Nelson F. Salvidio: Brasil y Argentina

Dragones de la independencia en la cumbre de Macri y Temer

Infolatam
Montevideo, 7 febrero 2017
Por Nelson Fernández Salvidio

(Infolatam).– El “1er. Regimiento de la Guardia de Caballería del Ejército” del Brasil, conocido popularmente como “Dragones la Independencia” fue la unidad militar creada en 1808 por el entonces Príncipe Regente del Brasil, Juan VI, luego emperador, con el fin de proteger la sede de gobierno.

Ese regimiento participó activamente en la independencia de Brasil, en la guerra con Argentina y en la proclamación de la República. Su histórico uniforme de la “independencia” fue diseñado por el pintor francés Jean-Baptiste Debret en homenaje a la entonces emperatriz María Leopoldina, archiduquesa de Austria.

Ese mismo regimiento fue el que este martes 7 de febrero rindió honores al presidente de la Argentina, Mauricio Macri, cuando llegó a la explanada del Palacio de Planalto, en Brasilia, para reunirse con su colega y anfitrión Michel Temer.

Del enfrentamiento a la amistad; de la guerra por territorio a una convención de paz, de las batallas comerciales a la constitución de una unión aduanera, del choque económico a la búsqueda de acuerdos; así ha sido el péndulo del relacionamiento entre los dos países grandes del Cono Sur americano.

Siempre, incluso cuando aparezcan en clima amistoso, las dos naciones se miran de reojo. La amistad sudamericana ha sido esquiva a lo largo de la historia, debido a diferencias políticas, a intereses comerciales, a motivaciones ideológicas, a cuestiones puntuales.

La historia de la formación de cada país, ha terminando pesando en las decisiones de asuntos bilaterales. Una que nació de la independencia de la corona española, otro que emergió de la continuidad del imperio portugués.

A veces, la coincidencia político-ideológico fue un  amague a cierto acercamiento de unidad regional. Eso pasó con un gobierno del Partido de los Trabajadores en Brasil y otro del populista Frente Para la Victoria en Argentina; incluso cuando tras las administraciones de Lula Da Silva y Néstor Kirchner respectivamente, se pasó a la coincidencia no sólo de línea de gestión, sino también de dos presidentas mujeres: Dilma Rousseff y Cristina Fernández de Kirchner.

(Brasília - DF, 07/02/2017) Visita Oficial do Presidente da Argentina, Maurício Macri. Fotos: Beto Barata/PR

(Brasília – DF, 07/02/2017) Visita Oficial do Presidente da Argentina, Maurício Macri. Fotos: Beto Barata/PR Aún así, en la doble coincidencia de género y de ideología, los países no vivieron mucha amistad. En el caso de Brasil, la sede de su diplomacia, Imataraty, mantiene una línea con independencia del gobierno de turno, y con la nostalgia de cierto apetito imperial.

“La rivalidad la dejamos para el fútbol, en lo demás somos socios”, dijo Mauricio Macri luego de firmar una declaración conjunta con su colega Michel Temer, al concluir su visita oficial a Brasil.

“Ante las tendencias de desunión, aislacionismo y proteccionismo, Brasil y la Argentina responden con más acercamiento, diálogo y comercio”, destacó el sucesor de Dilma, con una clara alusión a lo que se vive en el mundo, en medio de incertidumbre internacional generada por el nuevo jefe de Estado norteamericano, Donald Trump.

En su zigzagueante relacionamiento, Argentina y Brasil reavivan el interés por actuar unidos, pero lo hacen empujados por sus problemas, tanto domésticos como externos. Ambos presidentes recibieron una herencia pesada.

Macri heredó un gigantesco enredo económico creado por el kirchnerismo, con tejidos de proteccionismo, dirigismo, trabas comerciales y cambiarias, lo que es fácil armar pero extremadamente difícil de desarticular. Temer ocupa el lugar de Rousseff tras la caída de ella por el juicio político.

Macri está recibiendo críticas, impaciencia de opinión pública y reclamos de soluciones rápidas. Temer sigue en el laberinto por el cual emergió al poder, en un sistema deteriorado por corrupción y el cuestionamiento a una presidencia que nació criticada.

Por todo eso, los presidentes pueden estar interesados en una cooperación que genere frutos a los dos países. Los empujan sus demandas internas, que exigen mejoras económicas. Los acorrala un mundo de mayor incertidumbre. Para presidentes que verían con simpatía un acercamiento a los EE.UU., la nueva realidad de Washington obliga a mirar a otros sitios.

Por eso Macri dijo que encara “el fortalecimiento interno del Mercosur y su relación con el mundo, empezando con la negociación con la Unión Europea (UE)”, y destacó la importancia de vínculos con “Alianza del Pacífico” y con México, confiado de que ese país deberá “mirar al sur con mayor decisión”.

También en otras circunstancias económicas adversas, Argentina y Brasil buscaron acercamiento: los presidentes Raúl Alfonsín y José Sarney firmaron el 30 de noviembre de 1985 la “Declaración de Foz de Iguazú”, que es vista como piedra fundamental de basamento del Mercosur

Luego, el 29 de julio de 1986 se firmó el Acta para la Integración Argentina-Brasileña con el “PICE” (Programa de Intercambio y Cooperación Económica), que comprendía preferencias para el comercio bilateral y acuerdos sectoriales.

Uruguay no quiso quedar afuera de aquel proceso, y el entonces presidente Julio María Sanguinetti logró meterse en club: el 6 de abril de 1988 se firmó el Acta de Alvorada, que sumó al pequeño país a ese camino.

De esa forma, los dos países que se enfrentaron en la guerra cisplatina de 1825, y el que surgió del acuerdo de paz de 1828, comenzaban a integrarse en lo que sería el Mercosur.

La historia vuelve a repetirse. Acercamientos y distanciamientos, cooperación y conflicto. Aquel uniforme militar de los Dragones usado en la guerra contra Argentina, ahora estuvo en el rito de bienvenida a un presidente de ese país.

Trump los une. Las circunstancias los acercan y obligan a cooperar. Pero por la tradición de desconfianza entre vecinos y otras dificultades, el resultado de este nuevo apretón de manos está lejos de verse.

Un comentario a “Dragones de la independencia en la cumbre de Macri y Temer”

  1. luis tibiletti dijo:

    Estimado Nestor: es obvio que alguien que nació en el querido vecino cisplatense por decisión del entonces Imperio dominante en el mundo -la Gran Bretaña-, le interesa mantener siempre la idea de sus vecinos grandes enfrentados. Sin embargo los cambios en los últimos 30 años desde la finalización de nuestras respectivas dictaduras deberían priorizar las miradas sobre las ventajas para todos ya probadas de mantener nuestras miradas comunes y no las divergentes, creo que tanto temer como Macri valoran esto y sería bueno que alguna vez los analistas internacionales del Uruguay como es su caso también lo hicieran, sds

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