Brasil crisis política y económica

La detención de Lula y el final de toda una epoca en Brasil

Infolatam
Madrid, 4 de marzo de 2016

Las claves

  • La detención de Lula deja muy golpeada su candidatura presidencial para 2018 y las opciones del PT

(Infolatam, por Rogelio Núñez)-. La detención de Lula da Silva es la imagen del final de toda una época en Brasil. Los líderes e incluso los partidos (el PT) brasileños que marcaron la transición y la época democrática asisten a su decadencia (Lula) o a una compleja travesía del desierto (el PT).

Hace cinco años (2011) el lulismo y el PT estaban en lo más alto de su trayectoria histórica. Lula, tras dos mandatos en los que Brasil había escalado a gran potencia emergente, veía como era capaz de dejar a su heredera (Dilma Rousseff) colocada en el Palacio de Planalto.

Por su parte, el PT acumulaba tres mandatos, que se convirtieron en cuatro en 2014, en el poder desde que en 2002 Lula derrotada a José Serra en las presidenciales.

Pero en 2016 el PT, y Lula declarando ante la policía, son la viva imagen de la decadencia y del fin de toda una época.

1-. Lula y el final de los grandes liderazgos

Los grandes liderazgos (Lula y Fernando Henrique Cardozo) que marcaron la transición y consolidación de la democracia en Brasil han desaparecido.

Cardozo es una figura influyente en el principal partido de la oposición, el PSDB, pero ya no está en la política activa.

SAO BERNARDO DO CAMPO (BRASIL), 29/08/2015.- EFE/Sebastião Moreira

Luis Inacio Lula da Silva

Lula, que acaba de anunciar su intención de ser presidenciable en 2018, ve su figura muy golpeada tras ser detenido.

Pese a lo corto de su detención tratará de reivindicar su figura pero ya nada será igual.

Y no tanto porque haya sido interrogado sino porque el actual escándalo que le golpea afecta a la línea de flotación del prestigio del expresidente.

El “mensalao” era “perdonable” porque se trataba de corrupción para favorecer al PT.

Sin embargo, la implicación de Lula en el escándalo Petrobras hiere la imagen personal y política de Lula quien se habría enriquecido personalmente, tal y como mostrarían los apartamentos de los que sería propietario.

“Hay evidencias de que el expresidente Lula recibió valores oriundos del esquema Petrobras por medio de la destinación y reforma de un apartamento triplex y de un sitio (casa de campo) en Atibaia”, ha señalado en un comunicado la procuraduría de Paraná, el estado brasileño donde se investiga la causa.

La investigación ha estado centrada en un edificio construido en el balneario de Guarujá, en Sao Paulo, por una cooperativa sindical vinculada al Partido de los Trabajadores (PT).

En 2009, la cooperativa vendió esa propiedad a la constructora OAS, que está salpicada por el escándalo en Petrobras por su participación en diversos fraudes que ya han llevado a la justicia a condenar a quince años de prisión al extesorero del PT Joao Vaccari Neto.

Uno de los apartamentos en el llamado Condominio Solaris estaba reservado por la familia de Lula.

2-. Lula deja en soledad más absoluta al PT

Los lideragos están heridos y los partidos muy debilitados.

O ex-presidente Luiz Inácio Lula da Silva (Foto: Nelson Almeida/AFP) O ex-presidente Luiz Inácio Lula da Silva (Foto: Nelson Almeida/AFP)

El escandalo Petrobras ha alcanzado de lleno a Lula

En el PT no existe una figura comparable al liderazgo de Lula por lo que encontrar una alternativa es una apuesta muy compleja, por no decir casi imposible.

El propio partido está muy golpeado y debilitado por los casos de corrupción y además tiene la tarea de sostener a una presidenta como Dilma Rousseff a la que no quiere y de cuyo programa de gobierno, basado en recortes y ajuste, abomina.

A 2018 el PT va a llegar extremadamente debilitado y sin un liderazgo consistente que le permita tener posibilidades de conservar Planalto en su poder.

Si el poder cae finalmente en manos del PSDB será más por los errores del lulismo que por los aciertos de un partidos cuyos líderes, en especial Aecio Neves, están lejos de crear confianza.

Así pues el modelo en el que asentó la democracia brasileña ha llegado a su punto y final. Los próximos años estarán marcados por la ausencia de los grandes líderes (Lula) y la decadencia de las grandes fuerzas políticas (el PT y quizá incluso el PSDB).

Como le dijo María Herminia Tavares a Infolatam, “Lula es difícil que sobreviva políticamente. Es una figura nacional e internacional con gran apoyo popular pero la investigación de corrupción ha pasado de ser por motivos electorales (como fue el mensalao en 2005) a lo que actualmente se está viendo: que la corrupción fue para enriquecimiento personal y eso le daña mucho más. La operación anticorrupción estaría mostrando que Lula es sospechoso de poseer un apartamento tríplex en la costa y una casa de campo en São Paulo….El PT es un gran partido que tiene militantes, alcaldes y gobernadores. Lo que es verdad es que ha perdido mucho de su influencia y respetabilidad. El PT se puede convertir en una fuerza mucho más pequeña de lo que es y, sonre todo, delo que ha sido desde 1989″.

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