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Ecuador: La dolarización, intocable para todos los candidatos

Infolatam
Madrid, 9 de enero de 2017

Las claves

  • Ecuador dolarizó su economía en 2000 y el modelo ha sido mantenido hasta por presidentes contrarios a este sistema como Rafael Correa

¿Desdolarizar? Ni pensarlo

(El Universo. Ecuador)-. “Desdolarizar, ni pensarlo. Le toca al gobierno entrante bajar costos y adoptar políticas públicas coherentes con una economía dolarizada. Sí al ingreso de capitales para invertir, no al endeudamiento externo incontinente. No dejarse tentar por el facilismo populista. No volver a sumir al país en una crisis tan complicada como la que deja la década del correato”.

(Infolatam, por Rogelio Núñez)-.  Las elecciones presidenciales en Ecuador están repletas de incógnitas pero existe un punto en común entre los principales candidatos: la dolarización se mantendrá tanto si gana el heredero de Rafael Correa (Lenin Moreno) como si el triunfo es para la oposición.

Los comicios tendrá lugar el próximo 19 de febrero y nada es seguro: Moreno podría ganar en primera vuelta pero también verse obligado a disputar un balotaje. Tiene el 36% de intención de voto a cuatro del 40% que necesitaría para evitar la segunda vuelta. Un 40% y que el segundo quedará a más de diez puntos.

Tampoco Guillermo Lasso, del movimiento Creo, tiene garantizada la segunda posición ya que Cinthia Viteri ha logrado mejorar en las encuestas. La encuestadora Cedatos coloca a Lenín Moreno (Alianza PAIS) con el 35,6%, seguido de Guillermo Lasso (CREO), con el 22,3%; Cynthia Viteri (PSC), con el 10,9%; y Paco Moncayo (ANC), con el 6,9%.

Los datos de la encuestadora Market sitúan a Lenin Moreno primero, con el 28,6%. Cynthia Viteri estaría en el segundo lugar, con el 19,3%; Guillermo Lasso, en el tercero, con el 17,7%, y Paco Moncayo cuarto con el 14,8%.

Otra duda es cuál será el papel de Correa una vez que abandone el palacio de Carondelet. ¿Líder de un correísmo en la oposición, en caso de derrota? o bien ¿sombra permanente de su heredero y sucesor? o ¿discreto expresidente en un autoexilio dorado y escogido en Europa?

Ecuador, 17 años de dolarización

Solo existe una seguridad en esta cita ante las urnas: Todos los candidatos, desde la izquierda que encarna el correismo a la derecha de Lasso, pasando por la socialdemocracia de Paco Moncayo y el socialcristianismo de Viteri, aseguran que respetarán la dolarización.

rafael correa septiembre 2016

Ecuador adoptó oficialmente el dólar como moneda de curso legal en el 2000 en una decisión impulsada por el presidente Jamil Mahuad. Tras él todos los mandatarios la han mantenido. Empezando por los partidarios del modelo como Gustavo Noboa, sucesor de Mahuad, quien puso en marcha la decisión de su antecesor lo cual trajo como resultado poner fin a la espiral inflacionaria que estaba causando la depreciación del sucre.

El presidente Rafael Correa siempre fue enemigo de la dolarización pero en sus diez años de gobierno no dio marcha atrás porque si bien ha sostenido, como lo hizo en 2016,  que Ecuador cometió un “suicidio monetario” al dolarizar su economía, considera que salir de ella “causaría un caos económico, social y político”.

En 2015 ya señalaba que salir del sistema de dolarización sería una “hecatombe” y subrayó que mientras él estuviera en el poder, se mantendrá ese esquema en la nación, que lo asumió hace 15 años tras una de las peores crisis financieras de su historia. “Se los digo una vez más, mientras yo sea presidente, se mantendrá la dolarización. Ya basta de tantos rumores irresponsables”.

El analista Walter Spurrier Baquerizo recuerda en el diario El Universo que “sobre si conviene estar o no dolarizado, hay toda la gama de opiniones. Sobre si hay que salir una vez dolarizados, el proponente de más alto perfil es el presidente Correa, quien cuando profesor universitario escribió un ensayo describiendo los pasos para desdolarizar. Como presidente, se queja casi a diario de la dolarización, pero acto seguido renueva sus votos de preservarla”.

