Federico Steinberg: América Latina EE.UU.

El impacto económico de Trump en América Latina

Infolatam
Madrid, 13 noviembre 2016
Por Federico Steinberg

Las claves

  • A América Latina le interesa poder seguir vendiendo sus productos en un mercado lo más amplio y diversificado posible, que incluya a China, Estados Unidos y la Unión Europea. Pero, para ello, necesita de reglas predecibles que garanticen la apertura, y eso es algo que Trump podría poner en duda.

(Infolatam).-  La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca rompe décadas de continuidad en la política económica de la principal economía del mundo. Dada la incoherencia de muchas de sus declaraciones durante la campaña, es difícil aventurar cómo será su programa económico y qué impacto tendrá sobre la economía global. Más allá de la retórica proteccionista, podríamos encontrarnos ante un nuevo Reagan, que aumentara el gasto público, sobre todo el militar, al tiempo que bajara los impuestos a las clases altas, aumentando así el déficit público y la inflación.

Sin embargo, tampoco puede descartarse que termine adoptando políticas más o menos continuistas (muchos se han lanzado a subrayar que su margen de maniobra real será pequeño), lo que sin duda frustraría las expectativas de muchos de sus votantes ansiosos por ver el cambio. Incluso, como ha aventurado el politólogo Marc Blyth, es posible que Trump suponga el fin del neoliberalismo y el principio del neonacionalismo, lo que tendría consecuencias nefastas para quienes llevan décadas alertando sobre la necesidad de una mejor gobernanza de la globalización para enfrentar nuestros retos comunes, sobre todo el del cambio climático que tan poco parece preocupar a Trump.

En todo caso, y más allá de que la palabra que mejor define el actual momento es incertidumbre, es posible aventurar algunas ideas sobre cómo podría verse afectada América Latina.

Lo primero que hay que subrayar es que la economía mexicana, la más importante de la región, se verá muy negativamente afectada. Trump ha manifestado su intención de renegociar el NAFTA e imponer aranceles sobre los productos mexicanos. Aunque es poco probable que llegue a hacerlo, la incertidumbre ya ha generado una fuerte depreciación del peso, lo que seguramente obligará a un ajuste fiscal y una contracción monetaria para evitar males mayores. Esto terminará socavando (aunque no hundiendo) el crecimiento mexicano en un contexto en el que la economía ya se estaba desacelerando.

Pero más allá del caso de México, que sin duda es poco representativo de la región porque mantiene lazos económicos con Estados Unidos que son mucho más intensos que los del resto de los países, América Latina debería estar preocupada por la retórica mercantilista de Trump en materia comercial. Aunque a América Latina le ha ido bastante bien cuando Estados Unidos le ha dejado de prestar atención, lo cierto es que la región – y sobre todo Sudamérica – sigue dependiendo para su crecimiento de la expansión del comercio internacional.

Si la retórica de confrontación y la rivalidad geoeconómica que Trump ha venido alimentando se materializa y nos lleva a un mundo menos abierto a los intercambios internacionales, América Latina saldrá notablemente perjudicada. El abandono del TPP (Acuerdo Transpacífico) y del TTIP (el Transatlántico) no deberían ser demasiado nocivos para la región, pero sí lo sería que Trump iniciara un periodo de guerras comerciales y confrontación entre bloques, algo que no podemos descartar a día de hoy.

A América Latina le interesa poder seguir vendiendo sus productos en un mercado lo más amplio y diversificado posible, que incluya a China, Estados Unidos y la Unión Europea. Pero, para ello, necesita de reglas predecibles que garanticen la apertura, y eso es algo que Trump podría poner en duda. Además, en la medida en la que el crecimiento de China pudiera verse reducido por el nacionalismo norteamericano, los países del Cono Sur, grandes exportadores de materias primas, se verían especialmente perjudicados.

Pero no todo tiene por qué ser negativo. Si la retórica proteccionista de Trump termina siendo palabra vacía y lo que sí se produce es un aumento del gasto público que mantenga el crecimiento norteamericano o lo eleve, la región podría salir beneficiada. Además, en la medida en la que la incertidumbre seguramente llevará a que las subidas de tipos de interés que la Fed tenía previstas se demoren, América Latina podría disfrutar durante más tiempo de una amplia liquidez global, que sin duda le beneficiará.

En todo caso, lo que está claro es que, a día de hoy, tenemos muchas más preguntas que respuestas.

@steinbergf

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