Bolivia reelección

Plan para reelegir a Evo Morales aviva denuncias de violación de Constitución

Infolatam/Efe
La Paz, 20 de diciembre de 2016

El plan para lograr que el presidente Evo Morales obtenga la reelección en 2019 ha agravado la pugna política en Bolivia y las denuncias de opositores, juristas y analistas de que está en marcha una estrategia para violar la Constitución.

Las “cuatro vías” que el Gobierno defiende ahora para conseguir ese objetivo incluyen dos propuestas para reformar parcialmente la Constitución, la renuncia de Morales a concluir su actual mandato y lo que se ha denominado el “método sandinista”, en alusión al usado por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, para ser reelegido.

Los dos primeros caminos implican reformas al artículo 168 de la Constitución, que establece un límite de dos mandatos continuos, pero que deben ser sometidas a sendos referendos como el que el oficialismo ya perdió en febrero de este año sobre el mismo tema.

El “método sandinista” implicaría una consulta al Tribunal Constitucional sobre la primacía de los “derechos fundamentales” por encima de procedimientos constitucionales, lo que podría permitir una habilitación de Morales como candidato, según el oficialismo.

La cuarta ruta, que según el Gobierno habilita “automáticamente” a Morales como candidato, es su renuncia entre un año y seis meses antes de los comicios de 2019 para argumentar que no concluyó su mandato y tiene derecho a otro periodo constitucional.

La interrupción del mandato implicaría que el vicepresidente del país, Álvaro García Linera, asuma la presidencia en 2019.

El gobernante ya recortó en un año su primer período (2006-2009), ganó un segundo mandato (2010-2015) y después consiguió que el Tribunal Constitucional emitiera un fallo que le permitió volver a ser candidato para el período 2015-2020, que actualmente ejerce.

El Gobierno ha insistido en que las opciones son legales y se respaldan en la legitimidad del apoyo que tiene el mandatario.

En la oleada de críticas y rechazos se han escuchado la voces de la oposición, de abogados constitucionalistas y analistas e incluso de la Iglesia católica, todos pidiendo respeto al resultado del referendo del 21 de febrero que rechazó una iniciativa similar.

El abogado Carlos Alarcón, que fue viceministro de Justicia durante la presidencia de Carlos Mesa (2003-2005), opinó que no se pueden cambiar las reglas de juego a mitad de un mandato porque eso socava “las bases de legalidad y legitimidad” del periodo actual.

Sostuvo, además, que cualquier reforma en la Carta Magna solo puede entrar en vigor en un próximo período y que una consulta al Constitucional sobre los derechos fundamentales tiene sentido para los ciudadanos comunes, pero no para funcionarios que están en el ejercicio del poder.

La opción de la renuncia, agregó, “es la más disparatada de todas” porque si fuera cierto que habilita de forma “irrefutable” a Morales como candidato, el oficialismo hubiera usado esa opción antes en vez de promover el referendo de febrero.

Pero, además, implica la idea de que cualquier mandatario puede renunciar antes de terminar su mandato para buscar los períodos que quiera, con lo que se abre paso a la reelección indefinida.

Los opositores enviarán a la Organización de Estados Americanos (OEA) documentación que “demostraría el nuevo atropello” contra el resultado de la consulta de febrero y el desconocimiento de su carácter vinculante, según adelantó el senador opositor Oscar Ortiz.

Los adversarios de Morales se plantean hacer una denuncia de violación a la Carta Democrática Interamericana al considerar que su nueva candidatura dañará la democracia.

El expresidente Jorge Quiroga (2001-2002) ha sostenido que Morales pretende someter la Constitución “a su capricho, a su angurria, a su ambición sin fin, a su necesidad de impunidad”.

El rector de la Universidad Mayor de San Andrés y exdefensor del Pueblo, Waldo Albarracín, tildó hoy de “grosera” la propuesta oficialista porque, a su juicio, el referendo de febrero puso “un candado” a una reforma sobre la reelección.

Dijo que hay un problema de “ética política” en el partido de Morales porque se busca cambiar las reglas de acuerdo al interés de los protagonistas, generando inseguridad jurídica.

El secretario general de la Conferencia Episcopal de Bolivia, Aurelio Pesoa, opinó por su parte que la insistencia en cambiar la Constitución para la reelección no llevará a una unión del país, sino a una “fractura” mayor que la que, en su criterio, existe ahora.

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