Carlos Malamud: Argentina Independencia

El Rey de España y el Bicentenario de la independencia Argentina

"Tanto su alusión al "querido rey" como a la angustia de los congresistas le valieron un alud de críticas kirchneristas..."

Infolatam
Madrid, 10 julio 2016
Por Carlos Malamud

(Infolatam).- En 2010 varios países latinoamericanos celebraron los bicentenarios de su desvinculación de España y el origen de su vida como repúblicas independientes. Entre ellos Argentina, que la semana pasada ha vuelto a conmemorar otro hecho semejante. La historia rioplatense recuerda que el 25 de mayo de 1810 se produjo el inicio de un proceso revolucionario que culminó el 9 de julio de 1816 con la independencia definitiva de la metrópoli colonial.

Las celebraciones de 2008/2010 tuvieron lugar en un momento de ascenso de los populismos bolivarianos, de manera tal que las efemérides estuvieron teñidas de un fuerte discurso antiimperialista y antiespañol. Hoy, por el contrario, los gobiernos que entonces integraban la constelación chavista están en retroceso. El fenómeno es especialmente visible en Argentina, donde en diciembre del año pasado se produjo la alternancia presidencial, un relevo que puso fin a 12 años de gobiernos kirchneristas.

Este cambio en la presidencia impactó en la forma y en el fondo de las celebraciones de los dos bicentenarios. Mientras en 2010, bajo la égida de Cristina Fernández, se dotó al evento de un fuerte tono partidario y personalista que buscaba potenciar el protagonismo del liderazgo kirchnerista, seis años más tarde estos matices, así como el sesgo antimperialista, estuvieron ausentes. El clímax antiespañol se alcanzó en abril de 2012, cuando la presidente Fernández anunció la renacionalización de YPF, aunque a fines de 2011 ya habían comenzado a enviarse señales del momento delicado que atravesaba la relación con Repsol.

En esta ocasión, como ha ocurrido con prácticamente todos los actos gubernamentales desde la asunción de Macri, la oposición kirchnerista y de la extrema izquierda no ha dudado en reiterar sus acusaciones, acompañadas siempre de los adjetivos antipopular y neoliberal, por la forma en que se habían organizado los festejos. La visita del rey emérito facilitó la crítica ya que al haberse independizado Argentina de la corona española la presencia de D. Juan Carlos carecía de sentido.

Los tópicos habituales habían salido a relucir  antes del 9 de julio. El psicólogo Marcelo Valko, durante un seminario de “Teoría Pos Colonial”, consideró la invitación de Macri a D. Juan Carlos como algo “completamente esquizoide”, un “contrasentido” que indica que “la colonia está más cerca de esa elite [gobernante] que la Patria”. Distintas organizaciones de izquierda programaron una serie de protestas bajo el lema: “Por la segunda y definitiva Independencia”, similar al que Hugo Chávez y Evo Morales esgrimieron en 2008/2010.

Éstas señalaban en su manifiesto: “Como si se tratara de un retorno a la Argentina colonial y al Virreynato del Río de la Plata, ahora el Gobierno de Macri propone festejar el día de nuestra Independencia trayendo como huésped de honor nada menos que al Rey de España. La misma España que nos robó y nos saqueó durante siglos, la España colonial que no dejó tropelía ni crueldades por hacer en Nuestra América, la España que nos siguió saqueando durante el menemismo”. Alejandro Bodart, dirigente del trotskista MST-Nueva Izquierda (Movimiento Socialista de los Trabajadores), remachó: “Nada tenemos para festejar junto a Mauricio Macri, el decadente rey de España y toda la casta política que gobierna al servicio de la dominación extranjera”.

En la misma línea antiespañola se manifestaron algunas organizaciones indigenistas, como la Unión del Pueblo de la Nación Diaguita en Tucumán (UPND), que amenazó con no concurrir a los festejos si Macri mantenía la invitación al rey Juan Carlos. Para respaldar su postura se argumentó que dicha invitación “sería una enorme contradicción, ya que la conmemoración se debe a la liberación de siglos de dominación extranjera ejercida por la colonia desde 1492… Los pueblos originarios en general, y en particular nuestro pueblo diaguita, han sido víctimas del mayor genocidio cometido en nuestra América, justamente por la institución que esta persona representa, constituyéndose en una deuda histórica que España nunca reconoció ni reparó”. En noviembre de 2015 la misma organización había vuelto a proclamar una vez más su lealtad al proyecto kirchnerista, por todo lo que había hecho por el enaltecimiento de los pueblos indígenas, mientras recomendaba votar a Daniel Scioli.

El tono antiespañol se recrudeció tras el discurso conmemorativo de Macri. En esta ocasión el presidente argentino se preguntó qué habrían pensado y sentido los representantes del virreinato del Río de la Plata ante el Congreso de Tucumán cuando declararon la independencia: “Claramente, deberían de tener angustia de tomar la decisión, querido Rey, de separarse de España. Los ciudadanos de 1816 no eran superhombres. Seguro tuvieron miedo y angustia, pero el coraje y la convicción fue más fuerte. Y tuvieron la decisión de ser protagonistas de su futuro”.

Tanto su alusión al “querido rey” como a la angustia de los congresistas le valieron un alud de críticas kirchneristas. Habría que señalar que en un momento de gran incertidumbre política, como en 1816, cortar definitivamente los lazos mantenidos durante más de tres siglos con la metrópoli española debió provocar un profundo vértigo y por tanto angustia a los responsables políticos de tan dramática y drástica decisión.

España y Argentina tienen y quieren seguir teniendo en el futuro excelentes relaciones bilaterales. En España hay muchos argentinos y en Argentina muchos españoles que pueden (podemos) dar buena cuenta de esta realidad. Como la independencia tuvo lugar hace 200 años, en el siglo XXI al igual que en 1916 no tiene ningún sentido mantener el discurso beligerante de comienzos del siglo XIX. La independencia propició el nacimiento de Argentina y la conformación de lo que hoy es el pueblo argentino. Una y otro albergan en su ADN fundacional un innegable influjo de España del que no tiene ningún sentido renegar.

2 comentarios a “El Rey de España y el Bicentenario de la independencia Argentina”

  1. Luis Tibiletti dijo:

    Estimado Carlos: no parecía haber tal angustia en quienes querían librarse del colonialismo español a favor de los pueblos -como los que declaración la independencia en 1815 en el Arroyo de la China liderados por Artigas- y sí seguro en los comerciantes porteños que se atrevieron a ir -arrastrados por Belgrano y San martín a Tucumán- preocupados por sus negocios con el nuevo dueño colonial o sea la Gran Bretaña y la Baring Brothers.

  2. Francisco Jorge DARDAN dijo:

    La protesta pone de manifiesto la falta de inteligencia, grandeza, formación, información y comprensión de la realidad de la izquierda vernácula.-
    Gracias a la colonización española se desarrollaron en el continente, p.ej. universidades desde el año 1613 (Córdoba) entre otras muchísimas cosas buenas.-
    Por otra parte, en 1916 para la celebración del Centenario, no hubo ningún inconveniente en invitar y en la asistencia y adhesión de la Corona Española por medio de la Infanta Isabel de Borbón.-
    Otras épocas, en las cuales, hasta la izquierda se componía de mejor gente y mas preparada.-

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