Nadie reniega de la dolarización

La dolarización ha sido sinónimo de estabilidad (financiera, cambiaria, económica…) y ningún candidato se atreve a atacar un modelo pese a que ha convertido a la economía ecuatoriana en menos competitiva, sobre todo con un dólar caro como va a ocurrir ahora, y ha provocado un considerable aumento del nivel de vida.

Todo indica que el sucesor de Correa, sea quien sea, mantendrá la dolarización. Empezando por Lenín Moreno, candidato presidencial de Alianza País (AP), quien ha calificado como una “locura” cualquier iniciativa que busque la desdolarización. Moreno aseguró que nunca dijo que entre sus planes está buscar un escenario para sacar el dólar del país. porque “sería una locura incluso de doble vía. Una locura económica y una locura electoral”.

El candidato oficialista tuvo así que salir a aclarar una declaración suya en la que daba a entender que podría impulsar un abandono de la dolarización. Lenin Moreno de forma inmediata rectificó y se vio arropado por el propio Correa: “Hubo una revalorización del dólar, devaluación de monedas en países vecinos, nosotros no tenemos mecanismos para eso. El dólar ha sentado bien, ecuatorianos confían en él y hay que mantener la dolarización mientras no desarrollemos nuestras fuerzas productivas y podamos tener con confianza una moneda propia”.

Rafael Correa y Lenin Moreno

Ese desliz fue aprovechado por sus rivales. Los dos referentes del centroderecha se alzan como adalides del modelo. El candidato presidencial de la alianza CREO-SUMA, Guillermo Lasso, ha prometido defender la dolarización en el Ecuador: “Los continuistas de Correa, Moreno y Glas declaran que ya no van a defender la dolarización, que quieren moneda propia para devaluar y meterle la mano al bolsillo del ecuatoriano”.

Por su lado, la candidata a Presidenta de la República por el Partido Socialcristiano, Cynthia Viteri, asegura que, de triunfar, mantendrá la dolarización: “En el espacio de entrevista, el candidato del oficialismo, Lenin Moreno, admitió que planea tener moneda propia, es decir, salir de la dolarización… Primero dijo que mantendrá la dolarización y enseguida la condiciona a “desarrollar nuestras fuerzas productivas. Moreno imita a Rafael Correa en su obsesión de sacar al país de lo que nos evitó una crisis peor: la dolarización”.

“Quiero alertar al Ecuador entero. El candidato del continuismo habló de volver a tener moneda propia; es decir, salir de la dolarización. Eso nos pone al pie del abismo, el mismo camino que tiene sumido en una crisis humanitaria a Venezuela. Es una amenaza directa a la familia ecuatoriana. Salir de la dolarización sería acabar con el empleo y aumentar la pobreza. No lo permitiremos. Yo voy a mantener la dolarización, que les quede claro a los ecuatorianos. Lo que ha dicho Lenin Moreno, los ecuatorianos no lo vamos a permitir. Yo voy a mantener la dolarización. En nuestro gobierno, las familias ecuatorianas estarán seguras. Nunca más volveremos a que el sueldo se nos haga espuma con las devaluaciones”, reconocía Viteri.

La izquierda moderada, que encarna Paco Moncayo del Acuerdo Nacional por el Cambio, también respalda la polarización: “Poner una máquina de imprimir billetes en manos de unos irresponsables es lo peor que le puede pasar a un país. Nosotros vamos a sostener la dolarización”.

En resumen, hablar contra la dolarización, hoy por hoy, no da votos en Ecuador. Recuerda en ese sentido a lo que ocurrió en Argentina durante la convertibilidad y en las elecciones de 1999 donde el modelo hacía aguas pero ningún candidato de los importantes (ni Eduardo Duhalde ni Fernando de la Rúa) se atrevió a ir contracorriente y abogar por acabar con el sistema porque eso restaba apoyos. Pero cuando las reformas económicas no llegaron, en tiempo de De la Rúa (1999-2001), el modelo de la convertibilidad colapsó.

El mensaje es que que la dolarización se podrá mantener en Ecuador solo si se acometen profundas reformas estructurales. “Desdolarizar, ni pensarlo. Le toca al gobierno entrante bajar costos y adoptar políticas públicas coherentes con una economía dolarizada. Sí al ingreso de capitales para invertir, no al endeudamiento externo incontinente. No dejarse tentar por el facilismo populista. No volver a sumir al país en una crisis tan complicada como la que deja la década del correato”, concluye Spurrier Baquerizo.

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