Roberto Veiga: Cuba Reformas

Cuba, a las puertas del 2018

Cuba Posible/Infolatam
La Habana (Cuba), 8 marzo 2017
Por Roberto Veiga González

Infolatam .- Cuba se acerca al inicio del período 2018-2021, donde tendrá lugar el relevo político de la “generación histórica” al frente del Estado y del gobierno en la Isla. Sin embargo, todavía no sabemos con precisión quiénes son los nuevos candidatos que ocuparán los cargos más importantes de la dirección del país; aunque resulta factible especular acerca de potenciales personas.

Por ende, conocemos aún menos sobre cuáles serían la orientación, los quehaceres y los mecánismos a través las cuales los jóvenes dirigentes desempeñarán el gobierno; pues estarán obligados a ejercer la autoridad desde una naturaleza diferente a la que sostuvo la práctica de gobierno de los políticos a relevar.

Esto, por supuesto, genera incertidumbre y perjudica el éxito del inicio de la transferencia de poder que, según se afirma, se inicia en febrero del año próximo. A menos de 12 meses de este suceso, tan importante y sensible para todos los cubanos, y tan decisivo para el presente y el futuro de Cuba, todo ello debería ser de conocimiento público.

De igual modo, afecta al proceso la ausencia de claridad en torno a si se comprende o no la necesidad de modificar la naturaleza de perspectivas y procedimientos en el ejercicio del poder. En tal sentido, también inquieta la ausencia de estudios, análisis y debates sobre el tema, que ya deberían abundar, con la mayor libertad posible, en toda la esfuera pública cubana.

Los cubanos necesitamos conocer, además, cómo los próximos líderes pretederán responder a los grandes, amplios y profundos desafíos de nuestra realidad. Estos tendrán que decidir e implementar sólidos cambios a favor de la consolidación de una economía capaz de dotar al país de los recursos para realizar los sueños compartidos; de un desarrollo cultural y educativo que aumente, de forma progresiva, la capacidad de los cubanos para ejercer la libertad, en todo momento, y, continuamente, conquistar mayores cuotas de igualdad; de un entramado institucional en condiciones de responder, con mayor eficacia, a los anhelos y las necesidades de la sociedad; y del diseño continúo de una democracia cultural, social, económica y política que fortalezca, cada vez, más la centralidad de la ciudadanía.

Sobre lo anterior, quizá existe un amplio consenso. Sin embargo, no hemos conseguido la suficiente claridad y, por ende, tampoco el acuerdo necesario, en torno a cómo avanzar hacia esos propósitos. Por otro lado, tal vez sea imprescindible continuar todo este debate, que ha sido insuficiente, evaluando y deliberando acerca de las formas por medio de las cuales deberían llegar a sus cargos los próximos responsables de los destinos del país; pues siempre resulta muy importante “para qué y cómo se ejercer el gobierno”, pero de igual importancia resulta “cómo se accede al poder”.

Comentar esta noticia

*