En la frontera

La República
Lima, 14 de febrero de 2017
Por Mirko Lauer

(La República. Perú)-. “A lentado por el ejemplo de Alberto Fujimori, quien se ganó varios años de libertad resistiéndose a volver, quizás Alejandro Toledo termine haciéndola larga en el exterior. La negativa de los EEUU a entregar a su residente sin orden de un juez federal es un mal comienzo para la persecución internacional del ex presidente. Pero es un comienzo.

Además podrían estar influyendo en Toledo los defensores, sobre todo oficiosos, que le recomiendan no volver al Perú. Aunque tendría que buscar un refugio realmente exótico, pues lo de volverse inextraditable en Israel es una leyenda urbana. Israel no es Japón. No hay tampoco allí posibilidad de asilo político. Se trata, pues, de una fuga muy complicada.

Pero quizás nos adelantamos al decir que ya está decidido a no volver por su voluntad. Este es un tiempo para que mida, y sobre todo entienda, sus opciones. Aunque suene algo grotesco, siempre está la posibilidad de una colaboración eficaz que le reduzca la pena a expensas de antiguos cómplices. Pero el Estado no puede esperar a que Toledo decida volver por cuenta propia.

Otro motivo para demorar algo el retorno es esperar qué va a suceder en el campo de las delaciones premiadas brasileñas sobre coimas a peruanos. Según las versiones, esa es una bolsa llena de acusaciones, algunas de las cuales podrían cambiar los ejes del asunto, y sacar a Toledo de su actual ubicación como corrupto mayor en el caso Odebrecht.

Las opciones, pues, son empezar a colaborar o seguir negando la verdad de las acusaciones.

No llega a ser del todo una bifurcación, pero sí podría marcar diferencias. La negación permite insistir hasta el infinito en que uno es inocente, a pesar de estar condenado a prisión. Puede ser útil al inicio de una carrera política, pero no mucho al final.

Toledo está particularmente mal preparado para la situación en la que ha entrado. Presionado, no logra mantener un discurso sin permanentes contradicciones. Los exabruptos de su esposa le aportan más problemas que soluciones. No parece ser muy bueno eligiendo abogado, y a la vez tiene una limitada comprensión de los mecanismos de la justicia peruana y de los refugios internacionales”.

Comentar esta noticia

*