Argentina política

Un nuevo bandazo argentino en su relación con EEUU

Infolatam
Madrid, 22 de marzo de 2016

(Infolatam, por Rogelio Núñez)-. Argentina no posee una política exterior coherente y uniforme con categoría de “Política de Estado”. Y eso se comprueba en un tema tan emblemático como el posicionamiento que cada gobierno ha tomado con respecto a la relación con EEUU. Ahora, por en ejemplo, se está pasando de la posición antiimperialista militante de Cristina Kirchner a un claro acercamiento a Washington con Mauricio Macri en la Casa Rosada.

La visita de Barack Obama a Argentina pone un punto y final a todo un periodo en la relación bilateral (2003-2015) y abre una nueva época, radicalmente diferente a la anterior. Esa ha sido la constante desde el regreso de la democracia en 1983 en el vínculo entre estos dos países.

Se trata de una tradición histórica consolidada: Ya Juan Domingo Perón en su primera época de predominio político (1946-55) pasó de enarbolar una postura de independencia y autonomía con respecto a EEUU (la llamada Tercera Posición) a dar una claro giro hacia posiciones cercanas a la administración Eisenhower (con, por ejemplo, el no respaldo al gobierno de Jacobo Arbenz en 1954).

Una política exterior esquizofrénica

En el actual periodo democrático (1983- ) se han podido volver a ver vaivenes de ese tipo en cada administración.

De la postura “tercermundista” y proclive a los “No alineados” de Raúl Alfonsín se pasó a las “relaciones carnales” con EEUU, en palabras del canciller Guido Di Tella en el gobierno de Carlos Menem.

Néstor Kirchner junto a Chávez y Lula

Néstor Kirchner junto a Chávez y Lula

“No queremos tener relaciones platónicas: queremos tener relaciones carnales”, comentó en los 90 el entonces canciller del presidente Menem quien mantuvo excelentes relaciones con Bush padre y con Bill Clinton.

Para acabar, ya en época de los Kirchner, en una alianza de facto con la Venezuela chavista y un claro enfrentamiento con las administraciones tanto de George W. Bush como de Barack Obama.

Néstor Kirchner apoyó a Lula da Silva y a Hugo Chávez en 2005 en su esfuerzo por hundir el proyecto del ALCA que impulsaba George W. Bush.

El presidente argentino recibió a Bush en la Cumbre de Mar del Plata y a la vez respaldó una contracumbre en Buenos Aires, la llamada “Cumbre de los pueblos”, encabezada por Chávez, que contó con la presencia de figuras como Diego Maradona y Adolfo Pérez Esquivel.“ALCA, ALCA, ¡ALCA rajo!”, dijo el venezolano con Maradona al lado.

Las dos presidencias de Cristina Kirchner siguieron por el mismo derrotero de críticas a EEUU más allá de que quien estuviera en la Casa Blanca, fuera Bush u Obama. De hecho, Argentina fue apartada de los circuitos diplomáticos estadounidenses.

La secretaria de Estados de Estados Unidos, Hillary Clinton, no pasó por Argentina en la gira de marzo de 2010 y sí visitó Uruguay, Brasil, Chile, Costa Rica, Guatemala y la República Dominicana.

Y en 2011 la primera visita de Obama a Latinoamérica le llevó a Brasil, Chile y El Salvador pero dejó de lado a Argentina.

Una Argentina que no ahorraba críticas descarnadas contra Obama en labios de Cristina Kirchner quien atacaba la política internacional de la potencia: “Estamos demostrando no solo logros económicos y sociales, sino que hemos demostrado lo que muchas veces quisieron mostrarnos de los grandes centros de presunta civilización, que siguen resolviendo sus diferencias a los bombazos”.

Incluso, la presidenta llegó a atacar directamente a Obama. Cristina Kirchner dijo cosas como que Obama “no cumplió con las expectativas…Hay una sensación de oportunidad perdida, aunque nadie esperaba un príncipe en un corcel blanco”.

Macri y Obama, el comienzo de una nueva etapa

Mauricio Macri ha dado un nuevo volantazo esta vez en favor de un mayor acercamiento a EEUU regresando así a lo que fue la política exterior argentina en los 90 y alejándose del periodo antiimperialista de los Kirchner.

mauricio macri despachoLa sintonía entre Macri y Obama parece perfecta.

El presidente estadounidense ha elogiado a Macri por encabezar por “cambio en las relaciones con Estados Unidos” y fomentar la “apertura, la transparencia y competitividad”

“Creo que la Argentina es un buen ejemplo de cambios que se llevan a cabo en cuanto a relaciones con Estados Unidos y con otros gobiernos. Usted sabe que a la presidenta [Cristina] Fernández la veía a menudo. Teníamos una relación cordial, pero sus políticas de gobierno eran siempre anti estadounidenses. Ella recurría a una retórica que data de los 60 y 70 y no de la era actual”, ha comentado el presidente.

Por su lado, Macri ha rechazado que el vínculo entre Argentina y EEUU  esté signado por un sentimiento “anti americano” y lo atribuye a “una corriente de pensamiento que ha preferido buscar un culpable de que no somos lo que deberíamos hacer”.

“Si tenés tanto anti americanismo, ¿por qué la clase media, cuando puede viajar, va a Miami? ¿Por qué consumimos en Mc Donald´s? Hay algo ahí que no es sincero”, ha comentado Macri.

Ahora el gran reto para Macri y para Obama es lograr que esta nueva relación que ahora se inicia se convierta en una política de Estado ajena a los cambios de inquilinos en las casas Blanca y Rosada.

 

Comentar esta noticia

*