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Perú: Tregua política ante desastre natural

Infolatam
Madrid, 27 de marzo de 2017

Una de oxígeno, dos de hidrógeno

El análisis
Mirko Lauer

Mirko Lauer

(La República. Perú)-. “El aumento en la aprobación ciudadana del gabinete era previsible. La manera en que el Ejecutivo salió al campo a movilizar recursos de ayuda a la población para enfrentar los efectos El Niño costero fue de gran impacto. De un día para el otro una administración invisible se convirtió en una gestión de alta visibilidad”.

(Infolatam, por Rogelio Núñez)-. El desastre natural que está golpeando al norte de Perú ha tenido una consecuencia política directa: ha traído una tregua al caldeado ambiente político del país andino y ha dado aire al debilitado gobierno de Pedro Pablo Kuczynski.

Las lluvias, que comenzaron en diciembre pasado, se dan por un atípico fenómeno climatológico de “El Niño costero”, que ha calentado inusitadamente la superficie marina del litoral peruano. Esto provoca intensas precipitaciones en la zona andina que devienen en aniegos, desbordes de ríos y deslizamientos de tierra, conocidos en Perú como huaicos, que golpean la costa del país.

Las inundaciones ha provocado ya 90 muertos y pérdidas por valor de 3.000 millones de dólares en la costa norte del país en especial en Piura, Chulucanas, Morropón, Paita y Sechura, en el norte. Las precipitaciones más intensasha golpeado igualmente la sierra de La Libertad y Cajamarca y ya en el centro las zonas altas de Huancavelica, Junín y Ayacucho.

Una tregua al calor del desastre natural

Este desastre natural ha propiciado un alto en la pelea política que tenía paralizado al gobierno de Pedro Pablo Kuczynski y a su gabinete, encabezado por Fernando Zavala.

Las primera consecuencia del desastre natural ha sido la suspensión de la interpelación y eventual censura del ministro de Transportes y vicepredidente, Martín Vizcarra.

Este iba a ser interpelado respecto a la adenda que el gobierno firmó con el consorcio Kuntur Wasi al contrato original por el aeropuerto de Chinchero, en Cusco. Los promotores de la interpelación consideraron que el acuerdo era lesivo para el estado.

La fujimorista Fuerza Popular (FP) no acudió al legislativo y lo dejó sin quorum para llevar a cabo la interpelación.

En segundo lugar, las lluvias han permitido a Kuczynski liberarse de la espada de Damocles que caía sobre él: el permanente choque con un Congreso de mayoría opositora y ahroa puede dedicarse a la gestión, sobre todo a atender a las víctimas.

El presidente de Perú ha viajado a las regiones norteñas de Piura y La Libertad con el objetivo de recorrer las zonas más afectadas por las lluvias e inundaciones que golpean al país y recibir los últimos reportes del Centro de Operaciones de Emergencia Regionales.

Kuczynski, que ha descartado decretar la emergencia nacional, ha destinado 4.000 millones de soles para atender las recientes emergencias. También, ha pusto en marcha un programa de reactivación económica, que comprende en total S/ 5.500 millones para promoción de obras en todo el Perú a fin de reactivar la economía a nivel local.

“Estamos enfrentando un problema climático que no se podía prever, no ha habido un fenómeno en la costa del Perú desde el año 1998. Y es fundamental estar listo para enfrentar la reconstrucción que hay que hacer y prevenir para el futuro que tengamos estragos como los que tenemos”, señaló el propio presidente.

El Decreto de Urgencia autoriza la incorporación de recursos vía crédito suplementario en el presupuesto del sector público para el año fiscal 2017 de hasta por S/ 4.400 millones.

Una tregua que esconde asignaturas pendientes

Los desastres naturales suponen una tregua, sin duda corta, porque en breve la dinámica política se impondrá. El fujimorismo todavía está aprendiendo cuál es su papel ya que combina actitudes proactivas de respaldo al gobierno con una dura fiscalización que llevó a la caída del ministro de Educación.

El analista Steven Levitsky subraya que “ni siquiera ha pasado un año y ya tenemos un ministro tumbado. Algunos, incluso, hablan de una posible vacancia. Parece que la cosa no va muy bien, ¿no? Que el gobierno deba convivir con un Congreso dominado por la oposición es casi inédito. El fujimorismo todavía no sabe qué hacer. Eso le hace difícil la vida al Ejecutivo, porque si la oposición no tiene clara su estrategia es difícil negociar”.

Además, el propio desastre natural es un arma de doble filo para el ejecutuvo. Como apunta Levitsky, “los desastres naturales pueden generar efectos en dos sentidos. Cuando el gobierno responde mal, la imagen se viene abajo. Le pasó a Bush con el huracán Katrina. Si la respuesta es buena, se genera la oportunidad de mejorar. Por lo que me han contado, la reacción no ha estado mal”.

Una vez que pase la emergencia la asignatura pendiente, no resuelta y no aprobada, (la relación entre el gobierno y la oposición) habrá de ponerse sobre la mesa.

La duda es si esta “alianza” tácita entre el gobierno y el fujimorismo se convertirá en explícita con el tiempo y si llegará incluso a ser una cohabitación.

Además, otra interrogante es si la cooperación será capaz de atravesar momentos de tensión y discrepancias como la vivida por el caso Saavedra, sobre todo cuando de forma inevitable muera; previsiblemente será cuando llegue la recta final del mandato de Pedro Pablo Kuczynski.

Por ahora la gobernabilidad política se ha colicado en un segundo plano. Kuczynski ha asumido el papel de líder nacional y sus discursos tratan de transmitir esperanza: “Esta crisis va a pasar y mientras tanto debemos ayudarnos todos juntos para solidarizarnos con los que son víctimas de estos problemas”. Por su lado, Keiko Fujimori recorre el país entregando a los pobladores víveres, agua, colchones y ropa.

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