Reequilibrio fiscal y control de la inflación serían las claves principales para restaurar el crecimiento económico en Brasil, según Dilma Rousseff.

Para afrontar la recesión, la mandataria pretende realizar una reforma tributaria y otra del sistema de pensiones. También prevé incentivos para la inversión privada en infraestructura, y una política agresiva de apertura de mercados.

La jefa de Estado ha fijado como objetivos terminar este año con superávit fiscal primario de 0,5% del PBI, y una inflación próxima al techo máximo de 6,5%.

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