosta.

c-. La sombra de la corrupción

La sombra de la corrupción planea sobre el correismo. El vicepresidente y candidato Jorge Glas está marcado por los 33,5 millones de dólares en sobornos que la constructora Odebrecht habría pagado durante el Gobierno de Correa.

Lenin Moreno con Rafael Correa

En enero un tribunal de Ecuador llamó a juicio a dieciocho personas por el supuesto delito de cohecho en el caso de presunta corrupción en Petroecuador, en el que es investigado Carlos Pareja Yannuzzelli, sobre quien pesa una orden de busca y captura internacional.

La Fiscalía ecuatoriana investiga, además, a una presunta red de corrupción en la petrolera, en la que también es indagado el exgerente de esa empresa estatal Alex B., quien está detenido.

Pareja Yannuzzelli, quien también fuera gerente de Petroecuador, ha dicho que, supuestamente, nada se hacía en esa empresa sin el “visto bueno” de actual vicepresidente Jorge Glas.

Carlos Pareja Yanuzelli, exfuncionario del gobierno de Rafael Correa, aseguró que el actual gobierno ha firmado contratos por 600 millones de dólares con Odebrecht solo en Petroecuador.

Entre 2007 y 2016 la constructora sobornó a “funcionarios del Gobierno” ecuatoriano por un valor de más de 35,5 millones de dólares. Una inversión que generó unos beneficios de más de 116 millones de dólares, según informó el pasado diciembre el Departamento de justicia de EE UU.

En una entrevista otorgada a un equipo de diario Expreso, Pareja hizo referencia a la Refinería del Pacífico: “Llegar a los nombres de Odebrecht en Ecuador es más fácil que la tabla del uno”: dice que para eso solamente es necesario saber quién firmó el contrato, quién era parte del directorio a la firma del contrato, las comisiones técnicas, el fiscalizador y administrador del contrato.

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